Por - Publicado el 20-01-2015

En el post Para los amigos, impunidad señalaba los sesgos de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Cuando gente allegada a ella, como Fernando Rospigliosi, viola los derechos humanos son capaces de hacer informes minimizando e incluso ignorando estas violaciones.

Mientras la CVR contaba los muertos de hacía décadas, el gobierno toledista, su gobierno, producía nuevos muertos. La “comunidad de derechos humanos” no tenía los sentidos puestos en los derechos humanos que se venían violando por el gobierno al que apoyaban. No había fuertes palabras de condena por los muertos del “arequipazo”, los estudiantes puneños o las varias víctimas de tortura del toledismo. Y no era que no llevaran la cuenta de estos hechos. Claro que la llevaban, pero ocurría que era su gente la que estaba en el gobierno, en particular en el ministerio del interior.

Tal vez alguien pueda pensar que estas omisiones fueron cosa de dirigencias anteriores. Al fin y al cabo la CNDDHH ha tenido dirigentes que han tenido que dejar el cargo por abusos laborales y malos manejos. Hasta tuvieron una huelga de hambre en su local. Estas son cosas que no se suelen contar. La CNDDHH ha escrito sobre sí una historia sesgada, nada crítica, ocultando este tipo de hechos.

Pero de ninguna manera se trata de cosa de dirigencias anteriores. Estamos ante un patrón sistemático de ocultamiento de violaciones a los derechos humanos cuando éstas las cometen personas allegadas esta ONG.

Así tenemos que el último anual de la CNDDHH, Informe anual de la CNDDHH 2012-2013, no contiene ni una sola palabra sobre los muertos en La Parada, Kenyi Castro Velita y Gino Cárdenas Rivero, entre otros, en octubre de 2012.

No existieron.

La Parada fue considerada por Defensoría del Pueblo como un conflicto social entre la MML y los comerciantes del mercado. Los muertos en este desalojo son muertos en un conflicto social. Que la CNDDHH ni los mencione revela un gran sesgo y un ocultamiento que beneficia polìticamente a la ex-alcaldesa Susana Villarán, también ex secretaria ejecutiva de la CNDDHH, y la desacredita como organización defensora de los derechos humanos.

Este tipo de sesgo es parte de la violencia estructural contra el pueblo peruano. Algunos son más humanos que otros, según la conveniencia polìtica.

Una vez más, como hizo con su amigo Rospigliosi con el “arequipazo” (según Villarán “el mejor ministro del interior que ha tenido nuestro país en los últimos tiempos”), la CNDDHH dejó que Villarán pase piola con estas muertes.

Esta conducta desde luego que tiene un origen histórico. La CNDDHH nació de las ONGs de derechos humanos vinculadas a algunos partidos de izquierda. Así como estos partidos tenían un “frente obrero” o “frente campesino”, también tenían su “frente de derechos humanos”, destinado principalmente a defender a su círculo de militantes y allegados. No era para defender a las personas que estuvieran fuera de ese círculo. Menos aún si esas personas eran víctimas de sus militantes o allegados.

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Por - Publicado el 17-01-2015

La época Urresti de criminalizar cualquier expresión humana que se le ocurra que puede ser “apología del terrorismo” es una coyuntura ideal para hacer análisis iconográficos. ¿Para qué esperar décadas de décadas? Mejor hacerlo en tiempo real en la historia que se hace día a día.

Por ejemplo, note el lector o la lectora la siguiente imagen usada como ilustración en alguna página del Movimiento Por Amnistía y Derechos Fundamentales (MOVADEF).1

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Es el encuentro de gente que sale de la prisión rompiendo barrotes. La prisión tiene forma circular y evoca una suerte de pozo donde se recluye a los reos en solitario, con la inscripción “régimen cerrado especial”. Esa prisión es también la “negación de libertades” y “juicios eternos” que es demolida a combo, cual la demolición del muro de Berlín. Las personas que salen tienen como fondo a otra gente, en la parte superior izquierda, con una pancarta que dice “Prisioneros políticos ¡Libertad!”. Uno de los que salen abraza a una mujer mayor, presumiblemente su madre. Las dos figuras centrales que salen, un hombre y una mujer más grandes, de rostros tensos, con el puño en alto y arrancando barrotes, se encuentran con una multitud de personas, variada en género, raza y ocupación, que lleva además pancartas de diversos colores y con diversas consignas. La primera de ellas tiene una pancarta que dice “Solución política, amnistía general y reconciliación nacional. Movadef”. Luego siguen personas con pancartas que aluden a la defensa nacional, la soberanía nacional y territorial, por una nueva constitución, por trabajo para el pueblo, paz, democracia y desarrollo para el pueblo, y algo sobre la protesta popular (posiblemente no a su criminalización) y algo sobre salarios (posiblemente su aumento).

La imagen sugiere un encuentro entre personas presas que salen de la cárcel y son liberadas por una multitud. Es el movimiento social el que libera a estas personas presas, evidentemente por terrorismo.

Si recordamos imágenes de Sendero Luminoso de hace treinta años, advertimos que hay evidentes cambios en la iconografía, que por supuesto revelan un cambio de concepción. Recordemos algunas.

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Iconografía senderista. Líder gigante y armado con metralleta que dirige a los campesinos, que son hombres más pequeños. El líder parece ser también un campesino, pero es más joven y no usa sombrero o chullo.

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Iconografía senderista. Líderes gigantes, algunos armados y otros sólo con el puño en alto, resisten heroicamente en las cárceles. En una imagen los presos mueren con el puño en alto y el líder gigante es una suerte de espíritu común más poderoso que sigue con el puño en alto deslumbrando a los policías, que inútilmente le disparan. Una suerte de resurrección.

En toda la iconografía senderista los dirigentes son dibujados armados, con el puño en alto y siempre más grandes que el pueblo, que siempre está compuesto de hombres más pequeñitos.

Si comparamos la imagen del MOVADEF con las de Sendero Luminoso, hay evidentes diferencias. Seguimos ante líderes más grandes que el pueblo, pero la diferencia de tamaño se ha reducido considerablemente (en el caso de esta imagen podría ser un problema de perspectiva, gráfica más que ideológica). Ya no estamos ante líderes armados, sino sólo con el puño en alto, y con rostros tensos, enojados. La mujer lleva los brazos descubiertos a lo Edith Lagos. No hay la más mínima indicación de otro sentimiento que no sea la bronca (salvo tal vez en la mujer que está por abrazar a quien sería su hijo). Los líderes ya no dirigen, sino que son liberados por el pueblo. Hay un abrazo familiar y sobre todo un encuentro con un pueblo que ya no los sigue, sino que tiene sus propias consignas, mucho más amplias que las que Sendero Luminoso propugnaba hace tiempo. Particularmente la consigna “¡Por paz, democracia y desarrollo para el pueblo!” es inusitada y no fue nunca vista en ninguna imagen de Sendero Luminoso hace dos o tres décadas. Sin embargo, sigue presente la idea vanguardista pues no es que esos presos salgan libres y se integren a la lucha del pueblo, sino que siguen siendo el elemento central en la iconografía. Es un pueblo que libera a quienes reconoce, más que como parte suyo, sobre todo como sus líderes. Son personas que salen a liderar, no a sumarse a una lucha que ya existe y tiene su propio y variado liderazgo.

En tal sentido, es una imagen que expresa bien cómo el MOVADEF ve las cosas. Apoya las reivindicaciones y le interesa el movimiento social en la lógica de liberar a sus líderes, no en la lógica propia del movimiento social.

Igual hay un notable cambio de imagen, que expresa un cambio de concepción, que definitivamente es positivo para el país, pero que también tiene sus continuidades con su matriz de origen senderista.

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Yapa: Desde luego que el MOVADEF no es ajeno a los tiempos que corren de composición por computadora y gigantografía. Es una de las diferencias entre la imagen que comentamos, hecha para su difusión por la internet, y las imágenes de Sendero Luminoso, hechas para su difusión mediante afiches en las calles y volantes.

Esto se aprecia también en esta imagen de invitación a una fiesta de año nuevo, con “lechón, cotillón, la música del momento, la rica cerveza, vino y gaseosa heladita”. Y por supuesto, como no podía ser de otra manera, evidenciando que no han cambiado nada de nada, se anuncia una fiesta “hasta las últimas consecuencias”. De bailar Zorba a tomar sorbos de la rica cerveza.

¿Qué pasó, ministro Urresti, que no se apareció por esa fiesta para intervenirla? Mal, oiga usted.

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  1. No pondremos ningún enlace a la página de dónde obtuvimos la imagen, para no darle excusas al Sr. Urresti. El lector interesado puede usar cualquier buscador para ubicarla. []
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Por - Publicado el 10-01-2015

Tal es el título del libro de Jorge Rendón Vásquez, publicado por la editorial jurídica Grijley y el Sindicato de Trabajadores de Cerro Verde (Lima, noviembre, 2014, 96 págs.).

Es la crónica de una huelga de los alumnos del Colegio Nacional de la Independencia de Arequipa, acaecida en junio de 1950, seguida del levantamiento del pueblo arequipeño luego que el gobierno de entonces, la dictadura de Manuel A. Odría, se ensañara sangrientamente con esos adolescentes.

El libro se presentará en Lima el martes 13 de enero a las 7 p.m. en la Casa Mariátegui: Jr. Washington 1946, Cercado de Lima. Comentan: Oswaldo Reynoso, Winston Orrillo y Luis Yáñez. Ingreso libre, aquí y aquí.

Ver la reseña de Winston Orrillo, aquí.

Habrá otra presentación en Arequipa.

El autor relata:

Mucho hicieron aquellos héroes civiles que salieron a las calles sólo con sus manos y la convicción de que no se humillarían ni arredrarían ante la fuerza y el menosprecio, sin importarles que fuera a costa de su sangre y de su vida, y, sin proponérselo tal vez, sembraron en la conciencia colectiva semillas frescas y perdurables de coraje popular.

Teodoro Núñez Ureta resumió este sentimiento en su poema La voz del hombre:

Nadie muere jamás, se va sembrando;
se va haciendo caminos, sueños, iras,
escondidas reservas de esperanza;
acumulada fuerza de la especie.

Fue la oportunidad que la historia había preparado para la eclosión de un pueblo renovado por las migraciones de las provincias de Arequipa y de otros departamentos y sus descendientes, un pueblo mestizo, laborioso y altivo, educado en las tradiciones de este hogar colectivo, resumidas en sus denominaciones, no por grandilocuentes menos veraces, de ciudad caudillo, baluarte de la libertad, Arequipa lírica y audaz.

Para la redacción de esta crónica, el autor se ha valido de libros y artículos de revistas alusivos al tema y de testimonios de muchos de los actores de esos sucesos.
Transcribimos a continuación su prólogo en el que se exponen las causas sociales de ese estallido popular.

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PRÓLOGO

En junio de 1950, una huelga de los alumnos del Colegio Nacional de la Independencia de Arequipa, provocada por reclamaciones desatendidas a las que fueron empujados por las autoridades docentes, detonó un movimiento de protesta popular en la ciudad que tomó la forma de acciones armadas para resistir la agresión militar dispuesta por la dictadura de entonces.

