Por - Publicado el 18-09-2012

Pase de RS en Facebook, aquí.

A lo que se dedica el embajador peruano en Argentina:

Si a esto se dedica Lynch, ¿a qué se estará dedicando Mocha?

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Por - Publicado el 17-09-2012

[Este post es una versión corregida y aumentada de mi post en Facebook, aquí, sobre el artículo de Steve Levitsky Los Caviares Desde Otro ángulo.]

Levitsky se distancia de la reacción caviar de negar el término como peyorativo (en el GCC hace algunos años el filósofo Gonzalo Gamio era muy insistente en esa posición). Levistky acepta el término pero le da otro contenido a partir de los derechos humanos y la institucionalidad democrática. Ahora hay “valores caviares”, liberalismo postmaterialista caviar, etc. OK, vayamos a este punto.

Según Inglehart, el porcentaje del electorado español, alemán, francés y norteamericano que es “postmaterialista” creció de 10% en 1970 a 25% en 2000. Este cambio fue producto del desarrollo socioeconómico. En todos los países del mundo, hay una fuerte relación entre la riqueza y la educación, por un lado, y las orientaciones postmaterialistas por el otro.

Vale, un 25% en países que más que triplican en PIB per cápita al Perú. (Concediendo que el enfoque de Levitsky sea atinado, pues en los EEUU la gente anda preocupada por el desempleo, sus ingresos, el acceso a la salud, la educación, etc. El 99% de la gente está harta del poder del 1% más rico. Si Obama, asesorado por Levitsky, se dedica a un discurso “postmaterialista” como hizo el torpe de Gore contra Bush, no la hace. Ahí sí Levitsky se consagra como “el Meléndez yanqui” con sus obvios disparates tipo “Castañeda es Arguedas”, “lo que no fue no será”, etc.)

¿Qué porcentaje del electorado peruano es “postmaterialista”? En Lima Villarán no ganó las elecciones con “postmaterialismo”: se presentó como alguien de izquierdas (además que “aprovechó” el chuponeo a Flores y fue beneficiada crucialmente por la campaña de Ivcher y Bayly) y como no había nadie más en ese espacio político, ganó en la periferia limeña, con el apoyo de cuadros izquierdistas “materialistas”, no en el risueño y “postmaterialista” centro donde residen los caviares.

En el Perú no hay espacio para un discurso exclusivamente “postmaterialista” (si lo hay en algún lugar del mundo). Pero tampoco es cierto que los caviares no sean materialistas. Lo son. Una cosa es lo que dicen, otra cosa es lo que hacen. Y no sólo los lobbistas tipo RM Palacios, A Alvarez R o Beatriz Merino, que Levitsky incluye dentro del grupo caviar, sino los ex izquierdistas como Rospigliosi, los Villarán, Basombrío, Bernales, Blondet, etc. Las casas en la playa en varios casos vinieron de sus trabajos para las grandes empresas o las financieras del tio Soros o del tio Sam. “De algo hay que vivir, muchachos” le diría un dirigente de una ONG a un grupo de jóvenes, alegrándose por la matanza de Accomarca, pues con ella haría un proyecto que le permitiría construir su casa en la playa. Y lo logró, aquí.

Levitsky no quiere ver que los caviares sólo admiten del debate con las derechas. Para los caviares salvo el caviar todo es ilusión. No admiten debates con las izquierdas a las que alguna vez pertenecieron. Las ignoran y desmerecen porque es el espacio político que buscan canibalizar (excepto cuando están en plan de criminalización). Sin izquierdas populares y “materialistas”, en la mente caviar, la única opción que tienen los electores “materialistas” es apoyar a los caviares, así éstos no los representen. Después los caviares dirán, a la Alva Hart, que “no sabían” que había un país más allá de sus narices.

En suma, la contradicción principal en el Perú a nivel político está muy lejos de estar entre caviares y anticaviares. Eso es un lío interno de un segmento privilegiado, por el cual no pasa la gran mayoría del pueblo peruano. Después de caído el fujimorismo, caviares y anticaviares se han sucedido en el gobierno, sin ningún cambio real para los de abajo. Que sean un Rafael Rey y una Mercedes Cabanillas, por un lado, o un Fernando Rospigliosi y un Wilfredo Pedraza, por el otro, quienes ordenen, justifiquen y permitan que se dispare al pueblo en conflictos sociales es irrelevante. Son las mismas políticas con la misma impunidad. La gente quiere un cambio en el modelo económico y de gobierno: derechos laborales, respeto a la libertad sindical, que el estado se ponga del lado de sus electores y le haga el pare a los compradores de voluntades de las megaempresas, inversión real (no cosmética) en educación, salud, etc. Los caviares ya han demostrado que no están por ese cambio.

P.S.1. Al respecto la politóloga Fabiola Bazo me comenta:

Buen argumento, sin embargo el surgimiento de valores postmaterialistas es claro entre los jovenes. Lo cual es muy bueno y acorde a los tiempos globalizados. No veo un conflicto entre derechos laborales y medio ambiente, igualdad de derechos para mujeres, gays, vegetarianos, antitoros, etc. Si nos quedamos en el discurso materialista no se podra avanzar la causa progre.

Y le respondo.
No hay conflicto entre causas; es cuestión de énfasis. Si se diagnostica absolutizando el énfasis en lo postmaterial en desmedro de lo material, nos equivocaremos. Los vecinos de Miraflores que defienden a los gatos del cura, los vecinos de Jesús María que defienden el Campo de Marte de los empresarios gastronómicos, los de San Borja que hicieron vigilias contra la privatización del Pentagonito por García, o la gente de “estimado Roque” merecen todo el apoyo de todo el pueblo peruano. Por otro lado, para los campesinos peruanos defender su medio ambiente de las megaextractivas no es postmaterialista ni es de ahora.

Creo que Levitsky se ha esforzado mucho en elevar lo que era una chapa a concepto político. Usando sus términos, de cardenal de las ciencias políticas, son cojudeces.

P.S. 2.Más reacciones en contra de SL:

Las/los que luchamos por nuestros derechos somos gente que también vive el día a día de la sobrevivencia económica, yo me preocupo por lo que va a comer mi hija y yo diariamente y si realmente vale la pena entregar mi tiempo, mi vida y mi f
uturo a una labor (directora del MHOL) que no me da ni lo mínimo para sobrevivir. Para muchas de nosotras (activistas, lesbianas, estudiantes universitarios, trabajadoras sexuales, viviendo con VIH o TBC, en cuartos de hotel sobrealquilados, en guettos y con la policía y la muerte encima a diario) el camino no es sencillo, ni fácil, ni parejo, creer que los valores “caviares” tienen poco que ver con los propios intereses materiales, como el trabajo o mejores salarios es colocarse desde un punto de vista que no ha vivido las condiciones materiales de la exclusión, es enunciarse desde una posición de clase que niega, invisibliza y desecha otras formas de actuar en el mundo y otras formas de construir una sociedad más justa y democrática.
Vero Ferrari en Facebook.

A. El primer estudio sobre el postmaterialismo (o caviarismo) en el Perú fue hecho por Sulmont y Romero en 2000, verlo en este enlace.

Los valores materialistas y postmaterialistas son los siguientes:

Pero claro, habría que desagregar un poco al mundo según grupos de paísescon para hacer una comparación adecuada con el Perú:

Sulmont y Romero hacen la comparación de la importancia del “postmaterialismo” según edad:

educación:

y según clase social subjetiva:

No es sorprendente que el “postmaterialismo” sea más importante para los más jóvenes, más educados y más ricos. Tampoco es sorprendente que la importancia del “postmaterialismo” sea relativamente baja en el Perú en comparación con otros paises. Quien quiera ganar una elección o representar al grueso de la ciudadanía no irá muy lejos limitándose a valores “postmaterialistas”. Si el panorama es así, el fujimorismo tiene todo servido para comerse vivos a los caviares.

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Por - Publicado el 16-09-2012
  1. Cada “operación impecable” fracasada es un paso más hacia una intervención mlitar directa de los Estados Unidos en el Perú.
  2. Lerner contraataca a ex comisionados de la CVR. Dos posiciones dentro de la CVR: dogmatismo vs autocrítica. Dos agendas diferentes.
  3. Ni el registro único de víctimas ni las nuevas fosas descubiertas confirman las estimacoines de la CVR.
  4. Las izquierdas se alistan para el 2016. Humalismo desgastado y fujimorismo favorito.
  5. Más de lobbismo:
    • Martha Meier contra Pedro Salinas: sacada de clientes al sol.
    • Empresa Fitch vinculada a FOZ, del Banco de Crédito, destacando eficiencia de bancos peruanos.
    • Reunión entre operadores de Alan García y de Juan Luis Cipriani. ¿Clero coimero?
    • Exposición y venta de carros TOYOTA en Mistura en el intangible Campo de Marte, aquí.

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Por - Publicado el 13-09-2012

En la Argentina protestan por la intervención militar estadounidense. En el Perú el mismo presidente la recibe con agrado, la prensa igual, los partidos políticos no dicen nada y las ONGs de derechos humanos tampoco.

En efecto, en la Argentina se denuncia que militares estadounidenses impartan cursos en ese país:

Argentina: Repudian curso militar dictado por estadounidenses (+Audio)
En declaraciones ofrecidas a La Radio del Sur, la periodista e investigadora argentina, Stella Calloni denunció el curso de “capacitación” que dictan esta semana, tres expertos estadounidenses en seguridad nacional en el Ministerio de Defensa de la República Argentina.

