Por - Publicado el 13-07-2013

1. Los “jóvenes turcos”. Se incubaron a fines del gobierno militar en rechazo a las reformas velasquistas. Fue la gente del ADU que llegó a ganar la FEPUC. De ahí salen Ghersi, Gibellini, Salazar, Palacios y otros. Era un momento en que el discurso derechista tradicional estaba agotado. Los Prado, Beltrán y Ravines no tenían cabida en un Perú cambiante. Varias de estas personas entraron a los medios de comunicación o pasaron por el ILD de Hernando de Soto, buscando un nuevo discurso derechista y congregando a más gente. Buscaron potabilizar el capitalismo en los sectores populares, creando una identidad empresaria individualista en desmedro de una identidad proletaria colectivista. Luego se sumaron al FREDEMO (y contribuyeron a su fracaso) y luego algunos entraron al fujimorismo, visto como una oportunidad de poner en práctica lo que habían estado abogando ideológicamente.

2. Los “reformistas estructurales”. Surgió como tecnocracia del fujimorismo. Fue gente más aplicada y menos libresca que la anterior. De hecho tienen más capacitación formal (aunque no tanta como ellos se creen). De ahí salen las Cayetanas, los Fritz, Bullards, Secadas y otros. Aprovecharon la coyuntura dictatorial para reformar el país con privatizaciones, recortando los derechos laborales, copando el estado. Fue una tecnocracia que entró al estado para ya no salir, o salir para hacer labores mediáticas de defensa ideológica de lo conquistado. Puertas giratorias entre empresas, estado y medios de comunicación.

3. Los “cuatrincas” (No tengo mejor nombre que darles. Algunos los llaman los “me llega al pincho tu filtro” o los “hijosdalgo”, pues varios son hijos, o en su defecto discípulos, de mediáticos derechistas locales, de la primera y segunda generación antes mencionada – pero esto ya ocurría en las generaciones anteriores). Son los jóvenes Ghersi, Garrido-Lecca, Chlimper, Benavides, Tudela, Szyslo. Publican sus esbozos argumentativos en algunos medios locales o de internet. Se caracterizan por su total elitismo y sus afirmaciones tan contundentes como facilistas en defensa del statu quo ante cualquier intento de cambio social a favor de los más pobres. Son más recalcitrantes en su individualismo pero menos capacitados, aún, que la generación anterior. El humalismo no les da un clima tan favorable para entrar al gobierno cuando acaben de estudiar, pero confían en que éste sea un intermedio político y que haya un pronto retorno de la derecha más desembozada. Entonces darán rienda suelta en serio a sus ímpetus privatistas, desreguladores y proempresariales, con su represión más.

P.S. Va un video del recuerdo: en su faceta represiva, cuando detuvieron y golpearon a Arana.


Tomado de http://willax.tv/politica/marco-arana-quiere-figurar.

Un comentario

Por - Publicado el 17-06-2013

El principal “descubrimiento” de la CVR fue de tipo cuantitativo: la proyección del número de muertes y desapariciones ocurridos en el Perú de 1980 al 2000. Los nueve volúmenes de su informe final no contienen nada sustancialmente diferente a lo que ya se sabía antes de la creación de la CVR.1 Lo realmente “nuevo” y muy sorpresivo para mucha gente estuvo crucialmente basado en la cifra estimada por los consultores Ball y Asher: una cifra de muertos que triplicaba los estimados previos y una composición de responsabilidades que revertía lo conocido hasta entonces.

Efectivamente, es eso lo que resaltan los titulares de los diarios al día siguiente de la presentación del informe final de la CVR:

La República “Sendero provocó 69 mil muertes, El Peruano: “Sendero, principal culpable”, El Comercio: “El gran culpable: Sendero Luminoso”.

Todos estos titulares están basados en la principal conclusión de la CVR, de tipo estadístico.

Ver estos titulares en el post 2003: La CVR en titulares.

La obtención de esta cifra fue desde luego el resultado de una serie de decisiones de parte de los comisionados: la decisión de diseñar un trabajo de recojo de datos orientado a la cuantificación, la decisión de anunciar anticipadamente los posibles resultados de la investigación, la decisión de detener el recojo de testimonios y priorizar el trabajo cuantitativo, la decisión de construir una base de datos destinada a hacer proyecciones estadísticas antes que una base de datos destinada a hacer estadísticas descriptivas, la decisión de aceptar la incorrecta extrapolación de cifras practicada por Patrick Ball y equipo que validaba sus anuncios anticipados. Fue esta serie de decisiones la que llevó al resultado cuantitativo final sobre el cual se basa el discurso de esta instancia estatal.

En el presente post a partir de documentos internos de la CVR se intenta encontrar pistas sobre cómo así es que el trabajo de la CVR desde el comienzo se va perfilando al resultado obtenido. A la vez se ilustra sobre algunas posibilidades que hubo en el trabajo de la CVR, diferentes de las decisiones que tomaron los comisionados, antes de que la mayoría de ex-integrantes de la CVR cerrraran filas en torno al discurso final de esta temporal instancia estatal.

1. La CVR organiza el trabajo de recojo de datos
La CVR se establece formalmente por el gobierno peruano el 13 de julio de 2001. El gobierno de Valentín Paniagua designa a doce comisionados, la mitad de ellos políticos muy conocidos, mayormente de orientación centro-izquierdista (Enrique Bernales, Rolando Ames, Carlos Tapia, Carlos Iván Degregori, Sofía Macher, Beatriz Alva Hart, Humberto Lay Sun, además del general Luis Arias Graziani, los sacerdotes católicos José Antúnez de Mayolo, Gastón Garatea y Luis Bambarén, y los ex-rectores univesitarios Alberto Morote Sánchez y Salomón Lerner Febres). Ese gobierno les asigna un plazo máximo de 23 meses para su tarea. En octubre de 2001, la CVR comienza a trabajar en el diseño del proceso de recolección de datos.

Desde octubre de 2001 hasta abril de 2002 la CVR trabaja en la definición de la base de datos. Para tal objetivo cuenta con la asesoría del consultor internacional Michael Yard, propuesto y contratado por USAID-OTI (Office of Transitions Initiatives), en la persona de Sandy Shuster, y Oscar Mazariegos, estadístico guatemalteco contratado por el ICTJ (International Center for Transitional Justice), que en su país había trabajado con Patrick Ball en la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH) y como autor del capítulo 6 del libro “Making the Case” de Patrick Ball (Un persona con la que también conversa la CVR y el ICTJ es Rocío Mezquita de Guatemala, también colaboradora de Patrick Ball, en el libro “Making the Case”, capítulo 8). Estos consultores de USAID y del ICTJ, uno de ellos colaborador de Patrick Ball, asesoran a la CVR en temas como cuántas personas se necesitan para digitar la información que se introducirá a la base de datos, en qué formato se presentarían los datos, qué programas de software se usaría, el número estimado de fichas y el tipo de reportes que habría. Por parte de la CVR el trámite con Sandy Schuster de USAID-OTI y Lisa Magarrell del ICTJ (en coordinación con Pricilla Hayner, co-fundadora del ICTJ) es hecho principalmente por Jorge Salazar cc. a Javier Ciurlizza, Secretario Ejecutivo de la CVR. (Este Jorge Salazar sería Jorge Luis Salazar Cussianovich).

Los asesores vienen al Perú y hacen talleres con diversos funcionarios del equipo Técnico y el equipo de Apoyo Metodológico de la CVR. Estas asesorías determinan que desde las etapas más iniciales de su labor la CVR se oriente por un diseño de la base de datos que priorizaba la cuantificación estadística de los casos. Al parecer la prioridad en lo cuantitativo y lo cualitativo alguna controversia causó internamente en la CVR. El 14 de diciembre de 2001 en un memorándum interno en que el equipo de Apoyo Metodológico – Sistemas de Información presenta una propuesta de diseño de la base de datos donde se intenta aclarar:

Nos parece necesario recalcar que la base de datos no es una herramienta “cualitativa” o “cuantitativa” de investigación, sino un instrumento que nos permite almacenar y organizar una gran cantidad de información proveniente de los testimonios que la CVR recogerá sobre crímenes y violaciones a los derechos humanos.

Una aclaración que se consideró necesaria hacer.

En esta etapa, en que no había comenzado el trabajo de recojo de datos, ya comienzan algunos anuncios de los comisionados,2 algo contradictorios, por cierto. Unas declaraciones, de Salomón Lerner Febres, van en el sentido que “sólo se investigará los casos más significativos” mientras otras, como las de Sofía Macher, deslizan que “la cifra de 30 000 podría aumentar sustantivamente”.3

2. Talleres internos y viajes
Al igual que los talleres de los dos consultores mencionados, la CVR realiza diversos talleres internos y participa de talleres para “expertos internacionales en derechos humanos”. Un taller interno celebrado el 4 y 5 de enero de 2002 es particularmente interesante pues ilustra sobre la división del trabajo entre los comisionados de la CVR:

1ra Parte. EL CONTEXTO QUE ENMARCA LA INVESTIGACIÓN

I. CONTEXTO NACIONAL

1. Transición 1978/80 y proceso político 1980-2000
Expositores: Rolado Ames, Enrique Bernales.

2. SL y MRTA
Expositores: Carlos Iván Degregori, Carlos Tapia.

3. Evolución de la estrategia de las FFAA y PP.
Expositores: Carlos Tapia, Luis Arias Graziani.

4. La respuesta campesina: comités de autodefensa y secuelas de la violencia.
Expositores: Salvador Peña, RosalíaStorck, C.I. Degregori, José Coronel, Edgardo Rodríguez.

II. CONTEXTO INTERNACIONAL

5. La experiencia de otras Comisiones de la Verdad.
Expositor: José Burneo.

2da Parte. LA INVESTIGACIÓN SOBRE ESCLARECIMIENTO DE HECHOS

1. El diseño de investigación.
Expositor: Carlos Iván Degregori

2. Metodología e instrumentos de investigación
Expositor: David Sulmont.

3. Revisión del diseño, instrumentos de investigación y estrategias de aplicación de esos instrumentos a la luz de lo trabajado en la 1ra Parte y de los testimonios ya recogidos.
Discusión general.