Sobre estos sucesos se han escrito algunas crónicas e innumerables comentarios, algunos fantasiosos, destacando los hechos de ciertos políticos, agrupados en la Liga Democrática, que pugnaban por participar en las elecciones convocadas para el 2 de julio de ese año. Es la visión de la historia como secuencia de actos inherentes a personajes dueños de la riqueza, el poder y la gloria.

En el movimiento popular de junio de 1950 esos personajes intervinieron de modo superfluo, marginal o para ahogar la resistencia del pueblo.

En la antípoda de esa óptica, la presente crónica trata de mostrar cómo surgieron y se desarrollaron aquellos sucesos, y, sobre todo, la participación en ellos de los estudiantes y trabajadores de simpatías marxistas, sus artífices sociales, quienes se entregaron a la lucha con abnegación y valentía, cumpliendo lo que para ellos era un deber y un reto que la historia les ponía delante.

La ciudad de Arequipa en esos momentos había ya cambiado de configuración social.
Según el censo de 1792, ordenado por el virrey Gil de Taboada y Lemus, el Cercado de Arequipa contaba con 37 241 habitantes, cuya composición era la siguiente:
— 22 207 blancos (españoles nacidos en España y América);
— 5 929 indios;
— 4 908 mestizos;
— 2 487 gentes de castas libres;
— 1 225 esclavos negros;
— 387 religiosos de ambos sexos; y
— 5 beatas.

Por esta mayoría blanca y oligárquica (60% de la población), Arequipa era la Blanca Ciudad. En el conjunto del virreinato, los españoles eran el 12% de la población total que ascendía a 1 076 122.
Sólo mandaban los señorones y clérigos blancos, incluidas las cinco beatas. Los demás pertenecían a las castas raciales, consideradas legalmente inferiores, y estaban sometidos al poder despótico de los blancos en grado diverso.

El advenimiento de la República, a la cual la mayor parte de blancos fue hostil, estuvo muy lejos de extirpar la discriminación racial. Muy lentamente, sin embargo, los mestizos e indios fueron aumentando y obteniendo derechos, en particular civiles.

En la tercera década del siglo XX, se intensificó la inmigración de las provincias del departamento de Arequipa a la capital de este, y en la del cuarenta siguió una masiva inmigración procedente de Puno, Moquegua y otros departamentos. Era una afluencia compuesta casi totalmente por mestizos e indios, expresión de la inmigración del campo a la ciudad, estimulada por el crecimiento económico de Arequipa, en gran parte por efecto de la Segunda Guerra Mundial. Aparecieron nuevos talleres, fábricas, casas comerciales, servicios financieros y otros.
La población de fuera, como la originaria de la ciudad de modestos recursos, se instaló en antiguas casonas de sillar convertidas en vecindarios, alquilados por sus propietarios venidos a menos, y ocupó luego los cerros eriazos que circundan la ciudad y su verde campiña, en los que erigieron nuevos y populosos barrios a costa de su esfuerzo y sus exiguos ahorros. Eran trabajadores e ínfimos comerciantes que competían impelidos por el tesón y sus intensos deseos de promoverse socialmente. Educaron a sus hijos, como un deber natural, y estos llegaron a la educación secundaria, a la universidad y a las cimas de la cultura y la técnica.

La ciudad de Arequipa fue también para otros un punto de partida o una estación de paso hacia ciudades con mayores posibilidades.

En la década del cincuenta la transformación social de Arequipa era irreversible. La oligarquía blanca se había reducido, como la piel de zapa, hasta ser solo un grupo de familias que apelaban a la contribución racial de inmigrantes blancos extranjeros, si bien conservando su poder económico y su influencia política.

Para muchos, Arequipa seguía siendo, sin embargo, la Blanca Ciudad, aunque en adelante sólo por el color del sillar, empleado como material de construcción, un blanco pétreo, tirando a gris y a otros matices.

La nueva composición social de la ciudad permitió la absorción de nuevas ideologías más fluidamente. Desde la década del treinta, el marxismo fue asimilado por las nuevas elites intelectuales y, como parte de ellas, por un número creciente de docentes y alumnos universitarios, y por los trabajadores más lúcidos e ilustrados. Poco después de llegar a la ciudad la revista Amauta, todos esos hombres y mujeres vieron en José Carlos Mariátegui a alguien que, como muchos de ellos, salía también de los vecindarios, y supieron instantáneamente que era su maestro. La población de la ciudad dejó de ser enteramente católica practicante. Surgieron librepensadores, iconoclastas y ateos con el espíritu polémico cultivado en la Universidad de San Agustín desde el siglo XIX. La noción de izquierda, como heterogéneo conjunto, arribaría varias décadas después.

El movimiento popular de junio de 1950 marca el divortium aquarum dialéctico entre el antes y el después en la vida de la ciudad de Arequipa: un antes blanco, oligárquico y conservador que venía desde la Colonia y llegaba exangüe; y un después mayoritariamente mestizo, popular, republicano y libertario, desbordante de energía.

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1. 12 de Junio. La Huelga en el Colegio
2. 12 de Junio. Llega la tropa
3. 13 de Junio. Barricadas en la Plaza de Armas

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4. 14 de Junio el pueblo en la Plaza de Armas
5. 15 de Junio, entierro de las víctimas

Imágenes tomadas de Jornal de Arequipa, La insurrección popular de Arequipa en 1950, © Francisco F. del Carpio

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Por - Publicado el 29-12-2014

Tres películas peruanas de los años 1970s que no se ven en la televisión peruana actual. Son tres películas que muestran la opresión terrateniente que asoló durante la mayor parte del siglo pasado. Al igual que la memoria histórica de esta opresión, han sido extirpadas de la conciencia nacional para presentar una imagen idealizada del campo y en general de la sociedad peruana de esos años.

En estas películas se siente la influencia de la literatura y los ensayos llamados indigenistas, en especial de la novela social de José María Arguedas (particularmente en “Allpa Kallpa” de “Todas las sangres”), el pensamiento de Manuel González Prada (en el final tipo “diluvio de la justicia” de “Kuntur Wachana”), y una imagen de la migración del campo a la ciudad muy diferente a la actual imagen idílica desborde-popular-otro-sendero-caballos-de-troya-de invasores en “De nuevo a la vida” (el migrante en la ciudad sigue sufriendo una explotación y exclusión tan o más dura que la que sufría en el campo feudal).

Muchos de los actores más conocidos de la década de 1970, y conocidos hasta ahora, actuaron en esas películas. Mucha gente, incluso gente famosa, asumió una posición que hoy parece muy radicalizada, pero que entonces era consensual: el Perú necesitaba eliminar el poder terrateniente.

1. De nuevo a la vida, 1973. Dir: Leonidas Zegarra
Con Jorge Wilder Cervantes, Teresa Rodríguez, Camucha Negrete, Manuel Miró Quesada, Jorge Montoro, Luis La Roca, Luis Angel Pinasco, Lola Vilar, Doris Mostacero, Leonidas Carvajal, Carmen Chávez, Esmeralda Checa, Alfonso Cafetti.

2. Allpa Kallpa (La Fuerza de la Tierra), 1974. Dir: Bernardo Arias.
Con Tulio Loza, Hudson Valdiva, Zully Azurin, Cuchita Salazar, Jorge Pool Cano, Luis Abanto Morales, Guilermo Campos, Pablo Villanueva “Melcochita”.

3. Kuntur Wachana (Donde nacen los Cóndores), 1977. Dir: Federico García.
Con Delfina Paredes, Luis Alvarez, Hugo Alvarez, Aparicio Masías, Mario Herrera, Rocío Nieto, Saturnino Huillca, Rubén Ascue, Efraín Solís, Genara Quispe y los campesinos de Arín y Sicllacancha en el Valle Sagrado de los Incas.

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Por - Publicado el 22-12-2014

Por Jorge Rendón Vásquez

El Presidente de la República Ollanta Humala está contentísimo con el nuevo régimen laboral establecido para los jóvenes de 18 a 24 años. Lo ha justificado afirmando que creará unos 230,000 empleos para ellos. Participan de esta alegría, los parlamentarios de su partido y los de otros grupos derechistas que aprobaron la ley. Tras ellos, los empresarios y la Primera Dama, ñatos de risa, han de estar también celebrando el éxito de esa propuesta que les pertenece.

¿Qué hay en concreto tras esta saturnal alegría?

La Ley 30288, del 15/12/2014, crea un régimen laboral especial para las personas de 18 a 24 años. Como derechos sociales les reconoce sólo la remuneración mínima, 15 días de vacaciones anuales, las prestaciones de ESSALUD y la afiliación al SNP o a una AFP.

Les amputa la compensación por tiempo de servicios (CTS), las dos gratificaciones anuales, la bonificación de familia, el seguro de vida y la participación en las utilidades.

1.- ¿A cuánto ascienden los derechos negados a los indicados jóvenes?

Veamos lo que representan en porcentajes, en relación a la remuneración mínima:

cuadroderechos

Por cada trabajador de 18 a 25 años menos un día, el empleador se embolsará 2955 soles adicionales por año. Si toma 100 trabajadores su ganancia extra será 295,500 soles.

Como la ley 30288 es aplicable a todas las empresas, se beneficiarán con ella los propietarios de las micro, pequeñas medianas y grandes empresas (desde los minúsculos confeccionistas, almaceneros y profesionales hasta las grandes minas, fábricas, bancos, supermercados, clínicas, hoteles, restaurantes, etc.). Por igual trabajo a los jóvenes de 18 a 25 años menos un día se les pagará menos que a los demás trabajadores.

Ningún artículo de esta ley dispone que el nuevo régimen se extienda sólo a los empresarios informales. A estos, por lo demás, no les interesa formalizarse sujetándose a él. Preferirán seguir pagando lo que ya pagan.

Se debe recordar que la remuneración mínima está destinada a los trabajadores con menor calificación profesional, entre los cuales se encuentran los jóvenes que recién se incorporan al trabajo. Por su monto muy bajo y congelado es ya una remuneración de hambre. Sacarle derechos sociales a esta remuneración es el colmo de la expoliación.

La inconstitucionalidad de la Ley 30288 es írrita. Viola la igualdad ante la ley (Const. art. 2º-2, 26º), el derecho al progreso social (Const., arts. 22º, 23º, 24º) y el derecho a participar en las utilidades de la empresa (Const., art. 29º).

2.- ¿El nuevo régimen creará nuevos empleos para los jóvenes de 18 a 25 años menos un día?

No creará ni un empleo nuevo.

1º.— Los empresarios cubrirán los empleos disponibles, tomando a jóvenes bajo el nuevo régimen de la Ley 30288 que les resultarán más baratos. Prescindirán de los trabajadores de 25 años y más y de los menores de 18 años. En el límite, podrían verse enfrentados hijos contra padres.

2º.— Los empleos no se crean, en general, por el menor costo de los derechos sociales. Se crean por los requerimientos del mercado. Lo pruebo en seguida.

