Por - Publicado el 09-08-2015

1. American senderology
La “senderología”, el estudio académico de Sendero Luminoso en el Perú, surgió en los Estados Unidos. Si bien hubo tempranos documentadores peruanos de las acciones y la orientación de Sendero Luminoso, éstos no llegaron a ordenar y elaborar sus reflexiones en forma comprehensiva y relatada. Un temprano senderólogo peruano fue Raúl González de Desco, quien a través de una revista Quehacer en auge dejó reflexiones y diseños argumentativos al paso, recogidos por otros intelectuales acaso con mayor capacidad y sobre todo audiencia académica.

Fueron los académicos estadounidenses David Scott Palmer (1986, publicado, pero circulado desde 1983 como documento de trabajo) y sobre todo su alumna Cynthia McClintock (1984) quienes en dos artículos académicos analizaron a Sendero Luminoso como una rebelión campesina. Los títulos de sus artículos ya son reveladores de su enfoque. El de McClintock se llama Why Peasants Rebel: The Case of Peru’s Sendero Luminoso (¿Por qué los campesinos se rebelan?: el caso de Sendero Luminoso del Perú), mientras que el de Palmer es Rebellion in Rural Peru: The Origins and Evolution of Sendero Luminoso (Rebelión en el Perú rural: los orígenes y la evolución de Sendero Luminoso.

Ambos autores provienen de una intelectualidad estadounidense peruanista y vinculada a la inteligencia de su país (ver 1970s: los padrinos intelectuales de Montesinos). David Scott Palmer es un notorio profesor de la Escuela de las Américas, aquella que forma a militares golpistas latinoamericanos y McClintock está vinculada una academia que contribuye al diseño de la política del Departamento de Estado de los Estados Unidos hacia América Latina. De hecho dos trabajos de McClintock fueron publicados en la guerrafriísta revista Problems of Communism (Problemas del Comunismo) y en el International Policy Report del Center for International Policy, un think tank de diseño de política exterior de los EEUU.

En estos trabajos los autores sostienen que al menos parte de los campesinos peruanos se está rebelando a través de las acciones de Sendero Luminoso. El campo peruano, según ellos se ha empobrecido en los setentas, llevando a una “crisis de subsistencia”, lo cual ha acicateado la rebelión senderista. El campesino peruano rebelde es un pequeño propietario relativamente poco integrado a la economía capitalista. La reforma agraria velasquista habría tenido impacto mínimo en las zonas de expansión senderista y más bien habría contribuído a la politización de los campesinos hacia la revolución senderista. El reformismo militar habría creado expectativas que no habría sido satisfechas llevando a la frustración campesina regional y luego a optar por la revuelta senderista. Así, una reforma agraria, lejos de socavar la base material para una revolución, cual se planteaba en los 1960s, la habría inducido.

Ninguno de los dos académicos ve a Sendero Luminoso tomando el poder en el Perú, pero sí creando una situación de permanente inestabilidad:

En las regiones del cuarto mundo del Perú como Ayacucho, sin embargo, donde la ira y desesperanza campesina son intensas, Sendero o grupos similares podrían mantener altos niveles de violencia por muchos años. El curso político futuro del Perú podría seguir al de Colombia: un gobierno que es civil, pero no muy democrático en el sentido completo del término, virtualmente confrontando violencia revolucionaria y criminal constante. (McClintock 1984)

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McClintock documenta que en los departamentos de Ayacucho y Huancavelica en 1978 los “partidos marxistas” presentan una alta votación. Pero su “mejor evidencia” para la influencia de Sendero en esas regiones, dice, es el extraordinariamente alto voto nulo y blanco: “algunos ciudadanos se abstendrían por miedo a la represalia de Sendero”.

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Y aporta por supuesto más evidencias, que el lector interesado seguramente consultará.

2. La senderología de “segunda generación”
Esta senderología inicial no tuvo mucho impacto en el Perú. Sin bien los argumentos presentes en estos trabajos, ya vertidos por peruanos, flotaron en el ambiente, ninguno de los artículos citados fue traducido al castellano ni publicado localmente.

En el post Arguedas en el IEP, la senderología y la CVR ya argumenté que esta senderología inicial fue desplazada por el planteamiento de Henri Favre, cuyo trabajo en francés sí que fue traducido y publicado por la revista Quehacer, con portada kioskera y todo. Favre “desexorcisaba” a Sendero, rechazando que correspondiera a un fenómeno de rebelión campesina para asimilarlo a gente “desindianizada” y “descampesinizada” guiada por una “lumpenintelligentsia” provinciana. Este planteamiento sí fue rápida y ampliamente asimiliado por la intelectualidad limeña más mainstream, principalmente vinculada a ONGs y la PUCP, con algunas excepciones notables, como Alberto Flores Galindo o Nelson Manrique. Surgía así la senderología de “segunda generación”, sin que la inicial hubiera sido muy percibida en el Perú. Esta segunda senderología coincidiría con el gobierno del Apra apoyado por la socialdemocracia europea y con el más abierto rechazo de la Izquierda Unida ya no sólo a Sendero Luminoso, una particular forma de realizar la lucha armada, sino a toda idea revolucionaria por vía armada, otrora compartida verbalmente por toda la izquierda marxista y no marxista.