4. Plan de trabajo. Estimado de la dimensión del trabajo. Requerimientos aproximados de persona y talleres de capacitación para los equipos de campo en sedes regionales, etc.
Carlos Iván Degregori, Javier Ciurlizza
Discusión general

5. Presentación de los temas: a) Estudios de profuniddad, b) Historias Regionales. Panel con expositores a definir.

Se establece así una cierta división del trabajo entre los comisionados y funcionarios de la CVR según área temática, que básicamente se mantiene a lo largo del trabajo de la CVR. En un documento posterior, de junio de 2002 se da un Agrupamiento de líneas de trabajo, acordada por el Pleno de Comisionados de la siguiente forma:

Grupo 1: Proceso Nacional de Violencia: Comisionados Degregori y Ames.
Grupo 2. Crímenes y Violaciones a los DDHH. Comisionados Sofía Macher.
Grupo 3. Secuelas, Reparaciones y Salud Mental: Comisionados Gastón Garatea y Beatriz Alva.
Grupo 4: Reconciliación y Prevención: Comisionados Salolmón Lerner y Sofía Macher.
Grupo 5: Impacto público: Comisionados Rolando Ames y Carlos Tapia.
Grupo 6: Grupo especial de apoyo a las sedes: Comisionados Alberto Morote, Anunes de Mayolo y Humberlo Lay.

Igualmente diversos funcionarios de las CVR realizan viajes a diversos países principalmente europeos para familiarizarse con las experiencias de otras CVRs en el mundo y buscar posibilidades de cooperación, entre las que se considera las posibilidades de apoyo económico a la CVR.

La CVR cuenta con el apoyo de USAID-OTI en los siguientes aspectos:

– Campaña de información sobre la CVR
– Apoyo metodológico.
– Sistemas de Información.
– Protección a víctimas y testigos.
– Taller interno de los Comisionados.

Por lo cual, tiene que presentar informes de cumplimiento a esa organización.

3. Las metas cuantitativas de la CVR
En abril de 2002, la CVR determina el diseño del proceso de recolección de datos, que incluye una meta de recolección de 12 000 testimonios para el 31 octubre de 2002, estratificada geográficamente de la siguiente forma

Región Sede Meta
Sur Central Ayacucho 4,320
Centro Huancayo 1,980
Nor-oriental Huánuco 2,640
Sur-Andino Abancay 1,200
Lima y Norte Lima 1,860
Total 12,000

Esta asignación de metas a nivel regional se hace en base a la información cuantitativa disponible hasta entonces sobre las zonas donde hay una mayor cantidad conocida de víctimas.

4. “Equipos móviles” y centralización de la información
El recojo de testimonios consiste en enviar “equipos móviles” de una o dos personas a áreas lejanas a entrevistar a los testigos durante aproximadamente una hora y media. Esos equipos luego escriben resúmenes de la entrevista y llenan formularios sobre información socio-demográfica de los testimonios. Los reportes van de las oficinas regionales a la oficina central de la CVR en Lima donde otros equipos digitan la información a la base de datos y la analizan tratando de clarificar los hechos, principalmente evitando la duplicación o repetición de información y eliminando inconsistencias. Este trabajo es hecho simultáneamente por diversos equipos.

La recolección de datos se hace con el criterio explícito de maximizar el número de testimonios que la CVR puede recolectar dadas sus restricciones de recursos y tiempo. Correspondientemente, la CVR recolecta muchos más testimonios que su meta, y sigue recolectándolos después de su fecha de terminación del trabajo de recolección. Ver Recojo de Testimonios: Una misión importante y delicada de la CV, en un boletín de la CVR.

En esta etapa, julio de 2002, algunos comisionados anuncian que la cifra estimada de 25mil muertos se duplicaría, sin que la base de datos esté terminada.4 Efectivamente, para julio de 2002 la CVR ha recolectado 7,980 testimonios de su objetivo de 12,000. A lo más sólo tiene reportes internos confidenciales, informando a los comisionados sobre estadísticas descriptivas preeliminares que surgen de la base de datos.

5. El informe confidencial y preliminar de octubre de 2002
El 17 de octubre de 2002 hay un reporte interno del Area de Sistema de Información, hecho con la advertencia que no debía ser citado. Este documento proyecta un número total de víctimas de 30,957 personas. Lo hace en base a un total de 2,858 víctimas registradas mediante 1,244 testimonios analizados. Esto significa un ratio víctima/testimonio de 2.3, que multiplicado por los 13,479 testimonios recogidos da 30,967. Ese sería el total esperado de víctimas documentadas por la CVR cuando ésta acabara su trabajo de análisis de testimonios.

Sin embargo, el documento señala lo siguiente:

- Se estima que para la primera quincena de enero [2003], la base de datos podrá proporcionar información suficiente para determinar las principales tendencias y patrones de violaciones a los derechos humanos, según agente perpetrador, tipo de víctima, periodo de análisis y principales divisiones geográficas (departamentos, ámbitos de principal afectación).
– Para la misma fecha, se estima haber identificado en la base de datos aproximadamente 13,140 víctimas de asesinatos o desapariciones.

En octubre de 2002 la CVR no estaba de ninguna manera en condiciones de hacer anuncios públicos de avances de resultados, si bien internamente manejaba una cifra de 31mil víctimas proyectadas. Recién para enero de 2003 habrían unas 13mil víctimas identificadas.

En su página 3 este informe señala cuál sería el resultado del trabajo cuantitativo de la CVR:

Respecto de las metas de procesamiento y fechas finales de entrega de relatos

  • La meta de testimonios a procesar debería fijarse en un mínimo de 12,000 y un máximo de 13,500.
  • La fecha estimada para culminar el procesamiento de 13,500 testimonios debe ser el 31 de mayo del 2003.
  • La fecha par arrojar el listado de casos y víctimas que podrían ser publicados en el informe final puede ser el 15 de marzo del 2003. A esa fecha se estima tener
    • Entre 9,500 y 10,000 testimonios procesados.
    • Entre 13,300 y 13,000 eventos codificados.
    • Entre 21,000 y 23,000 personas fallecidas y desaparecidas identificadas.
    • Entre 31,300 y 33,000 victimas del conjunto de crímenes y violaciones que registra la CVR. (Detenciones, desapariciones, secuestros, torturas, asesinatos, violaciones sexuales).


El informe también propone a la CVR como la fuente oficial del estado, no otras fuentes, como la Defensoría del Pueblo o las ONGs de Derechos Humanos. En caso contrario, dice el reporte, su reporte y sus recomendaciones perderían peso y credibilidad.

La información sobre qué pasó entre 1980 y el 2000 que registre la CVR en su informe final tiene que ser considerada como el referente OFICIAL del Estado; de lo contrario, se le restaría peso y credibilidad al informe y sus recomendaciones.

En términos de conclusiones la “hipótesis adelantada” es que

  • Sendero Luminoso y los Agentes del Estado fueron responsables, casi en igual proporción, de la eliminación (por asesinato, ejecución, o desaparición definitiva de personas) de un considerable número de peruanos. Sendero es responsable de una mayor proporción de víctimas eliminadas que el Estado (ver tabla 1). Esa prácica fue focalizada en provincias y zonas rurales.
    • Las prácticas predominantes fueron diferentes según los actores:

    • SL procedía a la eliminación a través de asesinatos abiertos. No buscaba encubrir sus crímenes puesto que éstos tenían el propósito de “dar un ejemplo”.
    • Las víctimas eliminadas por los agentes del Estado lo fueron en gran medida (casi el 50%) mediante la modalidad de desaparición completa de la víctima. Se montó una estrategia sistemática de encubrimiento de la eliminación física de víctimas.
  • Antes de la CVR, la información que se había registrado sobre la identidad de las víctimas concierte especialmente de aquellas que fueron eliminadas por Agentes del Estado. Del total de víctimas que la CVR ha registrado como eliminadas por agentes del EStado, 41% aparecen en los listados de la Defensoría del Pueblo.
  • Ni la sociedad ni el Estado parecen haber registrado en forma sistemática la identidad de las víctimas eliminadas por Sendero Luminoso. Del total de estas víctimas registradas por la CVR, sólo un 3% aparecen en la base de datos de la Defensoría del Pueblo. La excepción pueden ser las bajas causadas entre las fuerzas militares y policiales. Sin embargo las víctimas civiles no parecen haber sido objeto de un registro o una denuncia sistemática. Habría que cotejar esto con los datos que puedan surgier de los expedientes judiciales de los condenados por terrorismo.

Es un reporte muy claro sobre lo que la CVR había recolectado hasta el momento como fuente exclusiva y que según sus autores debía ser la fuente oficial del estado peruano. Los responsables del área de sistemas tenían, al parecer, mucha seguridad sobre lo que veían en sus datos preliminares de Sendero Luminoso como principal perpetrador. Sin embargo, esos datos son solamente los recogidos por la CVR; no consideran en su totalidad los datos que aportan la Defensoría del Pueblo y las ONGs de Derechos Humanos, que tienen una composición muy diferente según perpetrador. En estas organizaciones el principal perpetrador es abrumadoramente el estado. Y son precisamente los datos de estas dos organizaciones que los responsables de esta área proponen descartar como no oficiales. Por otro lado, en este informe para nada se menciona como parte del trabajo una proyección de una cifra total de víctimas mortales de parte de la CVR en base a algún método estadístico.

6. Los comisionados dan la directiva de no hacer anuncios públicos sobre estadísticas preliminares (pero ellos sí los hacen)
El 4 de octubre de 2002 el Secretario Ejecutivo envía un memorándum en que se comunica que

En la Sesión del Pleno de Comisionados del pasado 2 de octubre, el Presidente de la CVR recordó la importancia de guardar la debida reserva y confidencialidad respecto a la información a la que tiene acceso el personal en el ejercicio de sus funciones.

Y solicita “dar debido cumplimiento” a diversas directivas referidas a la confidencialidad de la información de la CVR, entre las que se encuentran:

1. La única información estadística oficial de la CVR es la producida por la oficina de sistemas de información, cuya reserva y cuidado estará a cargo del coordinador de dicha unidad.

2. Los avances de información o estadísticas preliminares de cada área que sean utilizados por Comisionados y grupos de trabajo deben ser considerados en todos los casos como información preliminar y no podrá ser utilizada con fines de difusión sin autorización previa y escrita de la Presidencia o la Secretaría Ejecutiva de la CVR.

Nadie que trabajara en la CVR podría hacer ninguna divulgación de los avances de información, salvo los comisionados.