En el cuadro precedente se precisa que los derechos no pagados en el nuevo régimen equivalen a 41.16% de la remuneración. ¿Qué representa este porcentaje en el valor conjunto de la producción?

Supongamos que una gran empresa invierta 1’000,000 soles en capital fijo (o constante: amortización de máquinas, herramientas, locales, derechos, etc. y materias primas) y 100 soles en remuneración (capital variable). El 41.16% de derechos sociales no pagados por el nuevo régimen sería 41.16 soles. Esta cantidad en el total del capital total invertido (1’000,000 + 100 = 1’000,100) sería 0.0041%.

En otro ejemplo, de una empresa de menor talla, suponiendo que el capital constante equivalga a 100,000 soles y el capital variable, o el invertido en fuerza de trabajo, a 100 soles, el porcentaje de los derechos sociales (S/. 41.16) sería 0.041% en relación a la inversión total.

Tomemos una empresa más pequeña aún, en la que el capital constante sea 1,000 soles y la remuneración 100 soles. Los 41.16 soles de derechos laborales suprimidos, serían el 3.74% en relación a la inversión total. Si el bien a venderse fuera un pan de S/. 0.25. El 3.74% indicado equivaldría a S/. 0.0094 (menos de la décima parte de un centavo).

En los tres casos, los derechos laborales suprimidos son tan pequeños que no tienen ninguna incidencia sobre el costo del bien o servicio que se ofrece en el mercado.

Sólo en gastos de publicidad algunas empresas gastan hasta el 25% del precio del producto.

La afirmación de que el régimen creado por la Ley 30288 hará surgir empleos como un surtidor de agua del Parque de la Reserva atestigua una ignorancia supina o es una mentira más grande que el tamaño del Palacio de Gobierno.

La magnitud del mercado depende de la capacidad adquisitiva de los compradores y entre estos, en su mayor parte, de los ingresos de los trabajadores. Es obvio que si se les reduce sus remuneraciones o sus derechos sociales, por la inflación o recortándoselos, se contrae la dimensión del mercado.

Se puede suponer que las organizaciones empresariales algo han debido invertir para obtener este resultado. Nada es gratis en los negocios. (Alan García debe de estar pensando cuánto le hubiera tocado a él: “la plata viene sola”. Sus cuatro parlamentarios votaron por la Ley 30288 con los nacionalistas, fujimoristas y otros grupos tasados como de derecha).

Algunos jóvenes, en su mayor parte de la pequeña burguesía, han salido a las calles a protestar, probablemente movidos por partidos y otros grupos políticos de oposición al gobierno. De allí la repercusión alcanzada en los periódicos y programas televisivos del poder mediático, que se beneficiarán también con el nuevo régimen. Los hijos de trabajadores, de los barrios populares, están aún dormidos y desconocen lo que les están haciendo a ellos y a sus padres el Presidente de la República y los parlamentarios por los cuales sus progenitores votaron, esperanzados en un trato laboral menos explotador y abusivo que el creado de consuno por Fujimori, Toledo y Alan García.

En abril de 2006, en Francia se aprobó una ley semejante a la promovida por los empresarios peruanos y la pareja presidencial Humala. Fue como si los relámpagos y truenos hubiesen sacudido hasta los confines más recónditos de la sociedad francesa. Los adolescentes de los liceos, los universitarios y los trabajadores salieron a las calles y paralizaron Francia. Este movimiento fue más contundente que el de Mayo de 1968. Y el Presidente de la República Chirac tuvo que encarpetar la ley y dejarla sin efecto. Era en Francia, país de la libertad, la igualdad y la fraternidad de la gran Revolución de 1789, que no ha terminado en la conciencia de sus grandes mayorías sociales.

¿Y nosotros aquí qué?

(22/12/2014)

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Por - Publicado el 14-12-2014

Viene de Tres capos de la CIA en el Perú 1

3. Robert Gorelick, el jefe de estación que no vino al Perú a declarar
Robert Gorelick, Don Arabian, Joseph Marques y Vladimiro Montesinos. Todos de la CIA, los tres primeros son jefes de la estación en el Perú en diferentes años; Gorriti los menciona a todos, aquí. El primer nombre salió a la luz porque fue invocado por Vladimiro Montesinos en su juicio, junto con el director máximo de la CIA George Tenet y el segundo secretario de la embajada de Estados Unidos en Lima, Tomas B. Sánchez. Montesinos quería que sean convocados a declarar sobre las acusaciones que se le hacían. El tribunal anticorrupción le aceptó el pedido, pero estos ciudadanos de los Estados Unidos no accedieron a declarar en ese juicio, aquí. Como funcionarios públicos de ese país no están obligados a declarar a tribunales extranjeros.

En el Perú ha prevalecido la imagen, en buena cuenta construída por una prensa muy afín a la embajada de los EEUU, de que Montesinos actuó solito en todas sus acciones. Gustavo Gorriti aquí, aquí y especialmente aquí, que ya señalamos, detalla las relaciones de la CIA con Montesinos como algo “reiniciado” a partir de la campaña electoral de Fujimori en 1990, sutilmente pintando a un Montesinos capaz de meterse al bolsillo a los agentes de la CIA y funcionarios de la embajada. No la presenta como una relación sistemática en que las responsabilidades e iniciativas recaigan principalmente en los funcionarios estadounidenses. Muy conveniente. Igualmente Angel Páez cuenta la historia, aquí, exculpando a los jefes de Montesinos en la CIA:

Tenet no es el hombre
Vladimiro Montesinos Torres y no la Agencia Central de Inteligencia (CIA) está en el banquillo de los acusados por el contrabando de los fusiles Kalashnikov a las FARC. Pero obviamente existen suficientes indicios para demandar a la justicia norteamericana que declaren los agentes de la CIA que mantuvieron estrecha relación con el ex asesor entre 1990 y el 2000, y no necesariamente el jefe George Tenet.

Angel Páez fijaba el concepto de que “Montesinos y no la CIA está en el banquillo de los acusados” en la mente de la ciudadanía peruana.

El Perú fue el teatro de operaciones de una batalla entre diferentes agencias del gobierno de los EEUU. Si la Unión Soviética era un país de partido único, los Estados Unidos son un país de dos partidos que se alternan y tienen cuotas de poder en el estado. Lo vemos en la actualidad con el informe de las torturas, un senado (todavía) demócrata fiscaliza a una CIA defendida aguerridamente por los republicanos. Ocurre que si bien todas estas agencias coincidieron en impulsar el retorno del poder oligárquico y el encumbramiento del neoliberalismo durante el régimen de Fujimori, discreparon en dos aspectos cruciales: la democracia y los derechos humanos. Bajo el gobierno de Clinton, el Departamento de Estado se convirtió en un cuestionador del fujimorismo e impulsó en el Perú a organizaciones no gubernamentales que acabaron por tumbarse al fujimorismo. Fue una versión acelerada de lo que hicieron en Chile: sangriento golpe en los setentas, neoliberalismo y en los ochentas transición a la democracia con continuidad del neoliberalismo, bajo el esquema del bipartidismo concertacionista.

Detalles al respecto ya los hemos contado en este post. Montesinos fue el hombre de los EEUU en el Perú, siendo el climax de su reinado la visita del general Brian McCaffrey.

Las confrontaciones sociales en los EEUU tiene su expresión política en parte en el juego entre republicanos y demócratas, es parte de la democracia, pero también entre diversas instancias del gobierno. No faltan tampoco demócratas que apoyan la “mano dura”, que apoyaron a Reagan y hasta a Bush, ni republicanos que apoyan a demócratas, a Obama por ejemplo (un caso es el ideólogo Francis Fukuyama).

Hubo un hecho que volteó totalmente la correlación de fuerzas entre agencias e hizo que el Departamento de Estado dirigido por Madeleine Albright pusiera contra las cuerdas a la CIA dirigida por George Tenet: el tráfico de armas de Jordania a las FARC. Esto lo hemos comentado aquí:

el tráfico de armas de Montesinos a las FARC, el caso que haría entrar en cólera a Madeleine Albright, secretaria de estado de los Estados Unidos, y que determinaría que el gobierno de los Estados Unidos se desmarcara definitivamente de Montesinos, quien trabajaba para la CIA. Un lío entre agencias estadounidenses que contribuiría a la caída definitiva de Fujimori.

Esta fuente lo cuenta así.

Tan pronto como las noticias llegaron al Departamento de Estado, el Jefe de la C.I.A. recibió una agitada llamada de Madeleine Albright, pidiendo explicaciones. Unos días después Albright y la Asesora Nacional de Seguridad Sandy Berger emitieron una directiva para reducir fuertemente los vínculos de inteligencia con Montesinos y asegurar que sus enlaces con los narcóticos fueran cortados efectiva y permanentemente.

En el Perú destaparía el tráfico de armas de Jordania a las FARC la agencia Imedia de propiedad de León Rupp, cuyos periodistas estrellas eran Fernando Rospigliosi y Cecilia Valenzuela, aquí. Gente de inteligencia, afines también a agencias estadounidenses, entonces rivales de Montesinos.

Ante la opinión pública quedó como que Montesinos era el único responsable de este tráfico. No la CIA. Esta versión de 2000 del New York Times pone las cosa como que Montesinos, un mero aliado, sorprendió a la CIA, y que fue un asunto del gobierno peruano dirigido por Fujimori, no del gobierno de los EEUU a través de la CIA.

Pero hay otra versión de las cosas.

El procurador Ronald Gamarra, según esta fuente, estuvo convencido de que la CIA sabía del tráfico de armas.

“En el tráfico de armas a las FARC, Montesinos pudo haber tenido el apoyo de la CIA. No tengo evidencia dura de eso, pero varias pistas indican que es probable”, señaló Gamarra.

El énfasis del New York Times, aquí, sobre las declaraciones de Gamarra es otro:

El Sr. Gamarra dijo que no había prueba de que la CIA supiera de antemano que las armas irían a parar a manos de los rebeldes. Dijo que el tribunal buscará el testimonio adicional del director de la inteligencia central, George J. Tenet, y del oficial de la CIA en Lima, Robert Gorelick. Los funcionarios de los EEUU no comentaron nada inmediatamente.

Según Sally Bowen y Jane Holligan la CIA no sólo sabía sino que tuvo la iniciativa del tráfico de armas. En “El espía imperfecto”, p.408, afirman:

No se sabe con certeza quién tuvo la idea de vender armas a las FARC. Si la semilla fue sembrada por la CIA en la mente de Montesinos o si fue un plan solitario desarrollado por éste que la CIA detectó, pero que decidió, para sus propios fines, dejar que continuase. Es factible que algunos agentes de la CIA formasen parte del plan desde un inicio.