“Nosotros sabemos que el programa de formación de educación militar internacional (IMET) esta dirigidos a nuestros países, en las cuales tres expertos estadounidenses en Seguridad Nacional, Guerra no Convencional y Operaciones de Información, están capacitando al Ministerio de Defensa eso nos sorprendió mucho, ya que hace poco hubo una especie de acción fuerte de organizaciones civiles, políticas, sociales de derechos humanos que actuaron en el campo de refuerzos por tratar de inaugurar un centro del Comando Sur y no lo permitieron. Nosotros sabemos que hay invasiones humanitarias”, expresó.

Calloni explicó que en el curso participan dos profesores, el Brigadier Mayor (R) Richard Goetze, un veterano de los bombardeos sobre Vietnam, y el profesor de Asuntos de Seguridad Nacional en la Escuela Naval de Posgrado, Thomas C. Bruneau, “ellos que han participado en las guerras de Afganistán e Irak”.
(…)

La entrevista a la periodista Stella Calloni puede escucharse aquí, audio.

La denuncia inicial salió primero en Página 12, por el periodista Horacio Verbitsky:

Welcome back, boys
Desde mañana tres expertos estadounidenses en Seguridad Nacional, Guerra No Convencional y Operaciones de Información capacitarán al personal del Ministerio de Defensa como parte de un programa para países en que el entrenamiento militar provoca mucha susceptibilidad. Los instructores postulan el uso de las Fuerzas Armadas en el control de disturbios, las operaciones antidrogas y antiterroristas. Un nuevo avance sobre la separación entre Seguridad Interior y Defensa Nacional.
Por Horacio Verbitsky
(…)

Y la movilización no se ha dejado esperar. La organizaciones de la sociedad civil argentina expresan su repudio a la presencia militar estadounidense:

Expresamos nuestro repudio a la presencia de “expertos militares” estadounidenses en nuestro país

Desde la Secretaría de Derechos Humanos de CTERA expresamos nuestro enérgico repudio a la presencia de los expertos militares de elite de que dictarán cursos en nuestro país. En el marco del programa International Military Education and Training (IMET) los militares Brigadier Mayor (R) Richard Goetze, Thomas C. Bruneau y la Coronel de Fuerza Aérea Anne McGee darán un curso a funcionarios y asesores del Ministerio de Defensa de la Nación.
(…)
Se trata de criminales de guerra de Vietnam, Afghanistan e Irak que brindarán un “curso” sobre “relaciones civiles-militares, el liderazgo estratégico y la transición hacia un planeamiento por capacidades”. El propio ministerio aclaró que este programa se está reanudando tras la suspensión el año pasado y se espera que en este año y el próximo funcionarios y militares argentinos viajen a los Estados Unidos a recibir esta “capacitación”.

Sostenemos que estas agencias de seguridad y defensa norteamericana son las mismas que entrenaron y adoctrinaron a los militares que en el siglo pasado, junto a civiles, implementaron el terrorismo de estado en nuestro país. Las operaciones del ejército imperialista norteamericano están asociadas por el autoritarismo y el terrorismo de estado. Sin ir muy lejos podemos recordar el Plan Cóndor, a través del cual incidieron violentamente en la vida política de Nuestra América, impulsando golpes de Estado.

Y sí, la biografía de Goetze puede verse aquí.

Pero todas esas denuncias serán pues en la Argentina. Allá protestarán. En el Perú los EEUU dan esos mismos cursos, esa misma intervención disfrazada de “ayuda humanitaria”, de “ayuda en caso de desastres naturales” en particular para la lucha antinarcótica…. y nadie denuncia. Ni la prensa, ni las ONGS, financiadas masivamente por agencias gubernamentales estadounidenses incluyendo a las de derechos humanos.1

El mismo Goetze que está en programa para la Argentina ya estuvo en el Perú, dando las mismas capacitaciones y sin ninguna protesta:

DRMI Joins DIRI Team to Peru

DRMI faculty Associate Professor Natalie Webb and Senior Lecturer Don Bonsper joined with Dr. Lis Wright (IDARM) and MGen (Ret.) Richard Goetze, USAF to conduct a three-day workshop 7-9 November in Lima, Peru as part of the Defense Institution Reform Initiative (DIRI). DRMI’s contribution was in the area of performance budgeting. The DRMI faculty worked with a group of Peruvians from the three military services, joint command, and various offices from the ministry of defense to try and connect defense spending with clearly defined goals and objectives. Dr. Wright provided valuable assistance to help Peru establish a centralized agency for the acquisition of common items and major weapons systems for the military services and joint command. General Goetze served as the team leader and had off-line meetings with host country and embassy officials in support of the US-Peru bi-lateral relationship. The team departed having left a clear roadmap for the way forward and expects to return in March of next year to continue this important effort.

Y si no es en el Perú mismo, los militares peruanos van a El Salvador a ser capacitados. Incluso alguno va a dar esos mismos cursos, ver aquí:

Conferencistas:
Dr. Richard GOETZE (EEUU)
Grl. Div. Walter LEDESMA (PERU)
Dr. Norman BAILEY (EEUU)
Col. Manuel SUPERVIELLE (EEUU)

En el Perú los Estados Unidos tienen varias escuelas, llamadas NAS (Narcotics Affairs Sections de la Embajada de los Estados Unidos):

Escuelas Pre Policiales financiadas por NAS en en Huamanga (Ayacucho), Mazamari (Junín), Tingo María (Huánuco) y Santa Lucía (San Martín).
Imagen tomada de aquí, Embajada de los EEUU. Aquí más fotos en su página Facebook. El asunto salió también en Wikileaks, ver por ejemplo aquí.

Y más aún, el mismo Humala que alguna vez fue “nacionalista” bendijo la intervención de los Estados Unidos:


Foto tomada de aquí, Embajada de los Estados Unidos.

En junio de 2012, sin que trascienda mucho en los medios, el congresista Javier Diez Canseco declaró a un medio extranjero que hay un “Plan Perú” en preparación (escuchar aquí, min 10:45). Hace dos semanas al congreso peruano llegaron “especialistas” de Colombia para hablar de las “bondades” del Plan Colombia. Fue en la Comisión de Defensa, aquí.

Esto lo comenté la semana pasada aquí.

Humala ayer salió del armario y dio un mensaje claro al país:

1. Los peruanos no pueden reconstruir el Sur sin el apoyo de los Estados Unidos.
2. Los “programas sociales” son parte de la política de un intervención ya no sólo política, sino militar de los Estados Unidos en el Perú.
3. Humala ayer aprobó oficialmente esta intervención. La embajadora ya había hecho diversos toures al interior del Perú, acompañada por funcionarios públicos peruanos (como Carmen Masías de DEVIDA), pero esta vez lo hizo con el mismísimo presidente.

Los Estados Unidos están creando un corredor que va de la costa a la sierra y selva del Perú, de Ica a Huancavelica y más adentro aún. Los militares de ese país entran con apoyo social, construyendo edificios, pero ese es sólo un primer paso para una intervención mayor.


Imagen tomada de aquí, Embajada de los Estados Unidos.

Efectivamente, están estableciendo posiciones para una intervención directa en el Perú. ¿Está la sociedad civil peruana totalmente cooptada por los financiamientos de los Estados Unidos o nos queda todavía algo que se le parezca a una sociedad civil activa y patriota que rechace esta intervención, como ocurre en la Argentina?

A. Más revelaciones sobre los instructores miilitares estadounidenses en la Argentina. Ese mismo instructor militar de EEUU ya dio cursos en el Perú sin que nadie lo denunciara:

Argentina: uno de los “instructores” US fue agregado mlitar bajo la dictadura

La fuente es el periodista Horacio Verbitsky de Página 12:

Mentiras y guardaespaldas
El veterano de Vietnam que dictó el curso fue agregado militar aquí en el apogeo del terrorismo de Estado, dato que Puricelli borró de su biografía. También hizo escuchas telefónicas en Colombia y entrenó al ex presidente Uribe. En Guantánamo no se violan los derechos humanos porque los presos aumentan de peso y los abusos en Abu Ghraib fueron obra de unos pocos jóvenes soldados. Cómo usar a los medios para engañar a la población. Una PCI de la Armada en Inteligencia. Saín pidió la renuncia de Puricelli.

Por Horacio Verbitsky

Pasa con este militar como con el “senderólogo” David Scott Palmer, que pasó piola
en el Perú, de profe en la UNSCH en Ayacucho y luego de asesor de la CVR. Hasta que los argentinos lo destaparon como instructor en la School of the Americas, la escuela de torturas y de dictadores latinoamericanos: De Ayacucho a la Escuela de las Américas.

  1. En la colada está la CNDDHH, cuya secretaria general también es directiva local de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, red de ONGs que trabajan para la agenda de los EEUU en la región. También está APRODEH y el IDL, ONGs financiadas por la NED. []
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Por - Publicado el 10-09-2012

1. La intervención intelectual
Hace algunos años la embajada estadounidense en Bolivia trató de utilizar a becarios Fulbright como informantes, aquí, LD, que les dieran cuenta de las actividades de los funcionarios cubanos en ese país. El asunto fue un escándalo, pues los jóvenes becarios de la Fundación Fulbright no tienen oficialmente esa delicada misión, que pone en riesgo su seguridad. No es la primera vez que se evidencia que el gobierno de los Estados Unidos usa a las ciencias sociales como una cobertura para labores de inteligencia.