Sin embargo, sí se hacen diversas divulgaciones. Más aún, en esta etapa se precisan los adelantos de grandes cifras de parte de los comisionados a la prensa, y se divulga por primera vez la versión que Sendero Luminoso es el mayor victimario: el presidente de la CVR anuncia que el número de muertes sería mayor del que se pensaba, y el comisionado Carlos Tapia anuncia con contundencia que Sendero Luminoso es el más grande violador de los derechos humanos. Estos anuncios se basan evidentemente en el reporte interno sbre los datos preliminares exclusivos de la CVR. No son el resultado de una proyección estadística, que no se anuncia por ningún lado en los informes internos. 5

7. La CVR califica la información recolectada
De noviembre en adelante se detiene la recolección activa de testimonios y los equipos de la CVR se dedican principalmente a verificar y a analizar la veracidad de los testimonio. Muchos testimonios son poco claros, usualmente referidos a las mismas víctimas, y son complementados con “un análisis del contexto en que ocurrieron los eventos violentos”, patrón de conducta de ambos bandos y “el proceso histórico regional”. Un criterio explícito para esta tarea fue la “presunción de veracidad”: las declaraciones de las víctimas no necesitan ser documentadas para ser aceptadas como verdaderas. Sin embargo, la CVR realiza un trabajo de contraste, reconstrucción de eventos y depuración de los datos recolectados.

En muchos casos en que un testigo no señala un victimario que haya matado a su familiar, un funcionario de la CVR procede a deducir quien fue el victimario en base a los criterios señalados anteriormente. Este proceso de calificación se considera como una de las misiones de la CVR: “encontrar la verdad”. (En un futuro post veremos algo más sobre este trabajo de “calificación”.)

En este proceso hay muchos problemas y retrasos, pues las incompatibilidades entre los testimonios son numerosas y no hay cómo resolverlas tan rápidamente. Hay también problemas en el manejo del software que se usa para introducir los datos al sistema:

“la información que viene en los testimonios aparece mucho más interrelacionada de lo que inicialmente estimábamos, lo qu enos obliga a realizar mayores cruces de información y analizar más testimonios para reconstruir el mismo caso. Ello hace el trabajo más lento y obliga a prever procesos de depuración y consolidación de información más complicados de lo que inicalmente esperábamos.”
Memorándum de David Sulmont, Coordinador del Equipo de Apoyo Metodológico – Sistemas de Información, a Javier Ciurlizza, Secrtario Ejecutivo de la CVR y a Arturo Peralta, Gerente de la CVR
9 de octubre de 2002

Es decir, mientras los comisionados consolidaban en la opinión pública lo que sería el mensaje principal de la CVR, los evaluadores de los datos tenían problemas en aclarar los hechos, debido a la repetición de testimonios que no eran muy compatibles entre sí.

8. Informe de abril de 2003: proyecciones para el estado, simulaciones para Sendero
Un nuevo informe interno del Área de Sistemas de Información (coordinado por David Sulmont) del 9 de abril de 2003 presenta un “Plan de procesamiento de testimonios”. Informa que se han procesado 10,002 testimonios que han pasado por la primera fase, reconstrucción del padrón de personas. (Son tres fases: 1. Reconstrucción del padrón de personas, 2. Cruce de testimonios y depuración del padrón de personas, y 3. Reconstrucción de Eventos o Casos.) El principal problema que tiene esta área es que hay retrasos en el procesamiento de la información, por falta de recursos, que hay un exceso de testimonios, 16,805 testimonios, cuando sólo se esperaban 12,000, con

una gran densidad de reportajes sobre las mismas personas y hechos, lo que hace el proceso de cruce de información (fase 2 y 3) mucho más laborioso que lo inicialmente pensado.

Dados estos problemas el infome señala que

no será posible culminar el procesamiento completo de todos los testimonios (las tres fases) hasta fines de septiembre o mediados de octubre del presente año. [2003]

La propuesta del área coordinada por Sulmont ante estos problemas se basa en la consultoría de Patrick Ball:

Luego de la consultoría con Patrick Ball, se han tomado algunas decisiones estratégicas que implican un cambio en la secuencia en que se venían procesando los testimonios.

Esta propuesta consiste en dejar de trabajar “en paralelo” para trabajar “en serie”, es decir, concentrarse en tener una base de datos depurada (que pase por las tres fases de depuración) en un corto plazo. Por primera vez se expresa la intención de hacer una estimación antes que un recuento documentado de víctimas totales.

Al poder contar con un padrón completo de víctimas registradas por la CVR, en un corto plazo (fines de mayo – mediados de junio) será posible contar con los estimados del total de víctimas mortales o desaparecidas ocurridas en el conflicto. Con la asesoría de Patrick Ball se plantea realizar este cálculo siguiendo dos metodologías diferentes:

  • Para las víctimas provocadas por agentes del Estado se utilizará el método de análisis de muestras múltiples (método empleado en Guatemala y Kosovo).
  • Para las víctimas provocadas por Sendero Luminoso se deberán hacer simulaciones sobre la base de un conjunto determinado de escenarios hipotéticos a especificar.

El uso de estas dos metodologías distintas se debe la hecho que, a diferencia de las víctimas provocadas por agentes del Estado, no hay ninguna institución fuera de la CVR que proporcione un padrón sistematizado de víctimas provocadas por Sendero Luminoso a nivel nacional que pueda utilizarse para hacer el análisis de muestras múltiples.

A la vez que se establece que se harán estimaciones similares a las de Guatemala y Kosovo (hechas por Patrick Ball) se deja claro que éstas son sólo aplicables a las víctimas del estado, no así a las de Sendero Luminoso ni a “otros perpetradores”.

9. Patrick Ball en Lima: proyecciones para todos
El sociólogo Patrick Ball visita Lima para asesorar a la CVR en el proceso de recolección de datos en marzo y en abril de 2003 (visita Lima tres veces en total). Como vemos, por recomendación suya el énfasis se desplaza a la construcción de la base de datos que sea utilizable para construir una figura cuantitativa de la guerra interna. La venida del consultor Ball al Perú es posible gracias al apoyo económico del ICTJ, institución que, como vimos arriba, apoyó en el diseño de la base datos con otro consultor.

Por los reportes internos de la CVR se entiende que las estimaciones conducidas por Ball y Asher se deben haber realizado a finales de mayo o a comienzos de junio de 2003. Son estimaciones en que no sólo se hace proyecciones para las víctimas del estado, sino también para Sendero Luminoso y Otros perpetradores, a pesar de que para estos dos grupos el método de captura-recaptura es inaplicable. Recurren a un procedimiento inusual en estadística que es hacer una “estimación residual” consistente en sumar las víctimas de Sendero al Estado, proyectar y luego resta de este total las víctimas proyectadas para el Estado, ver Las sobreestimaciones de la CVR.

Una vez más los resultados recién obtenidos son inmediatamente anunciados públicamente por los comisionados. En junio de 2003 anuncian en Nueva York que son entre 40mil y más de 60mil victimas mortales y luego se producen diversos anuncios a través de personas que trabajan en la CVR, hasta que se anuncia la cifra final, con un nuevo y sustancial aumento: son 69 mil víctimas con un máximo de 77 mil y un mínimo de 61 mil.6

10. Voces internas discrepantes: “La Comisión no trabaja con números, sino con personas”
La decisión de la CVR de detener el recojo de testimonios y dar prioridad a la construcción de la base de datos genera opiniones discrepantes, como la siguiente:

“La Comisión no trabaja con números, sino con personas. Quizá lo único realmente tangible para la mayoría de las víctimas sean esas dos o tres horas que pasan con los entrevistadores sintiéndose por primera vez oídos y acompañados. Es gente que espera ansiosa la llegada de la Comisión porque siente que es su única esperanza. Y si esto podemos hacerlo en sitios a dónde no hemos llegado todavía dentro de los plazos que he mencionado, ¿por qué no? ¿Por qué negarle a la gente esta oportunidad y reducir el trabajo de la CVR a una cifra impuesta por la base de datos?. No perdamos la dimensión ética y humanitaria de nuestra misión. La Comisión es un encuentro esperanzador con los que sufrieron, más allá de las miles de cuartillas que se escriban y cuya lectura no garantizaremos.”
Rolando Luqe Mogrovejo, Coordinador de la Oficina Regional Lima, Norte, Oriente, Sur
Comisión de la Verdad y Reconciliación, 11 de septiembre de 2002.
Memorandum dirigido a Javier Ciurlizza, Secretario Ejecutivo.

Este coordinador expresa preocupación porque sus puntos de vista no están siendo considerados por el Secretario Ejecutivo:

Por el tenor de tu memorándum Nro (…), veo que la extensa reunión de trabajo que sostuvimos en la oficina regional de Lima NOS con David Sulmont, en la que él se mostró favorable a nuestra posición, no ha influído mayormente.

Y efectivamente, no es este el punto de vista que prevalece en la CVR.7

11. Conclusión
La CVR pudo haberse limitado al recojo de testimonios y a reportar los números documentados, sin hacer ninguna extrapolación. Se habría evitado toda la controversia que hubo y hay hasta ahora por su inverosímil, sobreestimada y cada vez más indefendible cifra de víctimas mortales totales, ver aquí. Otras CVRs del mundo no practicaron tales extrapolaciones y se concentraron en la exposición de testimonios con los que llegaron a resultados principalmente cualitativos. Esas CVRs no tuvieron la innecesaria discusión posterior que melló decisivamente la credibilidad de la CVR peruana. Dentro de la misma CVR hubo voces discrepantes de funcionarios que dejaron sentada su posición: “la CVR trabaja con personas, no con números”, pero fueron desoídas. Hubo la posibilidad de darle una mayor centralidad a los testimonios y que el discurso emergente de los mismos estuviera en la esencia del discurso de la CVR, como notablemente ocurrió en Argentina y en Chile, donde no hubo ninguna extrapolación de datos que fuera un lastre para su rol de búsqueda de la verdad y la reconciliación. No se hizo y se perdió tiempo que el Perú no podía darse el lujo de perder.