En cualquier escenario, la CIA está metida del todo, por sembrar la idea o por dejar actuar a Montesinos. Y a continuación señalan que en realidad el objetivo de la CIA era “convencer a las autoridades colombianas para que apresuraran el ingreso de los Estados Unidos a Colombia” y a la vez “desenmascarar a Montesinos”. Fue una “operación multipropósito encubierta”. En ese momento el presidente colombiano Pastrana estaba negociando un acuerdo de paz con las FARC, mientras el gobierno de Clinton torpedeaba las negociaciones aprobando el “Plan Colombia”. Por entonces Fujimori criticó duramente las negociaciones colombianas, jactándose de cómo manejó la toma de rehenes en la casa del embajador del Japón y llegando incluso a movilizar tropas a la frontera con Colombia. La venta de armas a las FARC contribuía a aumentar su belicosidad y a alejar la posibilidad de una paz negociada.

En 2009 un ex agente de la CIA, Franz Boening, ver aquí, logró desvelar el vínculo entre Montesinos y la CIA:

“Es casi seguro que Montesinos utilizó herramientas y apoyo burocrático de la CIA para realizar sus delitos”, denunció Boening.

El asunto no queda ahí. Una vez que Montesinos cayó en desgracia, hay indicios de que la CIA lo ayudó a escapar a Panamá. El ex-agente de la CIA, Michael Goodman, aquí o aquí y ahora profesor de la Universidad Johns Hopkins, de pasadita suelta lo siguiente:

La CIA ayudó a Montesinos a escapar del país en septiembre de 2000 apra evitar que la enjuicien por crímenes que incluyen la masacre de civiles inocentes a comienos de los 1990s.

La fuga de Montesinos no fue un acto individual de él y algunos cómplices, sino que contó con la ayuda de la Agencia. Bueno, en tiempo real Madeleine Albright reconoció ante el congreso de los Estados Unidos que habían apoyado la salida de Montesinos a Panamá, incluyendo gestiones diplomáticas antes ese país:

Se volvió muy evidente, tras conversar con nuestros amigos de América Latina, de que él no debía estar en Perú en una situación que por el momento es muy frágil”, afirmó Albright.

El fin de semana pasado, Estados Unidos encabezó los esfuerzos para conseguir que Panamá recibiese en su territorio a Montesinos, a través de una gestión del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, respaldada además por varios países de América Latina.

“Apoyamos su salida a Panamá pero no la inmunidad, y el no está libre de que se presenten cargos en su contra”, aseguró Albright.
Albright evoca “verdaderos peligros” si Montesinos permanecía en Perú

Fujimori ya había logrado su segunda reelección y apuntaba a consolidar el tercer fujimorismo. El escándalo del tráfico de armas de Jordania a las FARC estalló en agosto de 2000, aquí y aquí. En septiembre Montesinos ya se había escapado del país. Luego Fujimori viajaría a Washington a reunirse con Albright y Berger, aquí, aquí y aquí. Poco después él también se escaparía del país.

Cynthia Cotts del Village Voice señala bien clarito aquí:

En septiembre de 2000, cuando el jefe de espías se escapó por primera vez del Perú, la CIA haría un fuerte lobby para concederle asilo político en Panamá. En realidad, si los EEUU hubieran tenido una posición más dura, el Don Corleone del Perú habría sido encarcelado meses antes.

Incluso la España de Aznar quiso intervenir, llevándose a Montesinos de Panamá a Marruecos, aquí.

Luego de que la CIA lo llevaría a Panamá, Montesinos reaparecería en Venezuela, supuestamente gozando de la protección de Chávez. Se armó una gran campaña. Se dijo que Chávez protegía a Montesinos. La historia fue construída por periodistas como Guillermo González Arica, la revista Caretas, Gustavo Gorriti y la periodista venezolana antichavista Patricia Poleo.

montesinoscirugia <---La cambiada cara de Montesinos según la revista Caretas, aquí.

También se dijo que Montesinos se había hecho una cirugía plástica para no ser reconocido (esta idea la sembró la venezolana antichavista Patricia Poleo y el diario de su familia). Pero cuando lo capturaron, apareció con la misma cara de siempre, como comentamos aquí. La cirugía plástica de Montesinos era una mentira. Ningún periodista volvió a tocar el tema. El notición de su captura tapó todo lo anterior, y el crédulo pueblo peruano atracó con el teatro.

Jeremy Bigwood aquí, y aquí en castellano: Compran a la prensa venezolana con dineros públicos de EE.UU. señala lo siguiente al respecto.

[IPYS ]es una organización periodística basada en Perú que comenzó con financiamiento de USAID, y que ha seguido recibiendo dinero de USAID mientras lanza una serie de ataques contra Chávez. Se ha opuesto explícitamente a Chávez desde el año 2000, cuando lo acusó falsamente de dar refugio al jefe de espías del dictador peruano Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos (las propias autoridades de Chávez arrestaron posteriormente a Montesinos y lo extraditaron a Perú).

Bigwood lograría la desclasificación de archivos sobre Montesinos. Gustavo Gorriti de IDL-Reporteros lo entrevista aquí. El NSA publica varios archivos sobre Montesinos, varios conseguidos gracias a Bigwood aquí.

Fue una campaña mediática que tuvo todo el sabor de la CIA tratando de tapar su responsabilidad usando a Montesinos en forma “productiva”, en un montaje destinado a socavar al chavismo. Es la lógica del caso Irán-Contra: se queman en Irán, pero la arreglan apoyando a los contras nicaragüenses. En este caso se queman en el Perú y la arreglan socavando a Chávez. Además, ya eran los tiempos de Bush, ya no estaba Albright, y las prioridades de los EEUU en América Latina eran otras.

Cotts, del Village Voice, añade:

la indignación sobre Veneuela protegiendo a Montesinos parece un poco hipócrita, dado el apoyo de largo tiempo de los Estados Unidos al jefe de espías peruano.

Y critica a medios como el New York Times por señalar que la CIA trabajó con Montesinos, pero ignorando que Montesinos supervisaba a escuadrones de la muerte y que recibía sobornos de narcotraficaantes. Critica también a The Washington Post y Los Angeles Times por lanzar historias sobre Montesinos basadas en citas grandilocuentes de funcionarios no nombrados de la embajada de los EEUU en Lima. A continuación critica al embajador John Hamilton quien “tiene buenas razones para “masajear” esta historia” porque “Montesinos tiene el poder de exponer las sórdidas actividades de la CIA, que tiene una oficina secreta en la embajada de los EEUU en Lima“. Cotts critica también a Isabel Hilton del New Yorker, por contar una historia sobre Montesinos llena de detalles sobre cómo llegó al poder, pero sin una sola palabra sobre sus vínculos con la embajada de los EEUU en el Perú.

Según Jeremy Bigwood:

Los Estados Unidos han hecho un trabajo increíblemente bueno de voltear los recuentos de noticias sobre Montesinos, con el resultado de que el gobierno de los Estados Unidos resulta ser el héroe de la película en vez del villano.

Lograron incluso presentar la revelación de los vladivideos como un hecho de tipo personal (cosa de Pinchi Pinchi), aquí, a través de algún “patriota”, cuando suena a que fue una movida de la propia Agencia contra su colega en desgracia. También se dijo que Montesinos grababa los videos por “manía”, para chantajear a sus filmados, o por un síndrome de Nixon (Gorriti, aquí) cuando éstos más pintan como las evidencias que Montesinos juntaba para sus jefes de la CIA.

Así fue que la CIA pudo capear el temporal en el Perú. En un mar de desinformación y montajes, descargaron toda la responsabilidad en Montesinos y protegieron a la Agencia. Así ocurrió con Manuel Contreras en Chile, el general torturador que también estaba en planilla de la Agencia, o con Manuel Noriega de Panamá, quien trabajó para la CIA y luego fue la excusa para que los EEUU invadieran Panamá. Negocio redondo. Esto ocurrió incluso a comienzos de los 90s, en que una unidad anti-drogas de la CIA envió una tonelada de cocaína de Venezuela a los EEUU, aquí. ¿Condenaron a la CIA por eso? No, sólo los acusaron de “negligencia” y un funcionario, Mark McFarlin, tuvo que renunciar. A quien sí condenaron por ello fue a un general venezolano, Ramon Guillen Davila, aquí.

A los pocos meses, en 2001, la CIA volvió a cometer otra barbaridad en el Perú matando a una misionera y a su hija de siete años en la selva. Si esa misionera y su hija hubieran sido peruanas, que las parta un rayo, como con las víctimas inocentes que la CIA ayudó a matar en el Perú. Pero como son ciudadanos de los EEUU, el asunto se investigó en el senado de los EEUU. Ver aquí la noticia de una primera comparecencia en el senado en 2001 y aquí en 2010 que el senado de los EEUU encuentra culpable a la CIA por estas muertes. El gobierno les pagó una reparación de ocho millones de dólares. Ver aquí el reporte de la CIA sobre este hecho. El video mismo del derribo de la aeronave con los misioneros, lo compartimos con los lectores años atrás en este post:

La moraleja es que pueden hacer lo que sea con gente de otros países, a la CIA no le pasa nada; pero si la CIA tiene algo que ver, así sea indirectamente, con hacerle daño a algún ciudadano de los EEUU, recién ahí la Agencia está en serios problemas.

Yapa: Los franceses también fueron muy directos en acusar a Montesinos por perjudicarlos en la minera Yanacocha a favor de Newmont. Lo acusan directamente de trabajar para la CIA con el apoyo no sólo de esa agencia, sino del embajador Dennis Jett, aquí:

Cree usted que el gobierno de los EEUU y/o Newmont Mining estaban influyento en Montesinos?

Tal vez el Sr. Montesinos no necesitó ser influído. Él sabía exactamente dónde estaban sus intereses. Usted sabe que el Sr. Montesinos era un hombre de la CIA man, trabajaba para la CIA, para los intereses de los Estados Unidos. Mis colegas estadounidense siempre estaban hablando a favor de la Newmont, siempre.

Sus colegas estadounidenses, ¿quiere decir, el Departamento de Estado?

Especialmente mi mejor amigo, Denny Jett, que era embajador y un hombre democrático. Cuando la Corte Suprema [Peruana] votó, dijo que esa era la prueba, la razón de que él [Montesinos] estuviera de parte de Newmont. Dijo eso, a pesar de que sabía que hay algunos problemas en la justicia peruana. Era muy honesto sobre eso.

¿Pero el embajador estadounidense obviamente estaba promoviendo la causa de una compañía estadounidense?

Ciertamente, creo que recibió una clara instrucción par ello.

Pero, claro. Esto para los EEUU no es nada delictivo, sino algo normal. Después de pillado Montesinos, Jett declaró a La República: lo contundente de la información está en Lima Washington no tiene.

4. El jefe de estación Richard S. Welch en los cables de la embajada
Un caso verdaderamente trágico, que analizamos extensamente en este post 1972-1975: el jefe de estación de la CIA en el Perú, por lo que no nos explayaremos tanto, fue lo ocurrido con este Jefe de Estación de la CIA en el Perú. Resulta que en una suerte de anuario oficial publican el nombre de este señor como jefe de la CIA en el Perú, con lo que lo exponen. Un grupo terrorista en Grecia lo asesina.