2. El mito de la ayuda exterior
Carlos Malpica finaliza su libro “El mito de la ayuda exterior” de 1967 con dos capítulos, uno llamado “Donaciones y ‘Ayuda Técnica’”, Capítulo XXV, y otro llamado “‘Ayuda técnica’ y espionaje”, Capítulo XXVI. Allí expone que la mitad de la “ayuda” de los Estados Unidos al Perú era de tipo militar, mientras la otra mitad era “ayuda técnica” para el desarrollo, principalmente en la agricultura:

La mayoría de estos programas parecen tener alguna conexión, directa o indirecta con los planes de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (C.I.A.) y del ejército yanqui. No creo que sea casual la preferencia por estudiar aspectos relacionados con la agricultura: estadísticas agrarias, niveles alimenticios, migraciones y movimientos campesinos, etc., sabiendo que las guerras revolucionarias de Sudamérica se dan en el campo. p. 224.

Malpica lo indica muy claramente también en el último capítulo de su libro que se inicia así:

Las encuestas realizadas por sociólogos y economistas norteamericanos, por los miembros del Cuerpo de Paz o por profesores peruanos por encargo de universidades estadounidenses, generalmente están orientadas a conseguir información con fines de espionaje.

Efectivamente, si uno se fija en las investigaciones hechas en el Perú con auspicio de los Estados Unidos, advertirá inmediatamente el interés por la comunidad campesina y por las actitudes de los campesinos ante una posible insurgencia. Y esta benevolente curiosidad estadounidense ocurría no sólo en el Perú.

3. Proyecto Camelot en Chile, Proyecto Simpatico en Colombia y Proyectos Task y Colony en el Perú
En los años sesentas en la región latinoamericana los Estados Unidos montaron el Proyecto Camelot en Chile, el Proyecto Simpatico en Colombia y los Proyectos Task y Colony en el Perú. Eran operaciones de investigación encubiertas, supuestamente con fines científico-sociales, que en realidad eran parte de la estrategia contrainsurgente estadounidense en la región.

Los estadounidenses estaban muy al tanto de las potencialidades insurgentes de los países latinoamericanos. Ellos veían ya en 1962 en el Perú, aquí, que las horribles desigualdades “proveían una de las mejores ilustraciones de un ‘potencial para la revolución social’ en América Latina”. Así que impulsaban reformas sociales en el marco de la Alianza para el Progreso, entre ellas, la introducción de la planificación económica, aquí. Y más aún, estaban al tanto de las potencialidades insurgentes de fuente directa, pues tenían al MIR infiltrado desde 1963. Sabían lo que se venía en el Perú, y en otros países. Robert F Kennedy así lo expresó en 1966 en el congreso estadounidense, aquí. Como parte de este esfuerzo reformador y contrainsurgente, los estadounidenses impulsaron la investigación científico-social orientada a evaluar el efecto de los proyectos de desarrollo en zonas rurales y las actitudes sociales y políticas de los campesinos, en particular su posible apoyo a una insurgencia.

4. Los Estados Unidos interesados en el Perú, interesados en Chile
En 1965, sin permiso de Chile, los Estados Unidos desarrollan en ese país el Proyecto Camelot, una operación de espionaje social y político. Mediante cuestionarios muy precisos aplicados a todos los estratos sociales, en todo Chile, se establecía el grado de desarrollo político y las tendencias sociales de los chilenos. Los Estados Unidos sabrían que Salvador Allende podría resultar ganador de las elecciones. Sabían también cuál era la actitud de los militares chilenos “en caso de que el comunismo llegue al poder”.

5. El noruego dice no
Este tipo de investigación social no pudo mantenerse en secreto por mucho tiempo. Lo hicieron todo mal y el asunto les reventó en Chile. El profesor noruego Johan Galtung fue invitado a formar parte del proyecto por la Special Operations Research Office (SORO), afiliada a la American University. Era un proyecto de naturaleza militar:

El éxito en tareas como equipar y entrenar a las fuerzas indígenas para una misión de seguridad interna, acción cívica, guerra psicológica u otras acciones de contrainsurgencia depende de un cuidadoso entendimiento de la estructura social indígena, de la precisión con que pueden anticiparse cambios en la cultura indígena, particularmente violentos, y los efectos de varios cursos de acción disponibles a los militares y a otras agencias del gobierno sobre el proceso indígena de cambio.
Tomado de aquí.

Este profesor noruego compartió casi inmediatamente esta información con sus colegas chilenos. Cuando un profesor asistente chileno de la Universidad de Pittsburgh, Hugo Nutini, invitó a los investigadores chilenos a participar de este proyecto, éstos le expresaron sus dudas y lo confrontaron. Nutini respondió que no estaba al tanto del carácter militar del proyecto, pero no pudo negarlo por mucho tiempo. Finalmente el asunto reventó como un escándalo en los medios chilenos y de toda América Latina. La clase política chilena casi unánimemente condenó la injerencia de los Estados Unidos en su país. En el senado chileno declararon a Nutini como espía en contra de su país e incluso el gobierno de Frei le prohibió volver a Chile. La Cámara de Diputados de Chile aprobó por unanimidad una moción condenando al Proyecto Camelot como “un intento en contra de la dignidad, soberanía e independencia de estados y pueblos y contra el derecho de éstos a la autodeterminación”.

Eso era en los años sesenta en Chile en que derechas e izquierdas unánimemente condenaban la injerencia de los Estados Unidos en su país, encubierta bajo un proyecto de investigación.

6. Johan Galtung: “esos izquierdistas se creen más vivos que los gringos”
Si bien el rechazo político en Chile fue casi unánime, Johan Galtung fue perceptivo de la actitud los científicos sociales latinoamericanos con quienes conversó sobre el Proyecto Camelot:

En mi experiencia, escribía el sociólogo noruego, el punto débil en cuanto a la penetración de este tipo de esfuerzo proviniendo de Estados Unidos, está al lado izquierdo del espectro político aquí en América Latina. La razón por la que así me lo parece es la siguiente:

primero, tienen menos dinero y por eso lo necesitan más. Hay que decir que yo he visto el deseo de dólares en los ojos en relación con el Proyecto Camelot en más personas de la izquierda que del centro (la derecha no entra aquí porque no se interesan por nada de asuntos sociales).

Segundo, estos mismos izquierdistas se autodesignan como más listos que los gringos. Por eso he escuchado varias veces la idea de entrar en el Proyecto Camelot, usar la plata y todo el dinero que los gringos ofrecen, y sabotear el proyecto por dentro. Esta idea, sumamente ingenua, proviene de cierto tipo de “racismo” que se encuentra entre estos mismos izquierdistas: la idea de que ‘nosotros somos superiores, que los gringos son técnicamente listos, pero no saben nada sobre la política y sobre cosas humanas en general, y por eso son fáciles de engañar’.

Tercero, mi impresión general es que muchas veces quien menos interesa es la persona, tal vez por razones que tienen que ver con su educación y formación, y les precocupan poco las incongruencias entre la ideología que verbalizan por un lado y la conducta que tienen por otro.
En: Gregorio Selser, Espionaje en América Latina, Dixit, Buenos Aires, 1974.

Galtung oportunamente señaló con todas sus letras una conducta que se sigue repitiendo medio siglo más tarde. Efectivamente, intelectuales y promotores de orientación izquierdista se creen muy vivos, más vivos que sus financistas estadounidenses. Creen que pueden utilizar a los estadounidenses para sus fines cuando son aquellos los utilizados por los estadounidenses para los suyos.

7. Los estadounidenses aprendieron
Los estadounidenses tomarían nota de su rotundo fracaso y durante casi medio siglo harían las cosas de forma mucho más sutil. El fracaso de Camelot ha sido y es estudiado intensamente como un ejemplo de cómo los Estados Unidos no deben proceder (ver abajo diversas referencias bibliográficas). En el futuro tendrían mucho más cuidado. Una de las evaluaciones que se hicieron es que los latinoamericanos tienen más resquemores a trabajar con el Departamento de Defensa y sus dependencias, mientras que tienen menos problemas para trabajar con las dependencias del Departamento de Estado. El hecho que el Proyecto Camelot fuera del Departamento de Defensa y fuera tan abiertamente militar en su diseño contribuyó a que los científicos sociales latinoamericanos lo acabaran rechazando.

En el caso del Perú, si uno se fija, por ejemplo, en los investigadores peruanistas estadounidenses constatará rápidamente que más de uno está vinculado a la comunidad de inteligencia estadounidense. Al respecto ver De Ayacucho a la Escuela de las Américas y 1970s: los padrinos intelectuales de Montesinos. La puntada siempre fue con hilo. Esta aparente sutileza se rompe de vez en cuando con fracasos como el de Bolivia con la Fulbright, en que se volvió a evidenciar públicamente la relación entre academia estadounidense y labores de inteligencia.