Hubo además un agravante. Los comisionados fueron muy concientes de la importancia de los anuncios públicos a la prensa de información preliminar, pero aún así hicieron anuncios de cifras y de responsabilidades desde antes de que siquiera se iniciara el trabajo de construcción de la base de datos. Algo así es devastador, pues condiciona a que se opte por procedimientos que simplemente validen lo que ya se anunció. Era imposible que los anuncios de los comisionados de duplicación del número de víctimas, cifras mayores que lo esperado o reversión de responsabilidades se cumplieran, si la CVR se ceñía a los datos documentados completos (es decir documentados por la CVR, la Defensoría del Pueblo y las ONGs de derechos humanos y reportados solamente cuando el trabajo de recolección de datos hubiera acabado). Los informes estadísticos preliminares pueden cambiar y las tendencias que se creían estables pueden revertirse. En tal sentido un anuncio público es irresponsable, cuando no interesado en fijar una imagen en la opinión pública. Cumplir con tales anuncios sólo era posible adoptando un método de proyección, y eso fue lo que se hizo, incluso cuando este método era inaplicable. Y desde luego, con tales tempranos anuncios de figuras cuantitativas era aún menos posible que se prestara atención a las voces que pedian darle prioridad a las personas por sobre los números. Y aún menos que se reconocieran errores: los funcionarios de la CVR se han mostrado muy reacios a cualquier autocrítica.8 Tomaron decisiones equivocadas y obtusamente quedaron prisioneros de las mismas, lo que los llevó a que tomaran aún más decisiones equivocadas, hasta que sus afirmaciones, principalmente las de naturaleza cuantitativa, se hicieron completamente inverosímiles e insostenibles.

A diez años de presentado el informe final de la CVR todavía se puede retomar el camino de que la centralidad la tengan los testimonios y los datos documentados, que se hagan proyecciones sólo en los casos en que los métodos estadísticos son aplicables, sin forzarlas en casos en que no lo son. Las sobreestimaciones hechas por la CVR han sido su mayor pasivo y va siendo tiempo que sean definitivamente abandonadas. La CVR contribuyó a la documentación de las víctimas a manos de Sendero Luminoso, mayormente ignoradas hasta entonces, pero erró al atribuirle a Sendero Luminoso una responsabilidad mayor de la que tiene. Esa no es una imagen correcta de lo ocurrido en el pais, pues está basada en una mala aplicación de un método estadístico. Que Sendero Luminoso no sea el mayor victimario en una guerra que perdió contra el estado peruano para nada minimiza o justifica lo cruento de su accionar. Que los ex-funcionarios de la CVR esgriman repetidamente sus sesgadas estimaciones no ha apaciguado los ataques de sectores políticos derechistas o militares, descontentos por cualquier señalamiento a violaciones de derechos humanos por parte del estado peruano. Lo que el Perú necesita es un trabajo cuantitativo bien hecho, basado en la evidencia, que sustente una imagen lo más objetiva posible de lo ocurrido. Tocará que la investigación social presente siga por los rumbos que la CVR no siguió y llene sus vacíos.

  1. Más aún, algunas capítulos son lo mismo que ya había sido publicado antes, como el informe sobre Villa El Salvador, publicado entes por Jo Marie Burt, o el de Puno, publicado por José Luis Rénique []
  2. Al respecto ver los posts: La CVR: crónica de una cifra anunciada y La CVR: crónica de una cifra anunciada 2 y forma parte de la familia de posts publicados en el presente blog que evalúan críticamente el trabajo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación: La CVR en el Gran Combo Club. []
  3. Los primeros anuncios públicos de los comisionados sobre esta etapa del trabajo de recolección de datos no den mucho énfasis en un trabajo de tipo cuantitativo:
    SALOMON LERNER, presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, señaló que es imposible descubrir en tan sólo 1 año y medio lo que ocurrió con más de 20000 muertos y 5000 desaparecidos por la violencia política y manifestó que por esa razón su grupo sólo investigará los casos más significativos.
    10 de octubre de 2001 en La República, Liberación y El Peruano.

    En enero de 2002, la construcción de la base de datos todavía no había comenzado, pero una comisionada ya anuncia que el número de muertes (elevado a 30mil) iría a aumentar “sustantivamente”:

    SOFIA MACHER, integrante de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, advierte que la cifra de 30 mil muertos víctimas de la violencia política podría aumentar sustantivamente debido a la presentación y acopio de nuevos testimonios. Pide a los partidos políticos no utilizar el trabajo de la Comisión para su campaña electoral. Por otra parte, señala que las recomendaciones de pagos de reparación tienen que ser realistas, para que el Gobierno pueda implementarlas
    El Peruano, 6 de enero de 2002.

    []

  4. Paralelamente al proceso de recolección de datos, diversos comisionados y funcionarios de la CVR hacen anuncios a la prensa.

    El 15 de julio de 2002, un comisionado anticipó que de acuerdo a los 8 mil testimonios la cifra de 25 mil muertos se duplicaría:

    SOFÍA MACHER, integrante de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, señaló que el número de víctimas de la violencia política entre 1980 y 1992 podría ser el doble del manejado oficialmente en el país. Explicó que de acuerdo a los 8 mil testimonios recogidos hasta hoy la cifra de 25 mil muertos puede verse duplicada.
    Gestión, Liberación, 15 de julio de 2002.

    []

  5. El 9 de octubre el presidente de la CVR anuncia en una entrevista a la prensa que el número estimado de muertes sería mayor del que se pensaba y que ela responsabilidad de Sendero Luminoso en violaciones a los derechos humanos sería mayor (La República.).

    En noviembre y diciembre de 2002 el comisionado Carlos Tapia corrobora que Sendero es el más grande violador de los derechos humanos:

    CARLOS TAPIA, integrante de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, afirma que SL es el más grande violador de los ddhh. Considera que la reconciliación sólo es posible después de la verdad, la justicia, la definición de secuelas y reparación, y no sobre la base de la impunidad (Liberación).

    CARLOS TAPIA, miembro de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, afirma que, de acuerdo a la información que han recogido, SL fue el más grande violador de ddhh durante el conflicto interno. De otro lado, señala que no cederán ante presiones, de corte antiaprista por ejemplo, porque su mandato es develar la verdad histórica (La República).

    []

  6. El 18 de junio de 2003 el presidente de la CVR adelanta cifras en la Naciones Unidas en Nueva York. El número de víctimas es entre 40 000 y 60 000, y Sendero Luminoso es el principal perpetrador, de casi la mitad de ellas La República informa en página central recogiendo información de AFP:

    Los veinte años de guerra interna en el Perú (1980-2000) pudieron dejar un saldo de entre 40 000 y 60 000 deaths, afirmó este martes en Nueva York el presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación en Perú Salomon Lerner.

    “Hay un umbral mínimo de 40 000 por el umbral mínimo y un pueden ser más de 60 000 por el umbral máximo”, dijo Lerner en conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York

    El adelanto de resultados siguió hasta el último día. Finalmente el público no se enteró de los resultados finales de la CVR por el Informe Final presentado oficialmente, sino por los adelantos de resultados. Al parecer el último adelanto fue el del historiador Nelson Manrique, quien ratificó lo que diversos comisionados ya habían anunciado más un año antes. El 22 de agosto de 2003, seis días antes de la presentación del IF de la CVR, declaraba a EFE (publicado en Perú 21):

    Nelson Manrique: SL causó la mitad de las 60 000 muertes

    EFE: Sendero Luminoso es culpable de la mitad de las más de 60 000 víctimas que se presentaron durante la guerra interna vivida en el país entre 1980 y 2000, aseguró el historiador y sociólogo Nelson Manrique.
    (…)
    Manrique remarcó que “gracias a la Comisión de la Verdad se va a conocer que Sendero Luminoso es el principal causante de víctimas y no las Fuerzas del Orden”.

    El IF sólo se presentaría el 28 de agosto de 2003, ver aquí. Perú 21 entrevistaría a Manrique al respecto el 24 de agosto de 2003 y diversos columnistas lo rebotarían, como Mirko Lauer (La movediza verdad histórica, La Republica, 25 agosto 2003), Edmundo Cruz (Cifras del horror. Muertes documentadas: 24,692 no documentadas: más de 60 mil, La Republica, 26 agosto 2003), Augusto Alvarez (¿Cuanto vale la vida de un cholo?, 25 de agosto de 2003).

    El 28 de agosto de 2003 el informe final completo se presenta al país. Comienza la discusión sobre los números de la CVR.
    []

  7. El discurso de los funcionarios de la CVR es que optan por presentar números estimados y no números documentados, porque muchsa víctimas no fueron incluídas en el recuento final de los números debido a limitaciones de tiempo y de recursos. Personas pobres e indígenas iban a ser excluídas de la cifra total. Este enfoque, adoptado en CVRs de Guatemala y Kosovo por Patrick Ball, fue recomendado a la CVR por el presidente de la American Association of Statistics (que, contratado por la organización de Patrick Ball para la CVR, validó el trabajo estadístico de Patrick Ball) y por expertos de la ONU Los comisionados de la CVR consideraron que usar los números estimados era una forma de llamar la atención del drama sufrido por el Perú.

    Cuando, en el fragor de la elaboración del informe final, la CVR tuvo que tomar la decisión sobre las cifras que serían presentadas, se opto por la proyección porqué se pensó que ella reflejaba tanto un dato más cercano a la evasiva realidad,como también por el hecho claro y concreto que en el Perú es muy fácil que un campesino, pobre y quechuahablante se extravíe sin que nadie lo note. Esta fue una decisión muy meditada y discutida, y sustentada además con la opinión favorable de quien era en ese entonces Presidente de la Asociación Americana de Estadísticas, y expertos de las Naciones Unidas.
    Javier Ciurlizza, Los debates por las cifras de la CVR peruana en la Internet, p. 146

    Como vemos arriba, la CVR tomó la temprana decisión de priorizar construir una base de datos y que se hiciera una proyección de los datos, cuando pudo tomar la decisión de seguir recogiendo testimonios. []

  8. Recordemos cómo Salomón Lerner criticó duramente el reconocimiento de errores de parte de los comisionados Enrique Bernales y Sofía Macher. []
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Por - Publicado el 13-06-2013

La infiltración de la CIA al MIR fue cierta, pero de ninguna manera fue Enrique Amaya el infiltrado ni todo lo que la CIA publica como documentos desclasificados es correcto.

Transcribo a continuación la carta que le envían dos ex-miristas a un historiador que recientemente publicó un artículo al respecto en La República.

El post aparecido en el presente espacio mencionado por los autores es 1975: Debate en “Marka” sobre la infiltración del MIR por la CIA.