Este señor era todo un intelectual. A veces se piensa, tal vez por las películas que los agentes son como James Bond o el Superagente 86. Pero, como se trata de un trabajo de inteligencia y de información los más altos cargos suelen ser detentados por gente intelectual, con toda una red de asesores en las mejores universidades de los EEUU. Richard Welch era un intelectual especializado en griego antiguo. Como intelectual Welch era apropiado para el cargo en el Perú, donde la red de la CIA movia a harta gente de letras, especialmente periodistas (ver 1976. La red de la CIA en el Perú).

Pero no le cayó bien el Perú, donde se enfermó de hepatitis y lo tuvieron que evacuar del país. Qué mejor que Grecia para un hombre que manejaba el idioma y tenía una formación “clásica”.

Lo interesante es que Welch también aparece en los cables de la embajada de los EEUU en el Perú expuestos por Wikileaks. Desde luego que no sale como “jefe de la estación de la CIA en el Perú”, sino como un trabajador más, al cual le han atrasado el pago de su sueldo o al cual hay que evacuar de emergencia porque está enfermo.

NATIONAL SAVINGS & TRUST CO. HAS NOT RECEIVED ALLOTMENT CHECK FOR RICHARD S. WELCH FOR PAY PERIOD 12. PLEASE CHECK, TAKE NECESSARY ACTION AND ADVISE POST. PLEASE PREPARE SOONEST SUPPLEMENTAL PAYROLL FOR FAA EMPLOYEE, FSL MARIA ELVIRA ESCUDERO. BELCHER
https://search.wikileaks.org/plusd/cables/1973LIMA05127_b.html

Y en este otro cable se informa que el “Special Assistant” Richard Welch tiene que hacer un viaje especial por razones médicas.

Una vez más, como ocurrió con José Rodríguez, hay una encripción semántica. A pesar de que se trata de una comunicación interna y confidencial, nunca se explicita que el funcionario en cuestión es de la CIA. Es un simple trabajador o asistente de la embajada, que ha tenido atrasos en el pago de su sueldo y que luego tiene que viajar de emergencia.

La CIA en el Perú es una organización secreta, pero tiene su centro de operaciones en la tan visible misión diplomática de los EEUU. Su gente en el Perú siempre ha funcionado bajo la cobertura de ser simples asesores, trabajadores de la misión diplomática o, como Rodríguez, jefes de las NAS. Acaso podría ser algún Poloff, Emboff o Polcoun de los que salen en Wikileaks recibiendo información de los diversos informantes que tienen en el Perú.

2 Comentarios

Por - Publicado el 12-12-2014

1. Las torturas de la CIA en el contexto actual
El reciente informe sobre las torturas de la CIA en el Congreso de los EEUU (ver ese documento y otros aquí) ha vuelto a generar una gran indignación, cuestionando las actividades de la CIA en el mundo. Y desde luego, la reacción de la CIA al más alto nivel ha sido defender aguerridamente las “técnicas de interrogación ampliadas” (EITs), aquí.

El asunto se inscribe en una coyuntura política de avance republicano y retroceso demócrata. El informe del Senado está hecho por gente de sólida afiliación demócrata, ya de despedida del poder, pues el Senado pasa a ser controlado por los republicanos. Y desde luego que las denuncias a la CIA son un combazo contra los republicanos, pues las denuncias se concentran en hechos de conocimiento y aprobación de Bush y Cheney. Es parte de la política y de que cada partido saque tajada ante la opinión pública.

Y son denuncias que vienen de hace algún tiempo, desde que se revelaron las torturas de la cárcel iraquí de Abu Ghraib o cuando se supo que se habían destruído los videos de las torturas que la propia CIA filmaba. Entonces no faltó gente que justificó al igual que ayer hizo el jefe de la CIA, John Brennan, la tortura como un método efectivo de investigación. Y en realidad, varios agentes de la CIA, como el abogado John A. Rizzo, aquí, los ex directores Michael Hayden y George Tenet, o el ex-jefe de la división para América Latina, José Alberto Rodríguez, se han puesto muy vocales en defender las EITs (enhanced interrogation techniques) o TIAs en castellano (técnicas de interrogación ampliada), que es el nombre que la Agencia le da a la tortura.

El último agente mencionado, Rodríguez, incluso escribió un libro justificando la tortura como “medidas duras”, verlo aquí en una entrevista. Fue precisamente este agente quien ordeno destruir videos para que no exista evidencia fuerte contra la CIA, aquí.

Algo interesante en el follón de las torturas de la CIA es que entre los dimes y diretes políticos han ido soltando información sobre sus gentes. Aquí veremos tres casos, dos de los cuales son mencionados por los cables de la embajada de los EEUU en el Perú desvelados por Wikileaks.

JoseARodriguez2. José “medidas duras” Rodríguez en el Perú
Resulta que el tan determinado defensor de las “TIAs”, Rodríguez, estuvo también metido en el Perú, según él mismo lo cuenta.

But over the next two decades in a series of overseas postings, Mr. Rodriguez ascended the ranks of the directorate’s Latin America division, serving from Peru to Belize and heading the C.I.A. stations in Panama, the Dominican Republic and Mexico.

¿Y qué estuvo haciendo?

Wikileaks nos da una pista, aquí y aquí. Este señor trabajó en el Perú en la embajada de los EEUU, en el búnker de La Encalada bajo la cobertura de un oficial de las NAS, Narcotics Affairs Section, el programa de los EEUU de lucha antinarcótica en el Perú. Estos dos cables anuncian que la embajada da la aprobación a la llegada oficial un instructor “no piloto” y un directivo que participó en la guerra de Vietnam de una empresa paramilitar que presta servicios logísticos, de inteligencia, de información y otros al ejército de los EEUU, DynCorp International. Esta gente llega al Perú y nada menos que Rodríguez es su “punto de contacto”:

2. (U) POINT OF CONTACT, TELEPHONE NUMBERS, ADDRESS AND COMPUTER USE: Point of contact for the visit is NAS officer Jose Alberto Rodriguez, office telephone number (51)(1)XXXXXXX, cellular telephone 9-XXXX-XXXX. Embassy after-hours direct line for Marine Security Guard is (51)(1) XXXXXXX The Embassy address is Av. La Encalada, Cuadra 17, in the Monterrico Sur Section of Lima. Control officer should be notified as soon as possible upon arrival in country if you are not met at the airport.

[Hemos borrado los números telefónicos, no sea que algún lector de este blog llame a la embajada a altas horas de la noche]

Por supuesto que ningún cable de la embajada dice “el señor Rodríguez es un agente de la CIA”. Son cables semánticamente encriptados. Salvo algunos casos como éste en que se jactan de que El Comercio pusiera como su editorial un material proporcionado por la embajada, no se aprecian frases como “tal periodista peruano está a nuestro servicio” o “tal informante contratado por nosotros”. Simplemente rebotan lo que sale en la prensa como si fueran las declaraciones independientes de alguien que se toman muy en serio, sin ninguna alusión a que tal información o escándalo fue sembrado ellos. Y por supuesto se refieren al informante en términos casuales “fulano (protegerlo estrictamente) le dijo tal cosa interesante al oficial político de la embajada”. Esta redacción es cautelosa y por supuesto que está pensada para que en caso de alguna filtración o intercepción, siempre haya algún barajo que minimice la injerencia que ejercen en el país. Los hechos se presentan como rutinarios y normales. Por eso, cuando se revelaron los Wikicables, alguna gente dijo que “no prueban nada”, “no hay ninguna información comprometedora de nada”, son “puro cable burocrático”.

Pero en este caso, años después, gracias al soldado Manning y a Wikileaks, uno puede atar cabos y vincular la mención de algún cable a un alto cargo en la CIA que se desempeñó en el Perú.

Un experto y defensor de torturas, un alto cargo de la CIA, estuvo pues metido en el adiestramiento de la policía en la selva peruana. Esto ocurrió al comienzo del gobierno de Alan García, pero el programa de adiestramiento continúa bajo el gobierno de Humala. Lo vimos en este post: Intervención militar de los Estados Unidos: repudiada en la Argentina, bienvenida en el Perú. Militares criminales de guerra de Vietnam, Afghanistan e Irak, rechazados en la Argentina, fueron bien recibidos en el Perú. Venían a dar charlas de capacitación. A darles el ejemplo a los militares peruanos. Y si estos militares peruanos les aprenden bien la lección y violan los derechos humanos, los EEUU no tendrán nada que ver. Ya se ha visto que nadie, comenzando por la CVR, los acusa por las violaciones a los derechos humanos en las décadas de los ochentas y noventas.

En el Perú los Estados Unidos tienen varias escuelas, Escuelas Pre Policiales financiadas por NAS (Narcotics Affairs Sections de la Embajada de los Estados Unidos) en Huamanga (Ayacucho), Mazamari (Junín), Tingo María (Huánuco) y Santa Lucía (San Martín).

Esa era la chamba del agente José Rodríguez en el Perú. Montar estas escuelas policiales GRATUITAS, como vimos aquí.

Y el tinglado de NAS-CIA no es sólo militar, sino que incluye toda una campaña psico social de programas de radio, aquí, y hasta telenovelas, como “Tiro de Gracia” aquí. En el ajo está Manuel Boluarte, recientemente designado como delegado peruano ante la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, creada por la CIA, aquí, señor que dirige Inforegión y es allegado a Fernando Rospigliosi, aquí.

Su política es impulsar la erradicación a la fuerza de la coca, a través de USAID, CEDRO, DEVIDA, NAS, INFOREGION, recurriendo a la criminalización de los cocaleros, acusados de colaborar con el “senderismo”, incluyendo la muerte de sus dirigentes, como Iburcio Morales, capturado siendo alcalde del Monzón, y que murió en prisión de la forma más inhumana, aquí. Y en todo esto recurren a una supuesta “inteligencia” basada en inquisitoriales voces distorsionadas de supuestos “testigos claves” que acusan a dirigentes cocaleros, aquí.

5DynCorpDynCorp International, empresa de mercenarios, con un cuarto de siglo de presencia en el Perú.

Un alto directivo de esta empresa estuvo en el Perú y fue recibido por un alto cargo de la CIA, el defensor de torturas José “medidas duras” Rodríguez que dirigía las NAS, generosas escuelas “gratuitas” de formación de la policía.

Esta empresa tiene ventas anuales por 3 mil millones de dólares, con el 96% de ellas provenientes de contratos con el gobierno de los EEUU, que finalmente es quien paga tanta generosidad. Es una empresa de la guerra, que ha prestado servicios al ejército de los EEUU en el Perú, Colombia, Somalía, Kosovo, Bolivia, Angola y Haití. Para el neoliberalismo el estado ya no sólo es un mal empresario, sino también un mal combatiente, por lo que la intervención militar en otros países se ha privatizado y ha quedado en manos de empresas de la guerra que lucran a billones.
Imagen tomada de aquí: 30 Most Powerful Private Security Companies in the World.