8. La banalidad de la agenda estadounidense
En la actualidad diversos personajes de izquierda ya ni se cuestionan formar parte de proyectos financiados por el gobierno de los Estados Unidos para cumplir sus objetivos en el Perú (“sus” objetivos no son desde luego los objetivos de los izquierdistas, sino del gobierno de los Estados Unidos). ONGs de Derechos Humanos, ONGs que trabajan sector justicia, sector educación, descentralización, sector salud, el congreso, partidos políticos, contrainsurgencia, erradicación de la coca, amazonía, derechos indígenas, género. No hay sector en que no se dé esta intervención. Se da por sentado que está bien. No se la cuestiona. Alguna vez no sólo en Chile, sino también en Bolivia, donde los Cuerpos de Paz esterlizaban a campesinas indígenas, y en el Perú esta intervención atentaba contra la dignidad y soberanía nacionales (el Perú expulsó a los Cuerpos de Paz en 1974).

Por dar un ejemplo, tenemos que hasta una ONG de aura izquierdista y hasta radical como APRODEH lleva ya dos años siendo financiada por la National Endowment for Democracy (NED) para “prevenir, mitigar y resolver conflictos sociales”. En 2010 en el Sur del Perú, aquí, y en 2011 en Apurimac y Ayacucho, aquí. ¿Aquí quién usa a quién? ¿APRODEH a la NED o la NED a APRODEH?

9. La necesidad de autonomía
En ¿Quién determina la agenda intelectual en el Perú? quedaba claro que la agenda intelectual en el país venía financiada, impulsada y en buena cuenta determinada de afuera, por más esfuerzos de autonomía que los investigadores pudieran realizar. Claro, esto crea fatalismo y resignación a simplemente jugar un papel subordinado no sólo en la investigación científico-social, sino en el diseño de una agenda nacional. Si las políticas vienen siempre de afuera, es muy difícil que respondan a los intereses de los diversos sectores de la comunidad nacional. Será la política de erradicación de drogas de los Estados Unidos en el Perú, a su conveniencia, no a la conveniencia de los peruanos. La política de esterilizaciones forzadas impulsada por USAID desde luego que será la política de lo que se diseñe en Washington, no en Lima, no en Cusco, no en Cajamarca. Lo mismo ocurre con todas las otras políticas supuestamente hechas en nombre de la democracia, sólo que es una democracia que no emerge del pueblo, sino del gobierno de otro país. ¿Cuánto tiempo más puede durar el Perú con una clase “no gubernamental” completamente cooptada y sin vocación de autonomía?

P.S. Algunas lecturas
Además de Wikipedia, aquí, algunos documentos y análisis relacionados al proyecto Camelot pueden verse en


En los Estados Unidos se presenta el fracaso del Proyecto Camelot como un lío entre el Departamento de Estado (DOS) y el Departamento de Defensa (DOD). Estas dos dependencias públicas estadounidenses, efectivamente, tienen una historia de contradicciones y desencuentros. A veces, los halcones son los militares del DOD y las palomas son los civiles del DOS, como suele ocurrir en América Latina. Otras veces, como ocurrió hace algunos años en Irak, los civiles del DOS son los halcones, los neocon de Bush, mientras los militares del DOD, que en el campo de batalla comprendieron la necesidad de una solución política en Irak, son las palomas. Dos visiones de política que supuestamente sirven al mismo interés estadounidense.


Johan Galtung, del Instituto de Investigación para la Paz. Fue contactado por los estadounidenses para hacer una investigación de ciencias sociales para usos militares en América Latina. Se percató de la intervención que tal investigación representaba y alertó a sus colegas chilenos, quienes la denunciaron. Johan Galtung es un hombre de convicciones fuertes y no se anda con chiquitas. Es un pacifista y es considerado el padre de los “Peace Studies” (estudios de la paz). En su más reciente libro de 2010, “La caída del imperio estadounidense” predice que esta caída será en 2020, verlo aquí, Democracy Now!. Galtung se jacta de haber predicho en 1980 que el imperio soviético caería en diez años y que esta predicción se cumpliera. Ya veremos qué tal le va con su predicción para los Estados Unidos. Imagen tomada de aquí.

7 Comentarios

Por - Publicado el 09-09-2012
  1. Gabinete del diálogo que no dialoga.
  2. Más muertes en conflictos sociales.
  3. Camarada William: todo muy extraño.
  4. Humala y la intervención militar de los Estados Unidos en el Perú.
  5. Ollanta negocia directamente lo que antes encargó a Alexis.
  6. La mermelada de Mistura.
  7. La intervención de la CIA en el arresto de Guzmán.

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Por - Publicado el 04-09-2012

[En 1982: Belaúnde deja escapar a Guzmán, Los instructores de la muerte y en La CIA, García y la contrainsurgencia en el Perú vimos sobre la intervención estadounidense en la guerra insurgente-contrainsurgente en el Perú. En el presente post veremos el testimonio de un científico estadounidense, muy interesado y hasta metido en temas de inteligencia sobre el Perú.]

Jeremy J. Stone es un científico estadounidense, más sobre él aquí. En este libro describe cómo cabildeó ante la “comunidad de inteligencia” estadounidense para que ésta sea más activa en capturar a Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso. En realidad, como vimos en los posts citados, los Estados Unidos desde hacía buen tiempo venían apoyando a las FFOO en la lucha contrainsurgente: adiestrando a los comandos paramilitares apristas, apoyando a las Dirección Contra el Terrorismo de la policía y a las Fuerzas Armadas. Este apoyo contrainsurgente se incrementa notoriamente en diciembre de 1989 en que Alan García toma la decisión política de aceptar bases militares estadounidenses en territorio peruano y se hace decisivo cuando Fujimori claramente adopta una programa de privatizaciones, desmontaje de la seguridad social y recorte de derechos laborales. Es un apoyo que se hace directamente de la embajada a través de dos agentes de la CIA apodados “Supermán” y “Caracortada” por su parecido físico con el superhéroe interpretado por Christopher Reeves y el mafioso interpretado por Al Pacino. Estos dos agentes financian directamente al grupo operativo de Benedicto Jiménez y Ketín Vidal. No podían hacerlo de otra manera: el dinero que la embajada le daba a los generales por los canales usuales nunca llegaba a los grupos operativos anti-terroristas. Mucha corrupción, según relató el mismo Benedicto Jiménez.1

Lo que cuenta Stone es interesante, pero representa su particular punto de vista sobre lo ocurrido en el Perú. Al parecer desconocía del apoyo que ya venían dando los Estados Unidos a los gobiernos peruanos, o consideró que este apoyo era insuficiente para la gravedad del problema.

Es significativo que a Stone le hubiera cruzado por la mente que el Perú tuviera que renunciar a su soberanía y ser intervenido por la ONU. No ha debido ser el único con esa idea. Por el año 1992, Caretas publicó más de una nota con mapas del Perú siendo invadido por los países vecinos y los Estados Unidos, como vimos aquí. El economista Rudiger Dornsbusch propuso algo similar para la Argentina: una intervención económica: Un economista del MIT propuso “intervenir económicamente” a la Argentina. Para nada es buena señal que sean tan “gatillo fácil” para intervenir en los países. Ya en 1881, cuando el Perú fue derrotado por Chile, algunos funcionarios estadounidenses se plantearon que el Perú quede bajo protectorado estadounidense, con la aprobación de las élites y el clero peruanos. En 1992, sin embargo, si bien había quienes eran partidarios de esta intervención, otros se imaginaban que el Perú podría convertirse en otro “Vietnam” en el cual los Estados Unidos tuvieran más problemas de los que inicialmente pensaban. Por eso se oponían la intervención directa.

Dicho esto, va a continuación un recuento de lo que Stone nos cuenta en su libro. Por ahí hay algunos comentarios míos, pero el relato procede casi en su totalidad de Stone.

El arresto de Guzmán según Stone

Stone trabaja con el sociólogo y periodista peruanista Michael L. Smith en lo que llaman “The Sendero File” aquí y aquí, en julio de 1992 (también aquí).

Stone se reúne el 2 de junio de 1992 con el Secretario de Estado Asistente Aronson y con su director de “Asuntos de la región andina” Anne W. Patterson (ver más sobre ella aquí). En esa reunión Stone les comenta sobre sus hallazgos. Stone ve a Sendero Luminoso como una reedición del Jemer Rojo de Camboya, zona donde Stone había trabajado. Aronson y Patterson le transmiten a Stone su frustración por la falta de atención a Sendero Luminoso de parte de los funcionarios del Departamento de Estado.2

Stone también se mueve entre la “comunidad de inteligencia” tratando de llamar la atención sobre Sendero Luminoso y que tienen que hacer algo al respecto. El enfoque en esta comunidad era cooperar con el Perú, pero sólo en la lucha antidrogas, sin meterse en el conflicto entre el gobierno peruano y Sendero Luminoso. La política era “combatir a las drogas, pero evitar otro Vietnam”.

Stone replicó con un artículo confidencial del 5 de julio de 1992 titulado “La estrategia del avestrús: combatiendo a las drogas mientras se ignora a Sendero”. Allí explicaba cómo cualquier equipo proporcionado a la inteligencia peruana por los Estados Unidos estaba restringido, por órdenes estadounidenses, a sólo dedicarse a objetivos antidrogas. El asunto era tan controversial que los funcionarios peruanos le pidieron que no diera ninguna información a los EEUU sobre Sendero que pudiera sugerir alguna relación con el equipo proveído. La consecuencia de esta política era que los EEUU no estaban dando ningún consejo, ayuda o inteligencia en la búsqueda de Abimael Guzmán. Niguna alta tecnología como los satélites o los sistemas de vigilancia electrónica se estaban usando para este importante fin.