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LA VERDAD SOBRE LA CIA Y EL MIR
Ricardo Gadea Acosta
Walter Palacios Vinces

Cómo es de conocimiento público, el 9 de junio de 1965, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) inició su gesta guerrillera en las serranías de Junín con las acciones de la columna Túpac Amaru al mando de los compañeros Guillermo Lobatón Milla y Máximo Velando Gálvez.
Recordando ese histórico acontecimiento y después de haber leído con detenimiento y especial interés dos de tus colaboraciones publicadas días atrás en La República tituladas “La CIA y el MIR” (30/04 y 14/05/2013), en las que comentas el informe del ex agente de la CIA Philip Agee y algunos documentos de la CIA desclasificados por el gobierno norteamericano, te dirigimos muy fraternalmente estas líneas con algunas apreciaciones indispensables.

Los suscritos fuimos miembros del Comité Central del MIR en esa época junto con Luis de la Puente Uceda, Guillermo Lobatón Milla y otros compañeros. Tuvimos conocimiento de manera directa de los hechos mencionados en tus artículos por lo que consideramos necesario expresar lo siguiente:

1.-Cuando se publicó el libro de Philip Agee, en 1974, el MIR defendió a nuestro compañero Enrique Amaya Quintana, explicando detalladamente las razones por las que él no podía haber sido el informante captado por la CIA (ver Comunicado del MIR, del 16/5/1975 publicado en la revista MARKA/Artículo “Debate de la revista MARKA sobre la infiltración del MIR por la CIA” – Silvio Rendón/ www.grancomboclub.com)

2.- Años después, en 1983, el entonces senador Carlos Malpica y Ricardo Gadea se reunieron con Philip Agee en la ciudad de Managua, en el marco de una sesión internacional del Tribunal Antimperialista de Nuestra América (TANA), para esclarecer la versión publicada en la primera edición de su libro “Inside the Company”. Agee recordaba a un individuo delgado, nervioso, con varios hijos pequeños en Perú, preparado en un curso de comunicaciones en Cuba. Agee informó que él no pudo comprobar la identidad del informante, que se presentó como Enrique Amaya, nombre que mencionó en su libro tal como lo anotó en una libreta. La CIA identificó luego al informante como “DUHAM-1”. Agee sabía que había tenido participación decisiva en la represión de la red urbana del MIR en Lima y que como premio le habían dado una jubilación dorada en México.

3.- En este caso sí existió un informante de la CIA. El citado comunicado del MIR identifica a Julio Colán Castillo, que entregó a parte de la organización en Lima, en julio del 65, y que por estos hechos fue declarado traidor en ese momento. Este individuo coincide además con todas las características señaladas por Agee. No es el caso de Enrique Amaya Quintana, cuya honestidad y consecuencia están fuera de cualquier duda. Ahora, cuarenta años después de aquella acusación, seguimos defendiéndolo y no nos cansaremos de hacerlo cuantas veces sea necesario, al estar convencidos de su integridad revolucionaria a lo largo de toda su vida, hasta su trágica muerte en mayo de 1967, en Paucartambo.

4.- Los informes de la CIA desclasificados habrían sido redactados por otro supuesto infiltrado en 2 reuniones del MIR, el 8 y 10 de febrero de 1964. Dan a conocer que el MIR había iniciado preparativos para un inminente alzamiento armado. Los informes confirman que Luis de la Puente propugna esa estrategia. Ese sería su valor operativo para la central de inteligencia norteamericana. Mas la verdad histórica es bastante diferente. El MIR no inició sus acciones “…dentro de los 2 ó 3 próximos meses…”, como dicen los informes. En realidad, el movimiento guerrillero se inició casi un año y medio después, precisamente un día como hoy, 9 de junio, hace 47 años, con la toma de la mina Santa Rosa.

5.- Son falsas, totalmente falsas, las versiones sobre tres millones de dólares del MIR en bancos suizos, 600,000 dólares puestos por China a disposición de la organización en París y que ese país respaldara con 50 millones de dólares a la revolución. Sería absurdo que el Comité Central de MIR no estuviese informado de aportes de tanta magnitud. Ni antes ni después de esas fechas hemos tenido conocimiento de tales ayudas u ofrecimientos semejantes por parte de China u otro país socialista.

6.- Al contrario de la antojadiza afirmación de la colosal ayuda china, todos los analistas coinciden en que una de las debilidades de las guerrillas del 65 fue la falta de armamento propiamente militar. El MIR no contó siquiera con equipos de telecomunicaciones para coordinar los distintos frentes. Tan graves deficiencias fueron consecuencia de la falta de recursos económicos.

7.- Los documentos desclasificados de la CIA aluden a operaciones de traslado de armas informadas en dos supuestas reuniones en las que habría participado el informante. Se mencionan en total 8 carabinas, 11 revólveres y pistolas, 1 ametralladora, 2500 cartuchos de dinamita; un “arsenal” que contradice la supuesta abundancia de recursos económicos del MIR. Además, sorprende que se mencione con excesivo detalle las operaciones y personas involucradas. En las reuniones de dirección del MIR nunca se informaba de detalle alguno por elementales razones de seguridad. Es fácil deducir que los mencionados informes se basan, en este aspecto, en expedientes policiales.

8.- En resumen, los informes desclasificados de la CIA en nuestra opinión se basan en algunos hechos ciertos, como las posiciones políticas de Luis de la Puente y del MIR, combinados con fechas, lugares y participantes adulterados, detalles de expedientes policiales y patrañas como la ayuda económica de China. Un producto cabal de inteligencia. No podemos otorgarles la calidad de verdades indiscutibles porque son de la CIA. Todo lo contrario.

Debemos extraer algunas conclusiones de los hechos que analizamos. Queda de manifiesto que en las guerrillas de 1965, como en cualquier otra lucha liberadora o revolucionaria de nuestro pueblo y a nivel internacional, la CIA es un instrumento fundamental del aparato de dominación, con ingentes recursos y capacidades para intervenir en la represión y defender al sistema. No cabe duda de que en 1965, ante el movimiento guerrillero del MIR, la CIA cumplió un papel importante.

Que hubo alguna infiltración o informantes en ciertos niveles de la organización revolucionaria, parece una realidad objetiva. El libro de Agee demuestra como la CIA aprovechó la defección de uno de los militantes preparados en Cuba, quien asumió el nombre de Enrique Amaya para ocultar su propia y verdadera identidad.

En la suerte de los movimientos revolucionarios, pesan también, además de los posibles infiltrados, los traidores, aquellos que se quiebran ante la dureza de las circunstancias o se venden al caer en manos de la represión. La historia está llena de ejemplos. En el MIR también hemos sufrido problemas de este tipo. Es el caso de Albino Guzmán en la guerrilla del Sur, para citar el más relevante.

Lo sorprendente no es la eficacia de la CIA ni el rol de los traidores; al contrario, en el MIR del 65 lo extraordinario es como un pequeño movimiento político con poco más de un centenar de cuadros organizados, con escasos recursos, casi sin experiencia militar, removió el sistema tradicional y puso en jaque a las fuerzas armadas peruanas que ya en aquella época eran de las mejor entrenadas en guerra contrasubversiva en el continente.

El MIR sostuvo una breve pero intensa guerra completamente desigual. Los guerrilleros del 65 demostraron con su sacrificio que si en el Perú no se producían cambios profundos en la propiedad de la tierra, en manos de un reducido grupo de terratenientes; en la recuperación de los recursos naturales, usurpados, fundamentalmente, por enclaves imperialistas; y en la defensa de la soberanía nacional, un movimiento revolucionario de orientación socialista podría desarrollarse efectivamente y ganar el apoyo de las masas.
Más allá de la derrota militar de los combatientes del 65, la historia reivindicó lo esencial de sus postulados políticos, poco tiempo después, cuando todavía estábamos en la cárcel algunos de los sobrevivientes. Los propios militares que nos reprimieron el 65 – 66, depusieron al gobierno belaundista, cerraron el congreso y emprendieron un conjunto de reformas estructurales, reconociendo en los hechos la vigencia del programa de Luis de la Puente y del MIR.

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Por - Publicado el 02-06-2013

[Este post salió antes en la página Facebook, aquí.]

Luis Felipe Zegarra en Subsidios a la vivienda propone que el estado no tenga metas de vivienda, que no intente “procurar incentivar que existan más dueños de viviendas para así aumentar el bienestar de la población”.

El primer argumento del autor es el costo de oportunidad.

“Si el Estado decide asignar un subsidio a las familias más pobres del país para que compren vivienda, habría que preguntarnos si eso es lo mejor que se podría hacer con los recursos. ¿No preferirían las familias en pobreza extrema que les aseguren alimentos antes que una vivienda?”

El autor contrapone necesidades básicas para negarle apoyos públicos a la gente más pobre. El estado ya tiene programas de subsidios a los alimentos. La pregunta es si además de esos programas debe haber subsidios a la vivienda, que también es una necesidad básica. Obviamente que el apoyo público es para quienes tienen necesidades insatisfechas. La gente misma tiende a mejorar su casa precaria mediante la autoconstrucción, pero definitivamente un apoyo público mejoraría sus condiciones de vida.

“El problema se agrava porque muchos de los programas de subsidio a la vivienda están dirigidos a la clase media. Si hablamos, por ejemplo, de viviendas que pueden costar más de 70,000 dólares, el subsidio probablemente no estará dirigido a las familias en extrema pobreza de este país. ¿Debería entonces subsidiarse la vivienda a la clase media cuando existen niños desnutridos o niños que no acceden a educación básica?”

¿Por qué mejor no preguntarse si debería subsidiarse a las grandes empresas mediante exoneraciones tributarias o “contratos de estabilidad tributaria” cuando existen niños desnutridos o niños que no acceden a educación básica? Ya contrapuso la necesidad de alimento con la necesidad de vivienda de la gente más pobre. Ahora el autor contrapone la necesidad de la gente más pobre con la necesidad de la gente de clase media (en el Perú una persona de “clase media” podría ser una persona que hasta hace algunos años fue pobre o vulnerable). Mucha gente que ahora es de “clase media” no hubiera podido hacerlo sin diversos apoyos estatales, comenzando por el derecho al terreno en que vive en la Lima periférica o programas como los que dieron vida a Residencial San Felipe, Torres de Limatambo, o como Mivienda o Techo propio. El estado no está ahí sólo para las emergencias o para los segmentos sociales en situaciones más drámaticas (que desde luego son prioritarios), sino para todos.