DynCorp tiene presencia en el Perú desde 1989 en que los EEUU obtienen de Alan García la creación de la base de Santa Lucía en la selva peruana. En enero de 1992 en la selva peruana se cayó un helicóptero de esta empresa muriendo en él tres trabajadores. Al parecer fue una acción de Sendero Luminoso, aquí.

Esta compañía habría sido también responsable de la muerte de un misionero y su hija de siete años en la selva peruana en 2001. Al final quedó como que esas muertes fueron responsabilidad de la CIA, evitándose mencionar la responsabilidad de esta subcontratatista de la CIA, DynCorp, aquí. El Departamento de Estado y la CIA rehusaron proporcionar la información al respecto al Congreso de los Estados Unidos: “No podemos hablar sobre eso. Es una entidad privada. Llamen a la compañía” aquí.

La presencia militar de estos mercenarios de la CIA en el Perú es pues de un cuarto de siglo ya.

iburciomorales

Iburcio Morales; hasta Gustavo Gorriti de IDL-Reporteros se conmovió por su muerte, aquí.

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Los perjudicados de toda esta campaña psico-social y militar son los campesinos cocaleros y sus dirigentes.

“Somos cocaleros y no terroristas” reza la gigantografía que encabeza el cortejo fúnebre de Iburcio Morales.

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Continúa en Tres capos de la CIA en el Perú 2

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Un comentario

Por - Publicado el 04-12-2014

Por Jorge Rendón Vásquez

La escalada contra los trabajadores continúa.

Esta vez, el gobierno de Ollanta Humala ha decidido despojar a los trabajadores de un 20% de sus derechos, creando un “bono laboral” que no sería parte de la remuneración y, en consecuencia, no sería base para el cálculo de la compensación por tiempo de servicios, para las dos gratificaciones anuales, para el sueldo vacacional, para las indemnizaciones por despido arbitrario, ni para las cotizaciones de salud y de pensiones.

En otros términos, a los trabajadores se les reducirán sus derechos sociales, calculados sobre la remuneración, en un 20%. A la seguridad social (prestaciones de salud y pensiones) se la privará también del 20% de sus ingresos.

La contrapartida de esta sustracción será, por supuesto, engrosar las ganancias de los empresarios en un 20%.

El proyecto de ley por el cual se pretende practicar este despojo ha sido elaborado por el Ministro de Economía, a pedido de los empresarios se infiere, y firmado por el Presidente de la República y por la Primera Ministra, luego de ser aprobado en Consejo de Ministros. El Ministro de Trabajo, Otárola, obedeció sin chistar la orden de firmar.

¿Cómo se hará el despojo?

El proyecto de ley añade un inciso al artículo 19º del Decreto Legislativo 650 (Texto Único Ordenado por el D.S. 001-97-TR) por el cual no se considerarán remuneraciones computables para la compensación por tiempo de servicios “El bono otorgado en forma eventual y variable por una empresa, sujeto a un plan de evaluación por desempeño, que será revisado anualmente, conforme a la política de cada empresa. El monto máximo que se puede otorgar mediante este mecanismo es del 20% de la remuneración anual del trabajador.”

Este nuevo inciso no afectará sólo la compensación por tiempo de servicios. Reducirá los demás derechos sociales que tienen por base la remuneración, puesto que, según el art. 7º del Decreto Legislativo 728 (Texto Único Ordenado por el D.S. 003-97-TR): “No constituyen remuneración para ningún efecto legal los conceptos previstos en los artículos 19º y 20º del Texto Único Ordenado por el Decreto Legislativo Nº 650.”

¿Tiene base constitucional esta modificación in peius para los trabajadores?

No la tiene. Al contrario:

1) Según el art. 62º de la Constitución, “Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase.”

2) Según el art. 23º, “Ninguna relación laboral puede limitar el ejercicio de los derechos constitucionales”.

3) Según el art. 26º, “los derechos reconocidos por la Constitución y la ley” tienen “carácter irrenunciable”.

Por lo tanto, los contratos de trabajo de los trabajadores actualmente en servicio no pueden ser modificados por leyes, decretos u otras disposiciones. Tampoco los empleadores podrían modificar por sí tales contratos. Los términos contractuales se establecen por acuerdo de partes. Y de darse el caso de una aceptación del trabajador de modificaciones de la relación o contrato laboral contra la Constitución y la ley, esa aceptación sería nula.

Por definición doctrinaria la remuneración es la contraprestación que recibe el trabajador por la fuerza de trabajo que suministra para la ejecución de la labor. Es una suma que debe serle pagada en dinero, que es de su libre disposición. El empleador no puede pagarle toda la remuneración o parte de ella en bienes ni en créditos, bonos u otros documentos que no pueda gastar inmediatamente o que lo obliguen a consumir determinados bienes o servicios. La remuneración puede ser pagada a tiempo o a rendimiento (trabajo a destajo o a comisión). En ambos casos, se considera remuneración todos los pagos que el trabajador reciba, adicionales a la remuneración básica: remuneración por horas extraordinarias, bonificaciones, gratificaciones, etc. La suma de la remuneración básica y estos complementos remunerativos es la base de los demás derechos sociales: CTS, vacaciones, gratificaciones, indemnizaciones, cotizaciones para la seguridad social, etc.

Las bonificaciones por rendimiento, puntualidad u otros conceptos destinados a incentivar la producción no son una novedad. Se les practica hace mucho tiempo. Pero esos pagos no pierden su calidad de remuneración. El empleador, al pactarlos o pagarlos unilateralmente, debe saber que sobre ellos se han de calcular también los demás derechos laborales y de seguridad social. Si la bonificación es del 30%, por ejemplo, su costo total es 30% más el porcentaje adicional por derechos sociales. Si tal porcentaje le parece alto se debe quedar en un porcentaje básico menor, al que se añadirán los derechos sociales, para llegar en total a la suma que le convenga pagar.

Esto es muy fácil de entender. Y así se hace siempre.

Pero, en el caso del “bono laboral”, la intención es otra. Lo que el gobierno quiere, a pedido de los empresarios, es reducir la remuneración hasta en un 20%, y pasar este porcentaje a una suma pelada que no se tomará en cuenta para los derechos sociales ni para la seguridad social.

En el segundo semestre de 2002 ingresó a la mesa de partes del Congreso de la República un proyecto de ley para el pago de una parte de la remuneración en bonos alimentarios. Yo era entonces asesor de la Comisión de Trabajo del Congreso. Detrás de este proyecto andaba una empresa interesada en emitir los bonos para ser gastados en supermercados y restaurantes como si fueran dinero, y cobrar una comisión por un negocio sin riesgo. Me opuse, fundamentando mi opinión en la libre disponibilidad de la remuneración y su pago en dinero, y, de hecho, se encarpetó el proyecto. Luego de terminar mi contrato como asesor a fines de diciembre de ese año, los interesados en el proyecto reiniciaron su ofensiva y lograron que se aprobara la Ley 28051, el 8/7/2003, una de cuyas disposiciones es declarar que las prestaciones alimentarias, que pueden llegar al 20% de la remuneración, no son base para el pago de los derechos laborales y de seguridad social.

Con el proyecto de ley de los “bonos laborales”, presentado por el gobierno de Ollanta Humala, equivalentes al 20% de la remuneración, se llegaría al 40% de la remuneración sin derechos sociales.

Además de la precarización de la legislación general de trabajo y de seguridad social, llevada a cabo por el gobierno de Fujimori en la década del noventa, se ha minimizado los derechos sociales por la vía de la legislación de las micro y pequeñas empresas. Durante el gobierno de Toledo se dio la Ley 28051 (3/6/2003), con una vigencia de cinco años, por la cual a los trabajadores de la microempresas (de 1 a 10 trabajadores) se les privó de la sobretasa por trabajo nocturno (35%), se les redujo a 15 días las vacaciones y a 10 días por año la indemnización por despido arbitrario. El 3/7/2006, cuando ese gobierno terminaba, se dio la Ley 28851 por la cual se prorrogó a 10 años la vigencia del régimen diminuto indicado.

Durante el gobierno de Alan García se fue mucho más allá. Por el Decreto Legislativo 1086, del 27/6/2008, se amplió de 50 a 100 el número de trabajadores de las pequeñas empresas y sus ventas anuales hasta un máximo de 1700 unidades impositivas tributarias (un 30% más del total de trabajadores dependientes); 2) se extendió el régimen laboral de las microempresas a las pequeñas empresas; y 3) se hizo permanente a este régimen.

La cosa no quedó allí. El gobierno de Ollanta Humala pidió y obtuvo que el régimen laboral de las microempresas se extendiese a todas las empresas que tuviesen ventas por un valor de 1700 UIT, o sea hasta 6’300,000, soles con prescindencia del número de trabajadores (Ley 30056 del 1/7/2013).

Y ahora Ollanta Humala arremete con el proyecto del “bono laboral”.

Si los trabajadores en actual servicio resisten el despojo que se prepara, amparándose en las normas constitucionales citadas, los empleadores se las impondrán a los nuevos trabajadores.

La llamada “paz social” se aleja, en consecuencia.

Nada le importa al gobierno la suerte de ESSALUD, cuyos ingresos no alcanzan a cubrir el costo de los servicios que debe suministrar. Con una reducción de las cotizaciones por el “bono laboral” su situación se agravará necesariamente.

Tres reflexiones finales:

1) Ollanta Humala y los congresistas que lo acompañaron como candidatos salieron por los votos de los trabajadores, agredidos ahora por ellos. ¿Volverán a darles su voto?

2) Los dirigentes de las centrales sindicales no están a la altura de sus deberes. Siguen creyendo ilusamente que una Ley General del Trabajo será la tabla de salvación de los trabajadores. Parecen no quedar darse cuenta, de que una Ley General del Trabajo se limitará a reproducir las leyes dadas contra los trabajadores, por la composición mayoritariamente antilaboral del Congreso de la República.

3) ¿Saben los epígonos de los grupos de la llamada “izquierda” que en nuestro país hay trabajadores y que la mayor parte de ellos prestan servicios para los empresarios que ganan con su trabajo? Como es posible que no lo sepan, seguirán muertos políticamente.

(5/5/2014)

Un comentario

Por - Publicado el 30-11-2014

La derecha en el Perú no tiene más ideas. Hace años que se le agotaron. Sus voceros encumbrados en los medios de comunicación sólo se dedican a repetir y a voltear los mismos lugares comunes de siempre. Y lo hacen muy mal. Algunos de ellos, como Alfredo Bullard, han inaugurado una nueva escuela de pensamiento económico: la cloaconomía. Es la versión económica del pensamiento político fujimontesinista más oligárquico, excluyente, camorrista y autoritario. “Mucha educación no es sinónimo de mejor situación”, aquí, “los sindicatos son cárteles; se les debe aplicar todo el peso de la ley”, “la justicia social es envidia”, ver aquí. Desde luego no es el único que suelta barrabasada y media. Esta en buena compañía. Aquí van tres combitos con declaraciones de campeonato.

1. “En medio de una desaceleración económica, hay que reducir el gasto público”
Si Federico Salazar Bustamante fuera ministro de economía, o le hicieran caso a sus contraproducentes e ignorantes recomendaciones, la economía peruana en vez de reactivarse se hundiría aún más.