En su artículo Stone ridiculiza la preocupación por “otro Vietnam” en el Perú. Los Estados Unidos no se involucrarían de esa manera. Tampoco tenía sentido no apoyar más al gobierno peruano por consideraciones de derechos humanos, al fin y al cabo por leyes de seguridad nacional en los EEUU hay chuponeos. Stone aboga por dar apoyoo en chuponeos, en intercepciones radiales, en monitorear conversaciones en casas de usadas por Sendero, en usar satélites para seguir carros en los que viajen líderes de Sendero en localizar radios clandestinas de Sendero, y en aprender técnicas modernas para encontrar a criminales buscados en las ciudades. Stone quería una activa intervención de varias agencias de inteligencia de los EEUU en el Perú.

Lo segundo que Stone encuentra es que alguna gente de la comunidad de inteligencia no quería apoyar al gobierno peruano por el siguiente escenario: esta comunidad proporcionaba información al gobierno peruano sobre Guzmán. La policía peruana usaría esa información para encontra a Guzmán, pero cuando lo encontraran, lo matarían. Y entonces, temían los operadores estadounidenses, tendrían que enfrentar cargos de haber violado la ley estadounidense sobre asesinatos. Stone habla en Washington con una persona que había sido un consultor legal clave para la CIA. Le pregunta por ese escenario y aquél le responde que eso no sería complicidad en asesinato (pero algunos años después la misma persona le daría una opinión diferente).

El 9 de junio de 1992 en un evento en el Center for National Policy se cruza con el director de la CIA Robert Gates (con quien Stone había hablado en una reunión de la AAAS3 ). Stone le dice que Guzman no puede ir de Lima a la sierra por una enfermedad de la sangre. Por lo tanto, Guzmán estaba moviéndose de un refugio a otro en Lima, como lo había estado haciendo por catorce años. Se presumía que estaba viajando en un Mercedes verde con lunas polarizadas.

Si fuera New York, la CIA estaría ayudando y ya lo habríamos capturado hace tiempo

le dice Stone, preocupado por la supuesta falta de ayuda de la CIA.

Stone añade que una razón adicional para la dejadez con el Perú era que después del autogolpe de Fujimori la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos había roto relaciones con la comunidad peruana de inteligencia en general. Stone interpretó por el lenguaje corporal de Gates que éste confirmaba la ruptura general entre las comunidades de inteligencia. Stone conversa en Washington con “un insider informado” que le da a entender que la comunidad de inteligencia no sería incentivada por que un grupo “liberal” le pidiera ese tipo de colaboración de inteligencia con el Perú, y desde luego que lo distinguiría de un asunto de asesinato [sic].

En realidad, veinte años antes, Stone en su boletín de diciembre de 1972 de la FAS titulado “The Intelligence Community: Time for Review” había pedido una regulación firme contra el asesinato y la tortura auspiciadas por el gobierno, de los EEUU, y se había quejado del Programa Phoenix en Vietnam, que involcraba asesinatos masivos. Sólo después Stone se enteraría que el director de la CIA Helms ya había promulgado una directiva en marzo de 1972 prohibiendo asesinatos de extranjeros y que la prohibición había sido extendida por el director de la CIA William Colby en agosto de 1973. Decía:

la CIA no se encargará ni inducirá, asistirá o sugerirá a otros el empleo de asesinatos

Stone, contento con estas directivas, escribe dos cartas. Una, el 19 de junio de 1992, al Secretario Asistente de Estado Bernard Aronson que comenzaba así:

¿No debería los Estados Unidos, como un asunto de la más alta prioridad, estar ayudando al gobierno del Perú a localizar a Abimael Guzman, que está viviendo en Lima en casas de refugio y en universidades?

Envío una copia a Gates, para recordarle de su conversación. El 30 de junio a las 4pm, Stone se reúne con Robert Morley, director asistente de Asuntos Latino-Americanos en el National Security Council, y le expresa sus temores. Por esos tiempos Stone le había escrito una carta personal pidiéndole al asesor nacional de seguridad Brent Scowcroft que instruya a la comunidad de inteligencia que ayude al gobierno peruano.

El 6 de julio Stone se reúne con el secretario asistente de defensa para asuntos de seguridad internacional, James Lilly, a quien antes había conocido cuando éste fue embajador en Corea del Sur, y le pidió ayuda. El 9 de julio Stone estaba de vuelta en el Pentágono expresando su preocupación con el máximo encargado de Asuntos Latino-Americanos de la Agencia de Inteligencia de Defensa, la Defense Intelligence Agency (DIA), Dr.William A. Naughton. También estaba en contacto regular con el Departamento de Estado. Así también le pidió al Washington Post que sus corresponsales pasarn más tiempo en Lima, y el 19 de junio el diario envió a Don Podesta a que hablara con Stone antes de partir a América Latina como nuevo corresponsal. El 13 de julio, en su primer despacho desde Lima, Podesta se refiere a Stone:

Jeremy Stone de la Federación de Científicos Americanos (FAS), quien el presente mes ha publicado un boletín y está haciendo lobby en Washington para que haya más atención en la guerra en el Perú, compara a Sendero Luminoso con el Jemer Rojo de Camboya y dice que que las guerillas tienen para rato.

El 28 de julio el Washington Post finalmente imprime su artículo de opinión titulado “Salvar al Peru de Sendero,” y rebota en la edición del 1 y 2 de agosto del International Herald Tribune. El artículo sostiene que la estrategia de Sendero de destruir al Perú para que después lo pueda reconstruir podría funcionar y que, más bien, podría expandirse a otros movimientos revolucionarios. Concluye diciendo que

El Perú puede convertirse en un problema internacional que requiera algún tipo de ayuda colectiva internacional de la comunidad de estados tan igual a la que los cinco miembros permanentes de las Naciones Unidos adoptaron para salvar a Camboya.

Por coincidencia el artículo de Stone en el Washington Post apareció el día de la independencia del Perú. Stone cuenta que en la embajada peruana, en un almuerzo, en medio de una multitud de peruanos benevolentes, Stone es saludado como una suerte de salvador. Pensaban que el Washington Post había publicado mi columnia de opinión editorial deliberadamente en el día nacional peruano y consideraban que era lo primero escrito sobre el Perú en mucho tiempo que no era hostil a su gobierno. Stone cuenta que rápidamente Americas Watch lo atacó por no haber puesto suficiente énfasis en las violaciones a los derechos humanos del gobierno de Fujimori:

La referencia oblicua de Stone a “los excesos [outrages] en derechos humanos de la sociedad peruana”, que considera menores en comparación con la amezana de Sendero, sugiere que nadie, o todos, es responsable.

[En el mismo Washington Post hay otra opinión editorial que critica a Stone, verla aquí.]

El 31 de julio, pensando que Sendero podría en realidad triunfar en destruir al Perú, comencé a buscar formas en las que el Perú y otros países igualmente amenazados podrían ser ayudados. La idea era una suerte de consejo de administración [trusteeship] para países que estaban revirtiendo al tipo de inestabilidad e incompetencia que motivó la creación del Consejo de Administración Fiduciaria de las Naciones Unidas para los estados que emergieron del colonialismo. El Secretariado de la ONU me explicó que todo el Consejo de Administración Fiduciaria en la actualidad sólo estaba supervisando a un estado (Palau). Me preguntaba si este consejo, o algo así, podría ser usado para estados en la situación del Perú que podrían temporalmente ceder su soberanía a un consejo para garantizar su estabilización. La analogía en bienes raíces es un “contrato de venta con retroarrendamiento al vendedor” [“sale and leaseback”], un acuerdo en que el propietario de una propiedad inmueble inviable la vende a alguien con buena reputación y la continúa administrando con el derecho a comprarla de nuevo en diez años. La soberanía era el bien “vendido y realquilado”. El consejo de la ONU persuadiría a la comunidad internacional de que el estado era viable, y que el Perú recobraría su soberanía cuando la emergencia hubiera pasado. Stone en New York el 10 de septiembre lo conversa con Javier Pérez de Cuellar y Alvaro De Soto, funcionarios de ONU.

Dos días después Guzmán es capturado. No lo mataron cuando fue arrestado y con él se capturó mucha información. Fue un éxito enorme. El New York Times citó a Enrique Obando, director de investigación del Centro de Estudios Internacionales del Perú:

Ahora finalmente vemos que el Perú no va a caer en manos de Sendero Luminoso. Y hay razones para creer que el grupo con el tiempo será completamente destruído.

Los observadores nunca habían visto al Perú tan “extático optimista” y decían que la gente se había olvidado de sentir. La ocasión para que Guzmán se exprese públicamente oucrrió cuando le concedieron una conferencia de prensa; allí les gritó a los periodistas que el movimiento debía “continuar con la estrategia”.