“un sol recaudado por el Estado es un sol menos para el sector privado. Que el Estado recaude más, es decir que el Estado sea “más rico”, implica que el sector privado obtiene menos recursos para consumo e inversión. Ya sea dentro del aparato estatal o dentro de la sociedad, siempre será cierto que un sol gastado en determinada actividad es un sol menos gastado para otro fin.”

Desde luego. Por eso los impuestos deben ser progresivos: a mayores ingresos mayores tasas impositivas. Así, el más rico paga más impuestos y recibe menos del estado y el más pobre paga menos impuestos y recibe más del estado. Un sol recaudado por el estado es un sol menos para el sector privado, pero digamos las cosas completas. Un sol recadudado por el estado gastado en los sectores más pobres es un sol menos para el sector privado de los sectores más ricos. El estado tiene un rol de redistribución que por supuesto no les gusta a los sectores oligárquicos y neoliberales. Quisieran un “impuesto plano” a la Reagan o un impuesto como el “poll tax” de Thatcher.

“Cuando el Estado otorga un subsidio para el consumo de determinado producto, distorsiona los precios.”

Esto es cierto, a condición de que se trate de un mercado perfectamente competitivo. Si es un mercado imperfecto, el subsidio puede corregir una “distorsión” ya existente. (Pero incluso en un mercado competitivo no es toda la historia. En realidad, lo más negativo del susbidio es la PES (pérdida de eficiencia social).) Sigamos leyendo

“La distorsión de precios relativos ciertamente genera un cambio en la asignación de recursos. Los recursos de la sociedad se dirigen hacia el sector cuya rentabilidad está aumentando. El boom inmobiliario se produce entonces, en parte, porque los agentes responden al continuo aumento en los precios relativos de viviendas. El grave problema con esta movilización de inversión es que dicha movilización de recursos responde en gran parte a una decisión política, no a lo que las personas realmente desean. La asignación de recursos entonces no es eficiente.

Incluso si la sociedad no atraviesa por un período traumático de caída de precios y si no se habla de burbujas especulativas, los subsidios a las viviendas (como los subsidios a otros productos) son medidas que no permiten que la sociedad utilice los recursos que tiene de la mejor manera posible. Los políticos deben darse cuenta de los efectos de las decisiones que adoptan. Si no lo hacen, seguiremos como país utilizando ineficientemente los escasos recursos que tenemos.”

Nuevamente se parte del supuesto de estar ante un mercado competitivo (además de sugerir una hipótesis interesante, pero no verificada, cual es que el boom inmobiliario en el Perú fue producido por los subsidios a la vivienda. No suena a ser un enunciado correcto).

En última instancia las personas, no el político subsidiante, desean viviendas, lo que pasa es que no tienen los recursos presentes para comprarlas. Una persona que alquila un depa puede comprarse ese mismo depa y pagar cuotas del mismo importe que el alquiler, lo que ocurre es que no tiene para pagar la cuota inicial. Ahí es donde viene el estado que “subsidia” esa cuota inicial. Sin embargo, no es que le regale la cuota inicial al beneficiario, sino que se la prorratea en sus cuotas mensuales. Al final el beneficiario “subsidiado” paga. En tal sentido, el estado no está dando precisamente un subsidio a esta persona de “clase media”, pues al final le va a cobrar. ¿Y si no paga? Pues el banco le dice (o decía) “ah, eso lo ves con COFIDE”. Lo que ocurre es que el estado tiene un colateral muy evidente para este apoyo. ¿Cuál es? Pues la casa del beneficiario. Salvo que una abrumadora mayoría de beneficiarios no le pague y no haga nada por cobrarles, en cuyo caso sí se trataría de un susbidio en sentido estricto, el estado no va a perder.

La pregunta aquí sería por qué el sector financiero privado no cumple el rol de dar préstamos a la gente de clase media. Y la respuesta más evidente es que estamos ante un sector financiero poco competitivo, monopólico, coludido, clientelista, muy averso al riesgo, que se va por lo fácil que es prestarle a las empresas y a los sectores más ricos. Eso es una imperfección de mercado que ya hace que la asignación de recursos sea ineficiente. Y ante esa situación el estado puede cumplir el rol de corregir esa ineficiencia con programas a favor de los más pobres y de la clase media.

Al final el sector financiero privado le presta a los sectores más ricos y el estado le presta a los de clase media y los más pobres. Si el estado no interviene a favor de estos últimos, nos quedamos con un país donde todas las ventajas son para los más ricos, que se acuerdan de los pobres y las personas de clase media cuando éstos protestan, cuando desde afuera les dicen que hagan algo por ellos o cuando se trata de perdirles el voto en elecciones.

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Por - Publicado el 31-05-2013

A fines de los 90s la protesta social va al alza. La crisis económica y el hartazgo por los abusos del gobierno fujimontesinista lanzan a la gente a las calles a protestar. Esa ola de protestas acaba con la caída del fujimorismo, ver Las protestas en el Perú entre 1995 y 2006.

El regimen paniagüista y luego el toledista bajan la tensión social, pero sólo por un tiempo. Nuevamente vuelve la embestida oligárquica primero colocando a personajes neoliberales y fujimoristas en posiciones de gobierno que intenta relanzar una ola de privatizaciones. La protesta social vuelve a detenerlos. Principalmente el arequipazo de 2002 detiene las privatizaciones. Toledo se ve obligado a dar marcha atrás. La ultraderecha le pasa factura y lo demuele mediáticamente. Lo intentan vacar. El descontento es tal que en 2005 hay una asonada humalista en Andahuaylas. Toledo se acaba por portar bien, le ponen asesores y acaba decorosamente su gobierno, pero Humala abre una fisura que capitaliza electoralmente.

Alan García baja las tensiones por unos años, con lo que la protesta social remite, pero también coloca a personajes neoliberales y fujimoristas en posiciones de gobierno. Al poco tiempo lanza el discurso de “el perro del hortelano”. La reacción popular es masiva. Las protestas sociales en el país llegan a su nivel máximo y acaban sangrientamente en el “baguazo”. El gobierno alanista, por orientación de los EEUU, da marcha atrás. La protesta social vuelve a remitir.

Entra Humala con nuevos bríos. Vuelve a poner a personajes neoliberales y fujimoristas en posiciones de gobierno. Se desdice de sus promesas electorales. La protesta social vuelve a ir al alza y acaba sangrientamente en Madre de Dios, Espinar, Sechura, Bambamarca, Celendín. Humala parece dar marcha atrás. Las protestas sociales vuelven a remitir. La oligarquía no se lo perdona y lo demuele mediáticamente. Humala hace juego de cintura por algunos meses, hasta que vuelve a la carga nuevamente y lanza un paquetazo neoliberal a favor de la oligarquía. Las protesta social vuelve a estar al alza. La resistencia popular está servida.

Así, la historia del Perú reciente es una historia de luchas sociales entre el pueblo peruano y la oligarquía. La oligarquía pugnando por mayores ventajas de los gobiernos de turno, sus gobiernos, y el pueblo peruano resistiendo y no logrando aún tener un gobierno que verdaderamente represente sus intereses.

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Por - Publicado el 30-05-2013

La globalización reciente reforzó la tendencia ya existente en el capitalismo a desconcentrar las tareas de producción en la fábrica y delegarlas a talleres externos de pequeñas empresas supuestamente independientes. El gran capitalista ya no contrataba a un obrero, sino que subcontrataba a un pequeño empresario, que hacía las mismas tareas que el obrero. Con eso aparentemente la relación entre capital y trabajo era superada por una relación entre dos empresas, una grande y una pequeña. Los trabajadores destajeros ahora eran y se identificaban como empresarios, pequeños, pero que podrían llegar a ser grandes. Era un nuevo modelo de producción y de desarrollo que desdibujaba cualquier identidad proletaria y cualquier idea de superación del capitalismo, más aún en el contexto de un fuerte crecimiento de las actividades de servicios y globalización, con la particularidad además de las crisis económicas en países pobres, los ochentas en América Latina. Una relación personal en una empresa de producción o de servicios era reemplazada por una maraña de redes entre entidades económicas impersonales.

Esta tendencia del capitalismo al subcontratismo se potencia en el imperialismo, que también desconcentra actividades centrales y recurre crecientemente a la subcontratación. Las grandes empresas transnacionales no sólo montan grandes fábricas en países de mano de obra barata, sino que recurren a pequeñas unidades en las que evitan una relación laboral directa con los trabajadores: pueden ser maquilas en México, Pakistán o las Filipinas. Una empresa transnacional megaextractiva no contrata a todo su personal en una relación laboral directa de producción, sino que recurre a subcontratistas precarios que le prestan “servicios”.

Pero la tendencia al subcontratismo en el imperialismo no se limita a la producción privada. Si algo caracteriza al imperialismo es que las empresas privadas reciben todo el apoyo de su estado. La embajada de un país imperialista está ahí para apoyar a sus empresas. Y por supuesto, las aventuras militares, las acciones encubiertas, las intervenciones en áreas de influencia, como la lucha con otras potencias imperialistas, las hace el estado con las grandes empresas monopólicas. Los soldados, reclutados entre los pobres de un país, son la avanzadilla de las grandes empresas de los millonarios de ese mismo país. La intervención puede ser para controlar la producción de petróleo, bananas, diamantes, un canal interoceánico, una salida al mar estratégica, o evitar un “efecto dominó” en algún lugar del mundo. En estas acciones también se aprecia una tendencia creciente a la subcontratación.

Las intervenciones militares no sólo son llevadas a cabo por el ejército regular organizado por el estado, sino por subcontratistas privados. Pueden ser subcontratistas militares, comerciales, de logística, de inteligencia, de información, de derechos humanos, etc. El imperialismo ha dejado de ser tan “estatista” y va más por el privatismo, con lo cual otorga suculentas prebendas a poderosos grupos afines y forma además toda una red de intereses locales de personas, empresas u ONGs.