3. La crítica a la senderología inicial
A mediados de los 1980s no había muchos peruanos que pudieran debatir académicamente con tan bien establecidos intelectuales como Palmer o McClintock. Varios no habían iniciado sus estudios de post-grado y varios no habían acabado sus estudios de pregrado. La tesis de licenciatura del antropólogo Carlos Iván Degregori es de 1983. Degregori le tomaría la posta de la senderología recién de mediados a fines de los 1980s, después de que Favre rompiera la baraja en 1984.

Dos profesores de Nueva York, Gerardo Rénique del City College y su esposa Deborah Poole del New School, recién en 1991 publicarían un largo artículo en el que “ajustarían cuentas” con Palmer y McClintock, rechazando enfáticamente que el accionar de Sendero Luminoso correspondiera a una rebelión campesina. Para entonces, Sendero ya había asesinado a muchos dirigentes y autoridades de la Izquierda Unida, a la que estos dos profesores serían afines. En la izquierda llamada “legal” se había pasado de una inicial vacilación ante Sendero, a comienzos de los 80s, a una abierta condena y rechazo. En la ciudad de Nueva York, en un evento de Sendero Luminoso, algunos peruanos protestarían a gritos, condenando el asesinato de la dirigente María Elena Moyano. La contradicción que no impidió reuniones entre dirigentes de la IU y SL en 1983 era ahora totalmente antagónica.

Poole y Rénique (PR) abiertamente acusan a Palmer y McClintock de intencionalmente falsificar la historia peruana presentando a Sendero Luminoso como algo misterioso con el fin validar la autoridad de algunos “expertos”. PR plantean que “estos auto-proclamados expertos adquieren un estatus importante en la maquinaria ideológica de post guerra fría del imperialismo estadounidense”. De la guerra fría se pasa a una situación en que el terrorismo es central, y con él conceptos como “fundamentalismo”, “drug lords” (narcotraficantes). El enfoque sobre Sendero de Palmer y McClintock encajarían totalmente con este discurso.

El artículo de PR es intenso en descalificativos para Palmer y McClintock y en señalamientos de errores. Si McClintock dice que los campesinos del departamento de Ayacucho están poco integrados a la economía capitalista nacional, PR aseguran que están muy integrados. Si McClintock presenta el cuadro de arriba y afirma que el gran porcentaje de votos nulos y blancos es evidencia de la influencia de Sendero, PR dicen que no, que McClintock no distingue entre votos nulos y blancos, que Ayacucho no tiene un porcentaje significativamente mayor en esos votos que otros departamentos. Si McClintock escribe sobre una rebelión del campesinado, PR la acusan de no haber leído los documentos de la CCP y la CNA (Confederación Campesina del Perú y Confederación Nacional Agraria) rechazando a Sendero Luminoso. (Por cierto, McClintock en su artículo sí se refiere a estas dos organizaciones campesinas peruanas, a la primera como “marxista” y a la segunda como “esponsorizada por el gobierno”. En el texto de McClintock enlazado abajo hay también referencias a la CCP, acertadamente vinculándola a Vanguardia Revolucionaria, y a la CNA.) Y más aún, PR acusan a McClintock de grandes omisiones en sus referencias bibliográficas sobre casi todos los temas que tocan. En fin, hay una serie de acusaciones que no acaban de desmontar el argumento principal de McClintock, escrito más de un lustro antes, cuando aún no había el desenlace de comienzos de los noventas.

En 1992, PR escribirían un libro titulado Peru: Time of Fear, un libro de divulgación sobre el Perú, escrito para el público estadounidense. Uno de sus evidentes propósitos era desplazar a los enfoques sobre Sendero como una “rebelión campesina” aún prevalecientes en los EEUU. Sin embargo, como señala Michael Gonzales, irónicamente en este libro PR no sólo tienen grandes omisiones en sus referencias bibliográficas, sino que no citan a nadie. El libro no tiene citas, ni notas a pie de páginas ni notas finales. Todo esto sería una omisión tolerable, si no fuera por las duras críticas que les hicieron a Palmer ya McClintock:

Ironically, Poole and Rénique’s book Peru: Time of Fear, published in 1992, suffers from “bibliographical elisions” of its own, mainly that it does not contain one. While this text is clearly aimed a popular audience, and has many strong qualities that make it a compelling read, it does not contain a single citation, footnote, or endnote. This would be a much more bearable omission if it were not for their harsh criticism of the bibliographical omissions of Palmer and McClintock.
Blog “La Lucha sigue y sigue” de Michael Gonzales
“Sendero Luminoso in Context: An Historiographical Analysis of Senderology”