Como tres cuartos del Comité Central de Sendero estaba en prisión o muerto para junio de 1993, el resto no pudo hacer mucho más que seguir las instrucciones de su gran líder (El Comité Central había sido reorganizado en diciembre de 1992 y había reafirmado su lealtad a Guzmán.) Pero la antigua estrategia en la que se habían atascado no estaba funcionando. Incluso los activistas de las universidades querían una moratoria de los atentados, que estaban generando más resentimiento que temor. Querían formular una nueva estrategia. Pero eso era imposible con Guzmán en la cárcel. Los ataques de Sendero fracasaron cuando los campesinos enardecidos se organizaron contra las guerrillas en las montañas y el movimiento comenzó a perder gente más rápidamente de lo que podía reemplazarla (Sendero comenzó atacando cárceles para liberar a sus viejos cuadros y secuestrando gente para incorporarla en forma forzada al movimiento.) Al mismo tiempo, las ofensivas del gobierno se volvieron más efectivas.

Así, dice Stone, se demostró que el movimiento de derechos humanos estaba equivocado en su afirmación que no se podía hacer nada importante sobre Sendero sin corregir las deficiencias en derechos humanos del gobierno de Fujimori. Por el contrario, no se podía hacer mucho más para mejorar el comportamiento en derechos humanos de un gobierno bajo ataque de Sendero. Los esfuerzos de Stone, afirma él, en apurar la captura de Guzmán fueron así reinvidicados.

Para agosto de 1996, según Stone el arresto de Guzmán permitió mejorar las libertades civiles sustancialmente. El Washington Post reportó

A pesar de los recientes ataques con bombas, Sendero Luminoso y el MRTA están totalmente debilitados y muchos aquí sostienen que ya es tiempo de reconsiderar los estatus antiterroristas.

Pero, ¿ayudaron los Estados Unidos en la captura de Guzmán y, si fue así, cómo fue que cambió de política? Stone dice haber escuchado dentro del gobierno que el Departamento de Estado estaba reclamando los créditos por haber movilizado a la comunidad de inteligencia estadounidense a tomar acciones (como Stone había estado pidiendo). Luego Stone escribió a funcionarios de la Casa Blanca una breve nota agradeciéndoles por lo que el gobierno de los Estados Unidos haya hecho para capturar a Guzmán. Como respuesta recibió por correo una respuesta que decía “hicimos mucho”, es decir, evidentemente los Estados Unidos ayudaron.

¿Y qué pasó con la regla prohibiendo a los empleados del gobierno de los EEUU, o personas trabajando por su encargo, realizar o conspirar para que se realicen asesinatos? Stone averiguó que bajo esa regla, interpretada por el Departamento de Defensa, los que proporcionan una información tienen la obligación de asegurarse que la información no será mal usada. En un caso como este, esta política probablemente hubiera requerido las garantías de que los oficiales que hicieron el arresto no matarían a Guzmán, y no lo hicieron. La CIA no habría tenido “regulaciones” igualmente desarrolladas para interpretar la regla, pero, según Stone, hubieran procedido igual. Más aún, Stone fue informado que este episodio fue considerado, dentro del gobierno de los EEUU, como “un caso clásico en que las cosas se hacen correctamente”. Stone afirma que puede considerarse en éxito sólo si la inteligencia estadounidense ayudó a asegurar la captura de Guzmán. Pero puede calificarse de un caso clásico en que las cosas se hacen correctamente, piensa Stone, sólo si los Estados Unidos pidieron garantías de que Guzmán no sería asesinado, las recibió y luego ayudó a los peruanos a encontrar a Guzmán y que sea capturado seguramente. Stone afirma que desde que escribió esas líneas para su libro se enteró del método de baja tecnologia que la CIA financió y con el cual Guzmán fue capturado, pero dice no haberlo confirmado.

Jeremy J. Stone, aquí, científico estadounidense. Cuenta sobre su campaña de cabildeo para una mayor intervención de las agencias de los Estados Unidos en la captura de Guzmán en 1992. En realidad los Estados Unidos sí venían interviniendo en el Perú, pero lo hacían a medida que el gobierno peruano les daba bases anti-narcóticas en la selva peruana y reorientaba el manejo económico privatizando la economía, desmontando la seguridad social y suprimiendo derechos laborales.

  1. Jiménez también narraría que una distracción en la lucha contrasubversiva contra Sendero era la existencia del MRTA: los policías tenían más incentivos a dedicarse a la captura de la cúpula del MRTA, pues sus dirigentes solía estar cargados de dinero… []
  2. En realidad Aronson había anunciado ya a fines de 1991 un paquete de ayuda militar estadounidense para el Perú para la lucha contra las drogas, ver aquí. []
  3. La AAAS es la “American Association for the Advancement of Science”, conocida en el Perú por ser la organización de los técnicos que hicieron el trabajo cuantitativo de la CVR en 2003, Patrick Ball y Jana Asher. []
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Por - Publicado el 03-09-2012

Por Jorge Rendón Vásquez

Soy uno de los asegurados obligatorios de ESSALUD (para los que no lo saben ESSALUD es el Seguro Social de Salud) y me sucede lo que a la inmensa mayoría de los más de seis millones de asegurados.

He sido adscrito al Policlínico Carlos Alcántara, distante unos diez kilómetros de mi casa. Cuando logro una cita para la primera atención, me señalan un médico generalista quien, luego de una espera de horas, trata de resolver el problema según su nivel de formación. Las estadísticas indican que un 80% de las dolencias son transitorias y pueden ser despachadas en el primer nivel de la atención, que es el de los médicos generalistas, una especie de tratantes multidisciplinarios cuya calidad depende de la Universidad en la que hayan estudiado, de su ingreso a ESSALUD por concurso y de los cursos, cursillos y sesiones de capacitación en sus centros de trabajo en los que hayan participado. Si estos galenos advierten que el caso está fuera de su alcance, comienzan a escribir órdenes de análisis, exámenes por especialistas o la atención en un hospital, y allí empieza el vía crucis para el paciente. Le dan las citas, si es que se las dan, para varias semanas o meses después. Importa poco la gravedad de su dolencia y su angustia (natural, por lo demás) que aumenta a medida que pasa el tiempo. Es evidente que esta desconsideración, rayana en el abuso, exteriorizada también como maltrato a los pacientes por numerosos médicos y empleados administrativos, se origina en una mala voluntad sistemática impuesta desde la cúpula, determinada, a su vez, por la insuficiencia de los servicios de ESSALUD, desbordados de requerimientos. Si el asegurado tiene amigos entre los médicos y directivos accede a la atención. Si no nos tiene, pues que se aguante, que para eso ha sido catalogado como un ciudadano de segunda u otra categoría inferior.

De allí que muchos asegurados con pensiones relativamente elevadas o con ingresos de fuentes distintas al trabajo (procedentes de un negocio, de una propiedad, de la profesión que siguen practicando pese a su edad, o de la ayuda de su familia) han sido obligados a tomar uno o más seguros privados para alcanzar la atención que ESSALUD, para el que siguen cotizando, no les suministra.

Los casos que el médico generalista no puede tratar directamente forman el 20% de las consultas y abarcan, en su mayor parte, a pacientes que tienen más de cincuenta años, edad a partir de la cual las dolencias se tornan más complicadas, graves y duraderas, según aumenta la edad y el desgaste del organismo. Su tratamiento es más caro y puede llegar a representar el 80% de los ingresos de ESSALUD. Esto quiere decir que los asegurados de menos de cincuenta años pagan los servicios de los mayores de esa edad, lo que es normal, ya que cuando ellos pasen de este límite, su atención será pagada por los más jóvenes. A esta compensación en el tiempo se le denomina solidaridad intergeneracional, y es uno de los principios de la seguridad social.

¿Por qué ESSALUD no puede cumplir eficiente y oportunamente sus funciones?

Las causas se han superpuesto a lo largo de su historia reciente.

Cuando fueron unificados los seguros del Obrero y del Empleado en el Régimen de Prestaciones de Salud de la Seguridad Social por el Decreto Ley 22482, del 27/3/1979, se previó el equilibrio entre los ingresos, constituidos en su mayor parte por las cotizaciones, y los egresos, determinados por una gama completa de servicios de la mejor calidad. Los cálculos matemático actuariales, bien hechos, aseguraban este equilibrio, complementado con el empuje iniciado antes de 1975, y esta entidad funcionó durante varios años con cierta eficiencia. (El proyecto de ese Decreto Ley y su factibilidad financiera salieron de la oficina a mi cargo en 1974, pero no pudo ser convertido en ley en ese momento por la resistencia del ministro de Economía y Finanzas a incluir como derecho habientes a la esposa y a los hijos de los asegurados. El Decreto Ley 22482 confirió la calidad de derechohabientes a la esposa y a los hijos del asegurado sólo hasta el primer año de edad.) La situación del Régimen de Prestaciones de Salud comenzó a deteriorarse a partir de agosto de 1980 por las causas siguientes:

1.- El Estado, el mayor empleador del Perú, cesó de hacer los pagos que le correspondían o los amortizaba tarde, mal y nunca, situación que no ha cambiado. Numerosos empleadores se habituaron también a guardarse el importe de las cotizaciones, estimulados por la renuencia de la administración del Seguro de Salud en exigirles su pago y proceder a las ejecuciones coactivas.