Se ha visto subcontratistas privados en la invasión de Iraq, Afganistán, en el norte de África, en la intervención soterrada en América Latina,en particular en el área andina, en la lucha antinarcótica o para la “transición democrática”, en que han formado toda una red de subcontratistas. Pueden ser Blackwater, Haliburton, Chemonics o DAI, pero también pequeñas empresas locales u organizaciones no-gubernamentales subcontratistas. Los tiempos han cambiado. Ya no es “la ‘huachafita’ que puede atrapar un yanqui empleado de Grace o de la Foundation”, que contaba Mariátegui; ahora es una empoderada directora de ONG que goza de un financiamiento de USAID, la NED, el IRI, el NDI o Soros.

Así como el trabajador subcontratado bajo el capitalismo adquiere una falsa conciencia de independencia y se computa empresario, acaso sin ver que forma parte de una red de producción deslocalizada, el subcontratado por el poder imperialista adquiere también una falsa conciencia de independencia y se computa libre, acaso sin ver que forma parte de una red de dominación imperialista. En el imperialismo subcontratista se multiplica por mil el fetichismo de la mercancía y la enajenación, que Marx analizó para el capitalismo incipiente. Pero claro, también hay quienes han cruzado la línea hace rato y saben muy bien para quién trabajan, lo justifican y lo hacen con gusto. Dejaron la etapa de aprendiz, y pasaron a ser oficiales, cual pasó con Eudocio Ravines en el Perú, aquí, o Lionel Sisiniega Otero en Guatemala, aquí.

Pero igual la vida no deja de ser dura. Si algo les pasa a estos subcontratistas (que les corten la cabeza en Iraq, que Assange les exponga sus visitas a la embajada de los EEUU, que los capturen en Cuba, etc.), dado que no hay una relación laboral directa, el estado imperialista se desentiende de ellos, como se ha visto últimamente. Más protección de sus estados habrían tenido los mercernarios y corsarios, que siempre hubo en la historia, que el precario subcontratista del presente.1

  1. Ver el caso de Alan Gross contratado por DAI, subcontratista a su vez del gobierno de los EEUU. Lo mandan a una misión en Cuba, lo capturan, su familia la reclama a su empleador, no le hacen caso, luego reclama a USAID, no le hacen caso, le hace juicio al gobierno, el poder judicial rechaza admitir su caso en un juicio, aquí y aquí. []
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Por - Publicado el 18-05-2013

[Esta es una versión con algunas correcciones del post aparecido antes en la Página Facebook del presente blog, aquí.]

Veo cómo algunos columnistas neoliberales se desgañitan en dar gato por liebre usando términos económicos que no manejan o manejan muy superficialmente. Varios son abogados hablando de economía con un conocimiento de la economía francamente limitado. Se nota que han leído bien los libros de divulgación de Friedman, y le intentan copiar el estilo desafiante, pero hay un par de cosas básicas que parece que no dominan.

En teoría el mercado libre lleva a un óptimo económico, pero sólo cuando se cumplen ciertos supuestos, que en la realidad rara vez se cumplen. El gran problema del mercado libre es que en la práctica no es libre. Así, cuando hay información asimétrica o formación de hábitos (por ejemplo, cuando hay adicción), por mencionar dos puntos pertinentes a debates recientes en el Perú, el mercado “libre” fracasa.

En esos casos el consumidor pierde soberanía y capacidad de decisión, y el resultado es económicamente ineficiente, por lo que se justifica una intervención pública que corrija esa situación, usualmente llamada regulación.

Información asimétrica es lo que ocurre con la publicidad de comida chatarra (salen “expertos” jurando y perjurando que se trata de comida saludable), con la publicidad a favor de la leche Nestlé en contra de la leche materna (que la transnacional suiza le hacía creer a las madres de países pobres que su “fórmula” era mejor que la leche materna), con la publicidad de las tabacaleras (que tratan de negar a como dé lugar que el tabaco perjudica a la salud), con la crisis financiera en los EEUU (en que te venden activos basura asegurándote que es el negocio de tu vida), con la megaminería en el Perú (en que salen “expertos” que te aseguran que la megaminería no contamina), con la política económica peruana (en que salen “expertos” que te aseguran que la única política económica posible es la neoliberal) y en tantas otras cosas.

Formación de hábitos es lo que ocurre cuando te acostumbras a un producto y ya no lo puedes dejar de consumir. El caso extremo es la adicción a una sustancia. Tú puedes “decidir” concientemente dejar de consumirla, pero el cuerpo te la pide. En ese caso has perdido parte de tu soberanía y capacidad de decisión, pues ya no eres un consumidor tan racional, sino que necesitarás mucho más fuerza de voluntad que antes de acostumbrarte. Es el problema que sufren los adictos al tabaco, al alcohol, a las drogas, pero también a muchos otros productos.

El discurso a favor del “libre mercado” en el Perú como en otros paíes niega y oculta estas realidades. A la hora de la hora este discurso defiende a los ricos y poderosos y a las ganancias de las grandes empresas, que se benefician de la falta de regulación en el Perú, todo un paraíso de la información asimétrica. Es un discurso ideológico disfrazado de ciencia económica, un gato por liebre.

La realidad es que la ciencia económica para nada respalda una solución de “libre mercado” fracasado. El consenso en la economía moderna está con el sentido común de la gente de a pie: que tiene que haber regulación pública en estos temas.

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Por - Publicado el 28-04-2013

[Este post salió en mi página de Facebook, aquí.]

Hoy varios columnistas se han puesto a opinar sobre economía. Comencemos por RM Falacias, quien aquí: Empresas Públicas, ¿por qué no? escuelea sobre economía sin que éste sea precisamente su tema. Veamos algunos de sus lugares comunes que nos brinda.

“Cuando se crea una empresa se crea un riesgo. Se puede perder o se puede ganar. Si se gana, todos felices. Cuando se trata de privados, el Estado se lleva 30% de la utilidad solo por Impuesto a la Renta. Pero si se pierde ¿quién es el que pierde? Si el privado pierde, lo hace solo. Si el Estado pierde, pierde toda la sociedad. La pérdida no la asume un particular, sino que se socializa. ¿No es acaso mejor ser un socio que se lleva 30% sin asumir ningún riesgo?”

La autora no dice las cosas completas. Si la empresa es estatal. el estado se lleva, gane o pierda, el 100% de la utilidad (la utiilidad puede ser negativa). Si la empesa es privada, el estado se lleva el 30% de la utilidad, si ésta es positiva y 0, si la utilidad es negativa.

La autora sólo se pone en el escenario de pérdida, no de ganancia. Podría haber dicho. “Si el estado gana, gana toda la sociedad. Y es mejor ganar 100% que ganar 30%.”

Y tampoco es cierto que si el privado pierde, lo hace solo. El estado también pierde porque deja de recibir impuestos. ¿Acaso que las empresas extractivas sean privadas implica que una caída de los precios internacionales no perjudica al estado peruano? Es decir, es falso que la privatización cubra al estado totalmente del riesgo existente en una actividad económica. El estado y con él la sociedad en su conjunto siguen corriendo riesgos.

El argumento de la autora, que expone cual maestra de escuela que se lo explica por quinta vez a su alumnito, sobre el riesgo es también inexacto. No hay ninguna inversión estatal o privada que no implique algún riesgo. Y si se quiere darle rentabilidad a un dinero, no hay otra forma que asumir algún riesgo. Sin embargo, en el caso de Petroperú ocurre que el negocio petrolero es un negocio de riesgo relativamente bajo. Es una actividad basada más en la extracción de una renta ya existente que en la innovación.

Entonces, si el estado peruano puede ganar 100% en vez de 30%, a riesgo bajo, ¿por qué dejar ese negocio peruano a empresas estatales extranjeras?

“El segundo problema a resolver es el del botín político.”

El ejemplo que usa la autora es el manejo de Petroperú durante el primer alanismo. ¿Por qué no usa como ejemplo los faenones durante el segundo alanismo? ¿Que las empresas sean privadas acaso evitó faenones, aceitadas, irregularidades y corrupción, en empresas como Petrotech (a la cual la pedagógica autora estuvo/está vinculada ), Doe Run, Discovery? ¿La retracción del estado de la economía evitó los botines políticos de los voraces alanistas a quienes la plata les llegó sola?

“El tercer problema es más bien un mito. El militarismo peruano extendió la idea de que existían sectores “estratégicos”, ya sea para la defensa o para el desarrollo y que estos debían estar en manos del Estado. Nada de esto es cierto. No hay ninguna estrategia en administrar malos servicios públicos esenciales, infraestructura básica o cualquier industria.”

¿Nota el lector alguna sustentación o sólo ve que la autora niega el enunciado que intenta refutar sin mayor argumento que su palabra? Claro que hay sectores estratégicos, por seguridad nacional. ¿Cuál fue la experiencia histórica de que empresas chilenas exploten el salitre boliviando? Cuando Bolivia les subió el impuesto al quintal de salitre, Chile los invadió. ¿Acaso países como los EEUU permiten que empresas iraníes controlen sus puertos? Tampoco es cierto que una mayor “integración económica” disminuya las tensiones internacionales. El dogmatismo de un supuesto mercado libre hace que alguna gente no tenga ojos para ver estas simples realidades (esas son las derechas que graciosamente acusan a las izquierdas de dogmáticas e ideológicas).

“El cuarto problema es el de los subsidios a los precios. Las empresas públicas son populares por dos razones. La primera, como hemos explicado, por ser potenciales agencias de empleo para sectores desempleados. Pero en segundo lugar, porque subsidian. Es decir, trabajan a pérdida para llevar un precio falso pero popular, por lo general a quienes menos lo necesitan. ”

Un subsidio puede otorgarse sea la empresa pública o privada. Que la empresa sea estatal sólo facilita la implementación del susbidio, pero tampoco tanto. Es también fácil que el estado dé subsidios incluso si la empresa es privada. Pero lo más grave de este argumento no es eso.

Tanto le gusta a la derecha repetir su discurso contra los subsidios que en este caso no se percata de algo evidente: si algo ocurre con la gasolina no es que el consumidor reciba precios subsidiados, sino que buena parte del precio que paga el consumidor final son IMPUESTOS. Si la política pública es beneficiar al consumidor, no se estaría precisamente dando subsidios, sino reduciendo impuestos. ¿No es esto algo que deberían celebrar quienes gustan de autoetiquetarse de “liberales”?

“El quinto problema son las consecuencias económicas de esta política. El Estado quiebra pero ¡sorpresa! nunca cierra. Sigue operando. ¿Cómo cubre sus pérdidas entonces? Con tributación, deuda pública o con emisión inorgánica. Es decir, inflación y endeudamiento.”