4. La continuidad de la senderología inicial
McClintock y Palmer no se amilanarían por las duras críticas de Poole y Rénique, que se limitarían a hacer antítesis sin síntesis, es decir, sin ofrecer mucho en positivo como alternativa al analisis de Sendero Luminoso. En los 1990s y 2000s Palmer y McClintock seguirían escribiendo, principalmente McClintock reafirmándose en sus tesis, por ejemplo, Peru’s Sendero Luminosoı Rebellion: Origins and Trajectory de 2001, o desde una perspetiva comparada: comparando la insurgencia senderista con la insurgencia centroamericana, SENDERO LUMINOSO IN COMPARATIVE PERSPECTIVE. En este trabajo McClintock se reafirma en su argumento que la catástrofe económica en el campo peruano fue el detonante de la insurrección senderista, a diferencia de El Salvador donde el catalizador fue el abuso político. Más aún, se trataría de una insurrección comparable a otras, visión que contrasta con la visión predominante entre varios intelectuales peruanos que veían y ven a la insurrección senderista como un fenómeno singular e incomparable con otras insurrecciones, menos aún con las que prevalecieron en América Latina. Con la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Sendero Luminoso más que como un grupo insurgente o terrorista comparable con la insurgencia en El Salvador, sería visto como un fenómeno más asimilable a los casos de Ruanda o Camboya, a un grupo que establece régimen perpetrador de muertes en masa. Motivo de un análisis aparte.

5. Trasfondos senderológicos
Los picadillos de señalamientos de imprecisiones, reales e imaginarias, nunca han conformado un discurso alternativo. Presentar a Sendero Luminoso como una lucha armada sin base social, o con un bolsón de base social “desestructurada” a la Favre, era más fácil a comienzos de los noventas (más aún a comienzos de los 2000s y mucho más a comienzos de los 2010s), que a comienzos de los ochentas. Por entonces Sendero ya estaba siendo derrotado y sólo faltaba la estocada final en la cabeza, demorada por Fujimori para presentar un clima de zozobra que justificara su golpe de estado. A comienzos y mediados de los ochentas, sin embargo, Sendero sí dio evidencias de apoyo campesino y popular, como lo dio el MRTA. Esta es una realidad que cuesta reconocer no sólo a sectores de izquierda intelectual, sino al país. En el Perú, incluso entre los intelectuales sigue prevaleciendo la prejuiciosa imagen del “gringo zonzo” que idealiza a Sendero Luminoso, cual trasunta el artículo de Poole y Rénique. Acaso los dos estadounidenses de lógica contrainsurgente, Palmer y McClintock, no sólo tuvieron ojos para verlo en tiempo real, sino que no tuvieron ningún problema en reconocerlo y decirlo abiertamente, sin tabúes. Tal vez aplicaron el proverbio de Sun Tzu (no Mao Zedong, como algunos equivocadamente creen): “Conócete a ti mismo y conoce a tu enemigo; de cien batallas tendrás cien oportunidades de ganar”.

Sin embargo, no sólo eran estadounidenses quienes veían a Sendero Luminoso y al MRTA como expresión de una rebelión campesina. Tampoco eran sólo los senderistas o emerretistas. Un sector de la intelectualidad limeña dentro del cual destacó Alberto Flores Galindo, en sintonía con la mayoría de la IU, también tenía esta perspectiva. La demolición de los argumentos senderológicos estadounidenses al parecer mataba dos pájaros de un tiro, pues demolía también visiones como la de Flores Galindo, quien ya no estaba ahí para defender (o retroceder) en sus tesis. Esto lo vimos en parte en el post La polémica Flores-Degregori (libios contra zorros), pero lo veremos más en un futuro post en que revisitaremos esa polémica.

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Fotografía de Julio César Mezzich ilustrando el artículo de Cynthia Mcclintock sobre Sendero Luminoso en “Problemas del Comunismo”, publicación emblemática de la guerra fría.

Referencias

McClintock, Cynthia, “Sendero Luminoso: Peru’s Maoist Guerrillas,” Problems of Communism 32, no. 5 (1983), 19-34.

McClintock, Cynthia, “Democracies and Guerrillas: The Peruvian Experience,” International Policy Report, Center for International Policy, (1983).

McClintock, Cynthia, “Why Peasants Rebel: The Case of Peru’s Sendero Luminoso.” WorldPolitics, Volume 37, Number 1. Princeton: Princeton University Press, 1984. Pp. 48-84.

Palmer, David Scott, “Rebellion in Rural Peru: The Origins and Evolution of Sendero Luminoso,” Comparative Politics, Vol. 18, No. 2 (Jan., 1986), pp. 127-146.

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Enlaces a este artículo

  1. Los mitos en conflicto: Degregori contra Flores Galindo (2) » Gran Combo Club
    17-11-2015 - 0:12

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