2.- La administración del Seguro Social de Salud fue convertida en un botín de los partidos políticos en el Poder Ejecutivo. Lo sobrecargaron de personal burocrático con sus militantes, familiares y recomendados, un gran número como ejecutivos supérfluos pero con altos sueldos. Los contratos de suministro de bienes y servicios enriquecieron a los que financiaron la campaña política de los partidos gobernantes. Por la experiencia internacional, los egresos por administración no deben soprepasar del 6% de los ingresos. En nuestro país llegaron a más del 20%. Las pensiones, llamadas renovables, se comieron una buena parte de los ingresos por cotizaciones, contra la Constitución (de 1979 y de 1993) que declara esos ingresos intangibles y utilizables sólo en la atención para la que fueron destinados por ley. (La renovación de las pensiones pudo terminar recién con la reforma de la Constitución del 17/11/2004).

3.- Se ha incorporado a ESSALUD como beneficiarios a varios grupos, algunos muy numerosos, sin el sustento financiero suficiente y, encima, el Estado no le entrega el aporte diminuto que se comprometió a pagarle.

4.- Los inversionistas en la medicina privada, en su mayor parte médicos de elevados ingresos, movieron cielo y tierra para impedir el desarrollo del Seguro Social de Salud y tuvieron éxito. Coronaron su campaña durante la década de Fujimori con la transferencia a clínicas privadas de una parte de la atención que ESSALUD debe prestar. La vigente Ley 26790, del 15/5/1997, llamada sarcásticamente de modernización de la seguridad social en salud, permite este traspaso que muchos trabajadores tienen que admitir por la insuficiencia de la infraestructura y personal asistencial de ESSALUD. La Ley indicada ha modificado además el gobierno del Seguro Social de Salud para que sea el Estado quien determine la composición de su Directorio y ha hecho desaparecer el importante Comité de Vigilancia que controlaba la marcha financiera, administrativa y asistencial.

5.- Pese a que, por disposición de la Constitución, los aportes al Seguro Social de Salud no son tributos, la SUNAT ha asumido su percepción y su entrega a ESSALUD, cobrando un fuerte porcentaje. Correlativamente, por la Ley 29626, del Presupuesto para 2011 (55ª DT), se ha conferido la autorización para sus gastos a FONAFE (Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado) que depende del Ministerio de Economía y Finanzas, no obstante que ESSALUD no es una empresa y que sus fondos son intangibles (Constitución, art. 12º). Con este indebido control se obstaculiza las inversiones de ESSALUD y su desarrollo, aplicándole la lógica de la ganancia que le es extraña por naturaleza y cuyo financiamiento se basa en el sistema de reparto, según el cual los gastos se pagan con los ingresos previstos, dejando una reserva de seguridad.

Por consiguiente, el proceso de confiscación del Seguro Social de Salud, que pertenece a los trabajadores y pensionistas, continúa.

Sigo con cierto interés la gestión del actual Presidente del Directorio de ESSALUD, en otros tiempos un movido dirigente estudiantil y luego un batallador dirigente sindical de los médicos. Su trabajo, acompañado por los cantos de sirena de la publicidad mediática, ha estado orientado, según dijo, a poner orden y claridad en el berenjenal dejado por la administración aprista, experta en confundir el bolsillo propio con las arcas del Estado. Me imagino que ha sido y sigue siendo una labor tan titánica como la de Hércules cuando tuvo que limpiar los establos de Augías repletos de suciedad, como una de las doce tareas que le fueron encomendadas.

Sin embargo, pese a la necesidad de lo que hace, no veo que la situación de ESSALUD mejore para los asegurados y derechohabientes. La impresión es que administra lo que le han dado, sin un plan de reformas. Debería haber dispuesto hace rato un estudio matemático actuarial y haber expuesto al país la situación de los centros de atención, de las compras importantes efectuadas, del personal burocrático existente y sus sueldos, del personal asistencial, y de si ambos han ingresado regularmente por concurso, de las deudas del Estado y de los particulares, y, luego, proponer los cambios necesarios.

Soy de la opinión que el 9% de cotización sobre las remuneraciones está desfasado con las necesidades de la atención de salud para la población cotizante. El primer 1% adicional debería ser dedicado a la construcción y equipamiento de nuevos policlínicos. Hasta el primer gobierno de Beláunde, una parte de las cotizaciones para el Seguro Social Obrero fue destinado a la construcción de centros de atención, norma que se cumplió por los diferentes gobiernos y que sirvió para la edificación de la red hospitalaria nacional del entonces Seguro Social Obrero.

A manera de corolario, me pregunto ¿si los dirigentes sindicales, y en particular los de sus centrales, saben lo que sucede con ESSALUD o si es para ellos algo tan raro aquí, como el Pashto, el Farsi o el Sardanapalí?
(3/9/2012)

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Por - Publicado el 02-09-2012
  1. El gabinete del diálogo y del “no más muertos en conflictos sociales” sigue matando gente, esta vez en Monzón y Jauja.
  2. La derechización atenta contra la gobernabilidad.
  3. La oligarquía revanchista no entiende de pacto social.
  4. Equilibrios económicos y equilibrios políticos.
  5. Cajamarca sin estado de emergencia, ¿primer paso para que Conga sea inviable o para imponer Conga?
  6. La palabra caviar en debate: cortina de humo que distrae la represión a las protestas.
  7. La sobreeestimación de la cifras de la CVR.

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Por - Publicado el 27-08-2012

Las estimaciones que hicieron Ball, Asher, Sulmont y Manrique (BASM) en 2003 para la CVR, calculando el número de muertes y desapariciones ocurridas en el Perú en la guerra insurgente-contrainsurgente de 1980 hasta 2000, eran hasta ahora el único recuento de víctimas de ese conflicto. Si bien hubo críticas a la metodología y a la aplicación que siguieron (ver aquí y aquí un recuento de estas discusiones), nadie hasta ahora había ofrecido una alternativa a lo que hicieron BASM. En el presente trabajo (verlo también aquí). intento contribuir a llenar este vacío, explicando a qué se debe la sobreestimación realizada por BASM.

Adoptando supuestos alternativos a BASM, obtengo una cifra de 28mil muertos y desaparecidos, causados en un 60% por el Estado (16500) y en un 40% (11000) por Sendero Luminoso. Hay también unas 500 víctimas a manos del MRTA y otros perpetradores (estos números están redondeados, en el documento de trabajo citado se dan los números originales con más detalle). Este cuadro contrasta con las cifras de la CVR calculadas por BASM de 69mil muertos y desaparecidos en que la responsabilidades son 40% para el Estado y 60% para Sendero Luminoso (sin contar “Otros perpetradores”).

Son las siguientes decisiones de BASM las que llevan a una sobrestimación de víctimas mortales a la vez que a una distorsión de la proporción de responsabilidades:

  1. Los datos recolectados por la CVR, ONGs de derechos humanos y la Defensoría del Pueblo están clasificados según perpetrador en el Estado (policías y militares, comités de autodefensa y paramilitares), Sendero Luminoso y “Otros”. Dentro de este tercer grupo una proporción muy pequeña corresponde al MRTA o a “otros perpetradores”; el grueso del grupo está constituído por perpetradores no identificados (el dato no está disponible o no se sabe quién fue el perpetrador). Es decir, dentro de este grupo están incluídos los mismos perpetradores: el Estado y Sendero Luminoso, pero sin precisión. BASM hacen estimaciones aparte para este grupo, con lo cual cuentan dos veces a víctimas que ya están incluídas en las estimaciones para el Estado o Sendero Luminoso.
  2. La siguiente decisión que toman BASM que incrementa fuertemente el número total de víctimas y revierte las responsabilidades es que realizan una “estimación residual”. Como los datos de Sendero Luminoso no permiten aplicar el método de “captura-recaptura”, pues no hay suficientes cruces entre las fuentes, BASM recurren a un procedimiento ingenioso, pero inusual. Suman los datos de Sendero a los del Estado (que sí tienen muchos cruces entre fuentes) y estiman esa suma. A ese resultado le restan luego lo que estiman para el Estado. Con eso la proyección para Sendero Luminoso se calcula como un residuo de dos estimaciones. Con este procedimiento sobreestiman poderosamente las víctimas de Sendero Luminoso (y de “Otros” que ya vimos en el primer punto que son incluídos como un grupo aparte).
  3. Finalmente, si los dos puntos anteriores se refieren a cómo implementaron el método de “captura-recaptura”, popular en la estimación de la fauna animal, este tercer punto se refiere al método que usaron, que, como se demuestra, tácitamente supone la independencia de las fuentes. Como alternativa propongo la estimación mediante un modelo de elección discreta. Este punto afecta básicamente a las estimaciones para el Estado: mientras de 11500 víctimas observadas BASM estiman 20500 yo estimo sólo 16500.

Se puede además descomponer la sobrestimación de cifras reportadas por BASM para la CVR según cada supuesto adoptado:

  1. Por incluir a “Otros” como un tercer grupo de perpetradores, la cifra total de víctimas pasa de 52000 a 69000.
  2. Por realizar una estimación residual para Sendero Luminoso y Otros perpetradores, la cifra total de víctimas pasa de de 32000 a 52000.
  3. Por aplicar un método de captura-recaptura (basado en una regresión de Poisson) en vez de una normal multivariada la cifra total de víctimas pasa de 28000 a 32000

Cuantitativamente, las dos primeras decisiones explican la mayor parte de la sobreestimación. Es decir, la sobrestimación se debe fundamentalmente a la mala aplicación del método, no al método en sí.

¿Por qué se produjeron estos errores?