Ahora propone que en medio de una desaceleración el gobierno reduzca el gasto. No manya de política contracíclica (lo que no es tan difícil de entender: hasta Aldo M lo entiende). Lo que propone, una contracción del gasto público, llevaría a acentuar la desaceleración.

Este señor no ha estudiado nada ni está donde está porque hubiera pasado selección alguna (y aún así, sin título profesional, da clases de nivel universitario en la San Ignacio, San Martín de Porres y hasta en la Católica). Es un ejemplo de antimeritocracia, de mediocridad hereditaria, de cómo el privilegio escamotea a tanta gente que de hecho es más capaz que él. Simplemente, si no fuera hijo de Arturo Salazar Larraín, del Opus Dei y chupe del terrateniente Pedro Beltrán, dueño de La Prensa (a la que Salazar L. quebró irresponsablemente al poco tiempo de morir Beltrán), no estaríamos leyendo sus barrabasadas ni viéndole la cara en la tele.

“El gobierno cree que aumentando el gasto público podrá crear un efecto reactivador. Se equivoca.

Si mi economía decrece, no debo gastar más. Lo mismo se aplica al gobierno. El presupuesto del 2015 dice lo contrario: a más crisis, más gasto.

(…)
La única vía razonable es el sacrificio. Debo dejar de gastar en unas cosas para aumentar el gasto en lo que resulta imprescindible.”
La batea tiene hueco, por Federico Salazar

Verlo en Facebook.

2. “Los sindicatos son cárteles; se les debe aplicar todo el peso de la ley”
El fujiconverso Bullard escribe un artículo titulado con una falsa pregunta con respuesta cantada desde el comienzo. Acaso así busque recuperar el filo reaccionario, perdido recientemente ante sus pares por practicar una mediocre e inverosímil crítica a su matriz fujimorista.

En especial el mercado laboral para nada se ajusta a la inexistente idealización de la competencia perfecta. Si los trabajadores no se unen y se limitan a actuar como individuos, acaban trabajando 14 horas, sin salud, jubilación u otros beneficios, con condiciones de trabajo inhumanas, como se ha visto repetidamente en la historia de todos los países. Por supuesto que se trata de individuos que se coluden para subir un precio: ese precio es el salario. Pero también para lograr mejores condiciones de trabajo, jornada de trabajo digna y condiciones de trabajo humanas. La huelga es un medio legal e históricamente reconocido que los trabajadores tienen para defender sus intereses. No es un medio criminalizado como asegura este asesor de patrones.

La generalización que hace a los sindicatos de construcción civil, tratándolos como si todos fueran mafias, es provocadora e ignorante, además de ser hecha en pésimo momento, cuando las mafias en ese sector acaban de asesinar a otro sindicalista que les plantó cara. Está claro que el papel que le dan los Miró Quesada a este señorito aguanta todas sus sandeces. Así vemos, una vez más, que la clase oligarca nunca tiene suficiente en su opresión a las clases trabajadoras.

Un tema de fondo en todo esto, es la invasión de funciones de facto de parte de INDECOPI, donde este niñato fue un alto funcionario, en temas que deberían ser competencia de un tergivesado Ministerio de Trabajo que desde el fujimorismo se ocupa de beneficiar a los patrones, como “ministerio de promoción del empleo”. Con el neoliberalismo implantado desaparece el derecho del trabajo, que no es otra cosa que el derecho de los trabajadores.

Conceptos como los que evacúa Bullard en este artículo provenientes del modo de pensamiento neoliberal apuntan a perennizar el poder oligárquico supérstite en el Perú. Lo único que hacen con ello es aumentar las ganas y la determinación para desmontar totalmente ese poder. Que después no se quejen.

“En esta línea hay un tipo de cártel al que la ley le perdona la vida. Un grupo de competidores ha sido autorizado a hacer ‘boycotts’, concertar precios, dividir mercados, entre otras conductas ilegales para todos los demás. Ese grupo son los trabajadores y el cártel se llama sindicato.”

“En tiempos donde hay sindicatos como los de construcción que no son solo cárteles sino verdaderas bandas criminales de delincuentes y extorsionadores, es saludable que se llame a las cosas por su nombre (es decir que se llame cártel a un cártel) y se le aplique todo el peso de la ley.”
¿Sindicatos o cárteles?, por Alfredo Bullard

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3. Al elevar el impuesto a los dividendos, se incrementan los costos a las empresas”
Evidentes falsedades pro-empresariales: un impuesto a las ganancias NO aumenta los costos, simplemente reduce las ganancias. Los costos siguen iguales.

“Al elevar el impuesto a los dividendos, se incrementan los costos a las empresas, agrega el gremio.”
Cámara de Comercio de Lima: Nuevo paquete no incentiva a invertir

Y desde luego en esta nota no dicen que han reducido el impuesto a la renta a las empresas (lo que tampoco afecta a los costos). No tienen suficiente incentivo con eso. Sólo se ha cambiado un esquema impositivo, apuntando a precisción a las ganancias antes que a los costos o ingresos de las empresas.

Verlo en Facebook.

FedericoSalazarAlfredo-bullard-fotjorgewedemeyerinterior

Análisis y conceptos tramposos: Federico Salazar, Alfredo Bullard y Jorge Von Wedemeyer de la Cámara de Comercio de Lima.
Imágenes tomadas de aquí, aquí y aquí.

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Por - Publicado el 23-11-2014

La Association for Diplomatic Studies and Training ha llevado a cabo un interesante proyecto sobre “historia oral en asuntos externos”, Foreign Affairs Oral History Project, consistente en entrevistar a diversos diplomáticos de carrera estadounidenses, ver aquí. Estas entrevistas están disponibles en línea, clasificadas según persona y según país. Se recortan todos los pasajes de la entrevista referidos a un país. El periodo es desde los 1940s hasta los 1990s. Es un proyecto que cuenta con el auspicio de la Universidad de Georgetown, bien posicionada en temas de política exterior estadounidense.

Desde luego que lo que más nos interesa en este espacio es el Peru reader, las declaraciones de los diplomáticos sobre el Perú, que puede verse aquí. Es un material al que el lector o la lectora interesada le puede sacar mucho partido y suena a una referencia obligada para los investigadores que trabajan las relaciones con los EEUU.

En el presente post nos limitaremos a entresacar algunos pasajes de este texto que no tienen desperdicio, pues ilustran cómo funcionaba el Perú pre y post-velasquista al igual que la intervención de los EEUU en el Perú. Es muy llamativa la pluralidad de visiones sobre el Perú y, en realidad, sobre la propia política de su país.Algunos funcionarios son francos en criticar a otros funcionarios y hasta las políticas de algunos de sus gobiernos; otros son más defensivos de todo. Algunos comparten la paranoia macartista de la época; otros son críticos con ella y actúan en concordancia, pasando por alto las directivas oficiales. Algunos funcionarios son críticos con el Perú feudal; otros, los menos, lo justifican. Igualmente, algunos son muy críticos con los gobiernos y actitudes elitistas prevalecientes en el Perú, mientras otros las comparten y justifican. Algunos, como veremos en la segunda parte, no dejan títere con cabeza, en particular, le dan duro a Frank Ortiz, por sólo pensar en su carrera de funcionario y por clasista-racista contra los propios funcionarios estadounidenses de origen latino, como él.

wellestime

Sumner Welles en la portada del Time.

1. 1940s “Le ordeno que pare inmediatamente la guerra entre el Perú y el Ecuador”
“Y cuando entré a mi oficina, el teléfono estaba sonando, y Sumner Welles estaba al teléfono. Y dijo, “John, ¿has escuchado las noticias?”
“Sí, señor”.
“Bien, ¡para esa guerra! y me colgó el teléfono. [Risas] Y eso fue lo que hice por dos años, fue parar esa guerra.

Pregunta: Usted es un oficial relativamente junior en el Departamento de Estado de los EEUU, y hay una guerra entre el Perú y el Ecuador. Y se le ordena parar la guerra. Le pregunto, ¿cómo hace uno en este caso?
Respuesta: Bueno, me tomaría toda la noche contarle. Es un asunto de hacer que los peruanos la paren. Y comprarse a los ecuatorianos. Arreglar concesiones para ellos. Es en realidad un problema muy complicado.”
JOHN F. MELBY, Peru/Ecuador Desk Officer, Washington, DC (1941-1943)

2. 1940s: El chantaje de Prado: el Perú apoya a los EEUU en la guerra contra Alemania a cambio de que los EEUU apoyen al Perú ante Ecuador.
“Parte del acuerdo era que el Perú quería la mitad del territorio ecuatoriano, la parte amazónica. Esto fue lo que Welles tuvo que tratar en la conferencia de río en 1942, presionar al presidente del Ecuador a que acepte esto, dar la mitad de su territorio. Porque Perú tenía el apoyo de Brasil, Argentina y Chile. Y el chantaje que Manuel Prado [y Ugarteche], el presidente del Perú, nos imponía era que si no forzábamos al presidente del Ecuador a aceptar esos términos, Prado haría que el Perú no se sume a nosotros en el esfuerzo de guerra. Y Prado haría que Brasil y Argentina tampoco se sumaran. Entonces a Welles sólo le quedó apartar al presidente del Ecuador en Río y decirle, “mira, éstos son los términos. Tú tienes que hacerlo. Esta es tu contribución a hacer la guerra contra Alemania”

Y el presidente le dijo, “Sr. Welles, ¿sabe usted que me está pidiendo que cometa un suicidio político?”.

Y el Sr. Welles le dijo, “Lo sé. Y aún así se lo estoy pidiendo”.

El presidente accedió, “De acuerdo. Lo hare”. Y así fue que el Perú consiguió la parte adicional de la Amazonía ecuatoriana. Y pensaron que había petróleo allí, y lo había, como se vio. Pero aún así, el Ecuador tiene algún petróleo ahora también. Y Ecuador ha vivido de ese petróleo”.
JOHN F. MELBY, Peru/Ecuador Desk Officer, Washington, DC (1941-1943)

[Queda claro que los EEUU coincidían con la tesis ecuatoriana, pero apoyaron al Perú sólo por la presión de Prado. Por cierto, los EEUU también chantajearon al Perú como a todos los países de América Latina: una condición para ser admitidos en las Naciones Unidas era que le hayan declarado la guerra a Alemania y al Japón. El gobierno de Prado resistió a las presiones contra los intereses alemanes en contraste con cómo accedió a la deportación de miles de peruanos-japoneses que fueron recluídos en campos de concentración en los EEUU, a cambio de 18 millones de dólares de la época.]