La autora anuncia vacas flacas si el Perú llega a tener una ENAP, ECOPETROL o PETROBRAS, en sus respectivos países totalmente compatibles con el modelo neoliberal y con la estabilidad macroeconómica. Basada en sus argumentos tembleques se apresura a concluir que el estado pierde, que habrá un botín político, que habrá subsidios masivos, etc., etc. y por lo tanto habrá crisis económica como con Alan García 1.

En fin. Allá quienes le crean.

Mi comentario final es que el neoliberalismo no tiene la fuerza que tuvo a finales de los 80, ante las corruptelas, hiperinflación y desmanejo económico de Alan García. Hoy sus argumentos son los mismos de entonces, repetidos ad nauseam. No se han actualizado. En tiempos de Petrobras siguen peleándose con el primer alanismo (con la adicional ironía de tener a Alan García como su líder). Sus voceros no se ponen a tono con la experiencia de dos décadas de la gente que ya vivió el modelo privatista y no está conforme. El neoliberalismo oligárquico es un cuchillo desafilado que ya no corta; sólo sirve para untar mermelada.

El consenso económico, social y político se ha revertido. Hoy el neoliberalismo está a la defensiva como un lobo asediado por una presión social que ya no sabe cómo contener. Su caída en el Perú es cuestión de tiempo.

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Por - Publicado el 15-04-2013

Levitsky, muy interesado él en “darle línea” a la izquierda (¿por qué?), sigue con sus argumentaciones tramposas y falaces, ver Dilemas Para la Izquierda .

Ahora recurre a la vieja falacia del tercero excluído, o el “falso dilema”, consistente en presentar dos opciones como si fueran las únicas posibles.

Ejemplos Wikipedia:

– «¿Reelegirá usted al partido en el gobierno, o le dará alas al terrorismo?».

– «¿Está usted con nosotros, o con las fuerzas del mal?».

Según él, la izquierda peruana tiene dos y sólo dos opciones: o es “una izquierda más liberal o social democrática” o es “una izquierda muerta”.

Buen intento, Steven.

Pero esa no es la única trampa. Tiene un par más.

1. Por un lado, Levitsky dice que “Santos tiene algo de razón” en rechazar “ser la izquierda que la derecha necesita”, para al final descalificar la idea como “infantil”.

No es creíble que alguien que honestamente acepta algo como razonable lo acabe descalificando como infantil. Se advierte que Levitsky hace una finta argumentativa-pedagógica, pretendiendo acompañar la preocupación izquierdista por cubrir el espacio contestatario, arguyendo que los partidos “necesitan una marca”. Pero luego ridiculiza la posición de Santos porque el conservadurismo limeño rechaza la radicalización. Juega insinceramente con las preocupaciones izquierdistas como el gato con el ratón.

2. Por un lado, Levitsky pregona que “construir una organización es difícil. Requiere años de trabajo, y muchas veces no rinde frutos inmediatos.” Por el otro, explica que “en una democracia, la izquierda necesita votos. Santos no los tiene, sobre todo en Lima.”

¿En qué quedamos? Si el objetivo es construir una organización y una corriente política fuerte, la izquierda no tiene por qué ganar la primera elección que se plantee, rebajando su agenda para contentar a los sectores sociales conservadores. La izquierda puede cubrir el espacio político no representado, que es SU espacio político histórico, de los sectores más contestatarios, que forman parte de un movimiento social al alza. Estos son, además, los sectores más maltratados por políticos que, uno tras otro, deshonran sus promesas. ¿Le conviene a la izquierda seguir el camino de esos políticos? Sería suicida. Por otro lado, que la izquierda logre un número de congresistas como los tuvo Humala en 2006, así no gane las elecciones nacionales, sería un gran avance, pues la representación del movimiento social en el congreso en 2011 es peor que la de 2006. Tan erróneo como plantear que la izquierda se coma todo de un solo bocado es utilizar que no lo puede hacer para justificar su derechización.

Pero no sólo es que estamos ante un camino inconveniente para la izquierda. El mismo dilema planteado por Levitsky no corresponde a la realidad. Es totalmente irreal presentar a la izquierda como si fuera Humala en las segundas vueltas de 2006 y 2011, optando entre mantenerse radical o “moderarse”. Por favor. La acumulación de fuerzas comienza siempre en los sectores más receptivos, no en los más desconfiados. Cuando la izquierda logre una cierta masa crítica el dilema sobre moderación-radicalización podrá estar en el orden del día.

Concluiré señalando que Levitsky no es el único que anda muy alborotado intentando “orientar” a la izquierda desde fuera de ésta con sesudos seudo-argumentos. Hay toda una avalancha de lobbistas intelectuales, muy interesados ellos en que la izquierda siga por cauces “modernos”, “moderados”, “socialdemócratas”, “liberales”, es decir, derechistas. Quieren más de lo mismo. No tienen suficiente con lo ocurrido en las últimas décadas y que destruyó a la izquierda: la masiva derechización de izquierdistas que constituyen la verdadera “izquierda muerta”.

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Por - Publicado el 14-04-2013

Supongamos por un momento que la derechización de Humala viene con sorpresa y que ésta tiene algo de táctico, es decir, que conserva alguito de su pensamiento primigenio. Démosle una oportunidad a esta lógica, que podría ser la que siguen algunas personas de identidad izquierdista que todavía lo apoyan (las que creen que Humala es una suerte de Lenin aplicando la NEP, o aceptando la paz de Brest-Litovsk, dando un paso atrás para dar dos adelante). Viaja a Cuba, elogia a Chávez, apoya Petroperú, etc. Según esto Humala habría sacrificado su prometida agenda anti-extractiva (a la Lula y Mujica, pero también a la Chávez, Correa y Morales, a la TIPNIS), pero habría conservado su lógica de “compensación social”, asociada desde luego a la crucial “reelección” de Nadine Heredia, que sería un rasgo que lo emparentaría con el “chavismo” latinoamericano. Es decir, se derechiza como Lula y Mujica, porque busca reelegirse como Chávez, Correa y Morales. Acaso esta lógica se complemente con la esperanza de que un segundo gobierno humalista sí atienda las demandas sociales postergadas. Humala instrumentalizaría su gobierno de “izquierda buena” porque luego habría una siguiente etapa de “izquierda mala” (según la clasificación del mexicano Jorge Castañeda).

El problema de esta lógica está en su credibilidad y en su viabilidad. Es difícil creerle algo a Humala, pero también hay que ver cuáles son sus incentivos y posibilidades. Nadine Heredia no está lista para prescindir del apoyo vargasllosista y, por lo tanto, toledista como de la izquierda oenegista. Y eso sólo se logra, por un lado, con Humala derechizándose, y, por el otro, con el escenario acaparado por algo peor que Nadine Heredia, como Fujimori o tal vez García.

Nadine no puede hacer la izquierdización de Chávez, Correa o Morales sin un apoyo tipo Chávez, Correa o Morales. Eso implica ganar en primera vuelta, y por lo tanto, sin compromisos que la derechicen (seguimos bajo el supuesto de un humalismo derechizado sólo por táctica) ¿Puede hacerla? Veamos. Heredia podría llegar a captar un 30 ó 35% del voto en primera vuelta, pero ir más allá requiere disputarle la base social al fujimorismo y al toledismo. Heredia tendría que desmantelar el tejido social construido por el fujimorismo en los 90s, en forma similar a cómo el fujimorismo desmanteló el tejido social construido antes por Barrantes, en los 80s. De ahí que haya sido crucial quebrar el antiguo PRONAA y su cambio por Qali Warma, y de ahí también la resistencia fujimorista a ese cambio en medios como Expreso, P21, El Comercio, Correo, etc. Nadine Heredia necesita ser ella, y no Keiko, la benefactora que dé el combo. La gente tiene que abandonar el mito de un Inkarri fujimorista retornando a gobernar y cambiarlo por el mito de una dadivosa Nadine-Evita-Cristina. Sólo de esta manera Heredia podría conseguir el 15% que le falta a su 35% esperado, que afanosamente viene monitoreando con la ayuda de la encuestadora Giovanna Peñaflor. Tiene que cargar harto niño, salir en harta foto y usar harto traje típico todavía.

El asunto es que tener algo que repartir es una condición necesaria, pero no suficiente. El voto contestatario en el Perú es una realidad, por lo que el humalismo necesita también canibalizarlo. Hasta el momento la apuesta, más nadinista que humalista, ha sido dar por sentado que al voto contestatario no le quede otra que apoyar a Humala (De ahí ha venido el 30% conseguido hasta ahora en las primeras vueltas de 2006 y 2011). No queda claro que esta lógica sirva después del desacato de sus promesas electorales. Al estilo Perón-Evita, el humalismo apostaría a una silenciosa demolición social de las izquierdas y de las derechas. Supuestamente este sería el camino para en una segunda etapa hacer un viraje de timón a la izquierda.

La otra posibilidad para Humala-Heredia es que no le funcione la estrategia izquierdista-primeravueltista y se resigne a una estrategia de negociación con algún sector derechista moderado, como el vargasllosista-toledista (últimamente llamado paniagüista) y continúe con su llamada “hoja de ruta” a ninguna parte. Es decir, si Heredia la hace en primera vuelta, se convierte en Chávez, y si no la hace, sigue siendo Lula. Todo sería cuestión de cuánto apoyo pueda tener.

Pero claro, eso depende también de qué alternativas tenga el sector “paniagüista”. Si el adversario es Fujimori, el escenario sería similar al del 2011: “todos con Humala”. Pero si el adversario es García o PPK, el escenario podría ser más similar al del 2006: “todos contra Humala”. La estrategia humalista de encabezar la “coalición paniagüista” pasaría entonces por mantener viva la amenaza de un retorno de Fujimori.

En cualquier escenario, primera o segundavueltista, en el supuesto de un humalismo derechizado en forma meramente táctica no hay una representación política consecuente del voto contestatario, que busca un cambio social y que no se va a someter a las posibilidades electorales del humalismo. Es un sistema taponado, sujeto a cubileteos políticos que hasta el momento sólo han servido para hacer continuismo económico del sistema montado por el fujimorismo. El movimiento social sigue al alza, pero sin representación política, por lo que en el país hay condiciones para un outsider contestatario. Que estas condiciones sean aprovechadas por alguien, ya es harina de otro costal.

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