El primer error puede haberse debido a que tal vez inicialmente BASM clasificaron a los comités de autodefensa y a los paramilitares en el tercer grupo de “Otros perpetradores”, junto con el MRTA, básicamente. En el Anexo 3 al informe de la CVR y la versión inglés de Ball explican que esa fue la clasificación que hicieron. En octubre de 2003, dos meses después de presentado el Informe Final, la CVR (no así BASM) publicó una fe de erratas señalando que los comités de autodefensa y paramilitares estuvieron siempre incluídos como parte del Estado. Con esta (re)clasificación en “Otros perpetradores” quedaban básicamente víctimas que no tenían identificadores de perpetrador y que deberían ser víctimas fundamentalmente del Estado o de Sendero Luminoso. Las víctimas del MRTA y de “otros” eran muy pocas.

El segundo error se debe a que BASM quisieron realizar estimaciones con datos que no permitían hacer estimaciones. Forzaron la cosa. El método de captura-recaptura se basa en que una población está registrada en diferentes fuentes de información. Para las víctimas del Estado se cumplían bien los supuestos para que el método sea aplicable. Sin embargo, para Sendero Luminoso ocurría que prácticamente la CVR era la única fuente de información, pues había muy pocos casos reportados a las ONGs de DDHH y a la Defensoría del Pueblo. Esto ya se sabía. En abril de 2003 hubo un informe interno en que se señalaba que para Sendero Luminoso no se aplicaría el método de captura-recaptura, sino simulaciones en base a diversos escenarios. Sin embargo, cuando Patrick Ball visitó Lima e hizo las estimaciones, que debió ocurrir entre fines de mayo y comienzos de junio de 2003, se tomó otra decisión y se practicó una absurda estimación residual.

Si no hubiera sido por las dos primeras decisiones señaladas y BASM hubieran aplicado el método que aplicaron, pero bien, el resultado que habrían obtenido sería unas 32000 víctimas fatales y seguramente no se habrían producido todas las discusiones que se produjeron que definitivamente restaron credibilidad a otros aspectos del trabajo de la CVR.

El tercer asunto alude a que la correlación entre fuentes no está correctamente considerada en un método de captura-recaptura clásico, basado en una regresión de Poisson. Esta consideración afecta fundamentalmente a las estimaciones para el Estado, como ya he señalado arriba.

¿Por qué los datos muestran pocos cruces para Sendero Luminoso?

Las ONGs de DDHH y la Defensoría del Pueblo recogieron testimonios casi exclusivos de muertes y desapariciones por el Estado, no de Sendero Luminoso. Cuando llega la CVR, institución creada por el estado que acaba de ganar la guerra, los reportes que recibe inicialmente son principalmente de muertes perpetradas por Sendero Luminoso. Esto es muy comprensible: se trata de una institución que es percibida por la población como más receptiva a las denuncias de muertes de Sendero que del estado. Mucha gente no había denunciado las muertes de Sendero a las dos organizaciones anteriores. En cambio muchos familiares de víctimas del estado ya habían hecho sus denuncias a las dos organizciones anteriores: tenían menos incentivos para hacer una tercera denuncia que quienes nunca habían hecho alguna. La CVR se ve con muchas denuncias contra Sendero, especialmente, al comienzo de su recolección de datos, y cree que sus datos son los correctos, mientras que los datos de las otras organizaciones están sesgados (De hecho, se plantea internamente que los datos de la CVR deben ser los únicos oficiales sobre el conflicto, para darle credibilidad a su trabajo). Sin embargo, considerando todos los casos reportados siempre resulta que el estado es el principal perpetrador.1

Es difícil saber por qué los consultores de la CVR tomaron decisiones tan erradas. En el documento de investigación comento que Patrick Ball había trabajado en otras “comisiones de la verdad” en el mundo y había usado el mismo método de estimación (Lo cual es interesante: cuando se dice que el método de estimación es el usualmente aceptado porque se lo ha aplicado en otros países, no siempre se menciona que se lo ha aplicado por la misma persona, el mismo Patrick Ball, contratado como consultor en todos esos países). La primera estimación fue para la “comisión de la verdad” de Guatemala con un factor de expansión de 2.76 de casos totales sobre casos reportados. En Kosovo ese factor fue menor, de 2.35. En el Perú fue de 3.16. En Timor Este fue de 1.87. En dos estimaciones hechas en Colombia por el equipo de Patrick Ball, el factor se redujo a 1.68 y 1.27. Pareciera que el factor de expansión sigue una tendencia decreciente, pero lo más saltante es que el Perú rompe esta tendencia y es un caso atípico, pues tiene el factor de expansión más alto estimado por Patrick Ball.

Un consultor tiene diversas opciones para realizar un trabajo cuantitativo y desde luego que está guiado por criterios dados por los clientes. En el caso de la CVR algo que definitivamente ha sido un incentivo para que las expansiones sean tan atípicamente grandes es el anuncio hecho por varios comisionados antes de que el trabajo cuantitativo estuviera concluído, e incluso antes de que las bases de datos estuvieran siquiera terminadas, de que la cifra de 30mil víctimas estimada hasta entonces, en el 2002, se iba a duplicar y que Sendero Luminoso era el principal perpetrador, ver aquí y aquí. Desde luego que tales anuncios creaban incentivos para que los investigadores corroboraran esas anticipaciones. ¿Qué habría ocurrido con la credibilidad de los comisionados que anticiparon resultados, y por lo tanto con toda la CVR, si el trabajo cuantitativo arrojaba sólo 32mil víctimas mortales y que el estado era el principal perpetrador, como hubieran debido ser si se atenían a lo que los datos les permitía decir?

Varios comisionados y varios funcionarios de la CVR justificaron sus grandes expansiones diciendo que “querían llamar la atención sobre el drama sufrido por el Perú” y que mucha gente, pobre e indígena, se quedó sin dar su testimonio o sin que su testimonio fuera incluído en la base de datos. Según esta explicación las grandes expansiones habrían sido una forma de evitar que se refuerce la exclusión social del país en las cifras de la CVR.2 Sin embargo, es difícil inferir que debido a que había mucha gente que quería seguir dando su testimonio la cifra de víctimas totales se tendría que casi triplicar.

Finalmente señalaré, y lo digo también en el documento de trabajo, que lo ocurrido en el Perú con las estimaciones de BASM debe ser motivo de profunda reflexión para las futuras comisiones de la verdad en el mundo. Un mal trabajo cuantitativo crea malestar y desconfianza en un contexto de post-guerra en que la sociedad si algo quiere es entrar en una lógica de paz y de mayor confianza. Un mal trabajo cuantitativo le hace un flaco servicio a la verdad y un peor servicio a la reconciliación de un país. El trabajo cuantitativo de BASM ha sido un gran pasivo que no sólo la CVR ha tenido que cargar, sino todo el Perú.

Número de muertes y desapariciones en los datos, estimadas por BASM para la CVR y por mí usando una función de Gauss según estrato geográfico. Eje horizontal: Datos. Eje vertical: Datos, Estimaciones de BASM y mías usando una función de Gauss. Se aprecia que las estimaciones de la CVR representan una importante expansión sobre los datos, mientras que las que yo hago son menores.

Proporciones del Estado en los datos, estimados por BASM para la CVR y por mí usando una función de Gauss según estrato geográfico. (El total está sólo formado por el Estado y Sendero Luminoso). Eje horizontal: Datos. Eje vertical: Datos, Estimaciones de BASM y mías usando una función de Gauss. Las estimaciones de BASM representan una reducción sustancial de la proporción del estado en las muertes totales. Las que yo realizo tienden a representar una expansión (aunque nótese que de una magnitud menor que la reducción de BASM). Esto se debe a que mientras para el estado se realiza una estimación que expande la cifra sobre los casos reportados, para Sendero Luminoso no es posible una expansión similar en la mayoría de estratos geográficos, pues la CVR es prácticamente la única fuente de información disponible.

A. En octubre de 2003 la CVR publicó una “fe de erratas” rectificando la clasificación de perpetradores. El lector interesado la puede ver en el Anexo 3 al Informe Final de la CVR (con la fe de erratas) (ya citado arrba). Este documento no está en línea en la web del Informe Final de la CVR. Recientemente el sociólogo David Sulmont, ex CVR, publicó todos los materiales de la CVR; pueden verse aquí. El cuadro publicado en esa fe de erratas deja claro que BASM clasificaron a rondas y paramilitares como parte del estado y no de “otros perpetradores”. También deja claro que “otros perpetradores” son básicamente perpetradores no identificados que estarían incluídos entre los del Estado y Sendero Luminoso:

  1. Más aún, como BASM hacen una estimación estratificada, según estrato geográfico, excluyen muchas víctimas que no tienen identificador geográfico. Sin embargo, esta exclusión no es neutral según perpetrador. Excluyen como 2700 víctimas de las cuales unas 2000 son del Estado, lo cual claramente reduce la responsabilidad del mismo. []
  2. El asunto es que los testimonios no equivalen a la base de datos que usaron. Los testimonios eran recogidos, pero ocurría con frecuencia que había repetición de víctimas: la misma víctima podía figurar en diversos testimonios. Tuvieron que hacer un trabajo de depuración para transformar los testimonios en datos útiles a un trabajo cuantitativo. Pero para eso tuvieron que acabar con el recojo de testimonios y dar prioridad al trabajo de procesamiento de los mismos. []
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