3. 1940s: Estación de investigación en Tingo María: “ya no nos interesa, la dejamos y que el Perú nos la pague”
“Así acabé en el Perú, pero después tuvimos problemas con la Rubber Development Corporation, que había comprado dos plantaciones en el valle del Huallaga. Eso es allende los Andes, en el otro lado, y también pusimos una estación de investigación para caucho y cinchona durante la guerra, llamada Tingo María.
Pero Tingo Maria no tenía director en aquel tiempo, entonces yo me convertí en una suerte de director de Tingo Maria, tratando de organizar lo que deberíamos hacer en una estación de investigación para caucho y cinchona, que el Departmento de Agricultura ya no quería y de la cual se quería deshacer. Y la Rubber Development Corporation tenía dos plantaciones de caucho que ya no quería. Y el gobierno peruano no quería pagar nada por ellas, y alguien en Washington dijo que tenían que pagar por ella, así que tuvimos interminables problemas”
CLARENCE A. BOONSTRA, Oficial de Agricultura, Lima (1947-1948)

Al respecto ver aquí y aquí.

Imagen tomada de video sobre el proyecto Vicos, ver más aquí.

4. 1940s: los campesinos de rodillas ante un Gildemester de botas militares y látigo en mano
“Teníamos algunas grandes oficinas y misiones militares allí abajo, trabajando con los militares peruanos. También estábamos preocupados, pero no tan preocupados como estaríamos ahora, con las diferencias de ingreso. Para ilustrarlo, en algún momento mi esposa y yo estábamos viajando en el norte del Perú. Habíamos sido invitados a pasar la noche en una muy grande plantación de azúcar, que era propiedad de la extremadamente rica familia Gildemeister. Se encargaba de ella un joven de la familia. No sé si era un hijo, sobrino o nieto. Era un bien logrado violinista, de muy buen parecer, alto. Él nos mostró su propiedad, y los campesinos venían y se arrodillaban en su delante. Él vestía botas militares y llevaba un gran látigo…nunca lo vimos azotando a la gente, sino azotando al suelo, cerca de la gente Era un tipo de cosa no muy agradable de presenciar. Así, había esos extremos.

También estábamos interesados en preservar los intereses mineros de los EEUU. Los EEUU tenían grandes inversiones en la Cerro de Pasco que eran a veces motivo de problemas entre el gobierno peruano y la gente.
También pescábamos en la costa, pero eso fue mucho antes de que comenzara la pelea por las 200 millas”.
ROBERT W. ZIMMERMANN. Oficial político / consular (Political/ Consular Officer).Lima (1947-1950)

WELSCH 001La Casa Welsch, una connotada empresa nazi en Lima. Los EEUU presionaron al Perú para que la eliminaran, pero el gobierno de Prado se negó. “No hay excusa decente para este flagrante apoyo oficial a una de las mas obstinadas empresas pro-nazis en este país”, informaría el embajador de los EEUU en el Perú al Departamento de Estado. Tal actitud no fue óbice para que esa misma embajada le comprara platería a la susodicha obstinada empresa pro-nazi.
Imagen tomada de aquí.

5. 1940s: La embajada le compra platería a la Casa Welsch, el centro de operaciones nazi en la costa occidental de América Latina
” Una de las cosas que hicimos que fue un ejemplo de la locura burocrática fue que después de la Segunda Guerra Mundial teníamos un gran número de pesos peruanos disponibles en el Departamento del Tesoro. Alguien tuvo la gran idea de usar ese dinero para proveer a de utensilios de plata sterling a nuestras embajadas en el mundo. El Perú hacía un excelente trabajo en utensilios de plata y a un precio bajo. Era una buena noción. El Departamento [de Estado] bajó a un agregado arquitectural a manejar esta operación. Sometió el asunto a subasta por todos los fabricantes peruanos de plata sterling. Una de las compañías más conocidas de plata en el Perú era la Casa Welsch. Corría una broma en la embajada que la Casa Welsch estaba en la lista nera dos semanas antes de que tuviéreamos una lista negra. La Casa Welsch era el centro de todas las operaciones nazzis en la costa oeeste de América Latina. Era muy conocida por eso. Descubro un día antes de que las ofertas sean contratadas que Casa Welsch salió con el precio más bajo. Obviamente que iban a venir con el precio más bajo, si iban a tener su nombre de la cubiertería de plata de todas las embajadas de los EEUU en el mundo. Eso de seguro qu ese encargaría de la reputación negativa que tuvieron porque estuvieron en la lista negra durante la Segunda Guerra Mundial.

Hablé con el embajador sobre este problema. No lo podía creer, saltó hasta el techo, llamó al Departamento de Estado y gritó.
No pasó nada. Si vas a alguna embajada de los EEUU y te sirven con esa fina platería, volteala y verás Casa Welsch. Lo que hicimos fue una cosa desagradable, pero la hicimos.”
STANLEY I. GRAND, Agregado de Prensa, USIS, Lima (1948-1951)

6. 1940s: “En el Perú no era necesario gastar dinero para lograr cobertura favorable a los EEUU. En otros países sí, y lo hacíamos “
“(…)Estuve muy cercano a la familia dueña de El Comercio, el periódico líder allí. En realidad me convertí parte de la familia Miró Quesada porque uno de mis hijos nació en el Perú y uno de los Miró Quesada acabó de padrino de mi hijo. Perú es una sociedad cerrada. Es casi una sociedad tribal, o lo era entonces.
(…)
Pregunta: Obviamente Usted tenía esta conexión cercana con El Comercio, pero ¿qué tal con otros periódicos? He escuchado frecuentemente en muchos países que la publicidad está para ser comprada. ¿Tuvo Usted que dar quid pro quos o incluso pagar o algo para lograr que se publiquen cosas estadounidenses de valor para nosotros en otros periódicos?
Respuesta: No necesité hacer eso. Había dos periódicos principales, El Comercio y La Prensa. La Prensa era de un hombre llamado Pedro Beltran. El Departmento adoraba a Pedro Beltran porque había estado en Harvard, hablaba bien el inglés, y decía todas las cosas correctas. Su periódico era dirigido por un antiguo miembro del Partido Comunista que había públicamente dejado el partido.
(…)
En el caso del Perú no necesitamos gastar dinero para lograr la cobertura que queríamos. En otros casos, en otros países donde estuve, sí tuvimos que hacerlo, y así lo hicimos”
STANLEY I. GRAND, Agregado de Prensa, USIS, Lima (1948-1951)

7. 1940s: La embajada al Departamento de Estado: “La Prensa de Beltrán difunde propaganda comunista”
“A mí no me gustaba Pedro particularmente, pero eso no importaba realmente. Trabajamos con su periódico hasta que me molesté y fui a ver al embajador y le dije, “El periódico de Pedro Beltran está difundiendo propaganda comunista”. El embajador dijo, “No puede ser”. Yo dije, “Bueno, yo pienso que lo es”. Por un mes seleccioné de La Prensa y El Comercio titulares e imágenes de noticias prominentes.
Al final de ese mes estuve en condiciones de ir al embajador y decirle, “Si Usted lee La Prensa, verá la inclinación comunista en cada noticia prominente, y aquí está la prueba de ello”. Lo enviamos al Department [de Estado], pero nadie pareció interesado”.
STANLEY I. GRAND, Agregado de Prensa, USIS, Lima (1948-1951)

8. 1950s: “Los indios, esa gente verdaderamente incivilizada, tan bien cuidada por los dueños de las plantaciones”
“El régimen de Odría tenía sus usuales trapos sucios. A pesar de que no había muchísimas, había siempre muertes en el Perú debido a esa atemorizadora diferencia y falta de comprensión entre esta gente que era verdaderamente incivilizada, los indios de los Andes, que bajaría y participaría en lo que por muchos años fue un arreglo satisfcatorio. Ellos bajaban y trabajaban en las plantaciones, principalmente de algodón y azúcar, y ganaban suficiente dinero en unas pocas semanas antes de que se enfermaran por estar en zonas demasiado bajas. Ellos eran mirados y cuidados; los dueños de las plantaciones velaban por eso. Ganaban suficiente dinero para volver y pasar el resto del año. Era lo que se llamaba en ese entonces el pulmón peruano”.
LAUREN B. ASKEW, Agregado Comercial Asistente, Lima (1948-1954)

9. 1960s: “Formamos sindicatos con el APRA”
“Ahí estaba yo con un programa de la Alianza para el Progreso, para trabajar con ellos [los apristas]. Lo que hicimos fue introducir un vasto programa de educaci’on laboral. formamos sindicatos. La estrucgtura sindical estaba allí, porque el Perú tiene una rica historia en estas cosas, pero nosotros reforzamos a los sindicatos. Fortalecimos la negociación colectiva en el país y trajimos técnicas modernas al sistema de relaciones laborales. Ayudamos a los sindicatos, de manera que ellos mismos se convirtieron en una fuerza motora en presionar por elecciones, que luego llevaron a Belaúnde al poder. En todo esto yo trabajaba con la CTP y su dirigencia, primero con Arturo Sabroso, y luego con Julio Cruzado”.
JESSE A. FRIEDMAN, Representante de AIFLD, Lima (1960-1963)

10. 1960s: “Los académicos peruanos tienen problemas pensando en pequeño o haciendo en grande”
“Pregunta: Mucho hablar, sin acción.
Respuesta: Aprendí tempranamente que los académicos peruanos tienen problemas pensando en pequeño o haciendo en grande”.
ROBERT L. CHATTEN, Oficial para Asuntos Estudiantiles, USIS, Lima (1961-1964)

11. 1960s: “La Molina, la criatura de un gran contrato de USAID”
“Es útil anotar en este punto que el controversial presidente peruano Fujimori salió de La Molina, la Universidad Nacional Agraria que fue en buena cuenta la criatura de un gran contrato de USAID con la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Fujimori, como rector de La Molina rector, vino de lo que en términos peruanos era un ambiente educativo muy progresista, de tipo estadounidense”.
ROBERT L. CHATTEN, Oficial para Asuntos Estudiantiles, USIS, Lima (1961-1964)

12. 1960s: Aviso clasificado. “Hacienda en venta, tantas hectáreas, tantas cabezas de ganado y tantos indios”
“- Pregunta: ¿Cómo era la situación del Perú en esa época?
– Respuesta: Feudal la describiría. Había una estructura oligárquica en que el poder político, econoómico, social y cultural estaba totalmente concentrado en un único grupo. Yo recuerdo haber visto cuando llegué allá avisos en los periódicos diciendo “Hacienda en venta, en algún lugar de las montañas, con tantas hectáreas, tantas cabezas de ganado y tantos indios”. Todo eso venía con la hacienda. Los indios no eran en realidad siervos, pero eran tratados de esa manera. Eran libres de irse, pero eso habría significado dejar a sus comunidades, lo que era impensable en ese tiempo. Recién por entonces comenzaba a ser pensable.”
DAVID LAZAR, Abogado, USAID. Lima (1962-1964)

SandroMariateguiSandro Mariátegui.
Imagen tomada de aquí.
13. 1960s: No hay beca para el comunista Sandro Mariátegui
“[James Loeb] era un publicista en el negocio de la prensa y muy fuertemente compormetido con los apristas. En realidad, cuando éstos perdieron las elecciones y fueron esplazados, Loeb tuvo que salir del país porque los militares peruanos lo identificaron como muy cercano a los apristas. Entonces hicimos un gran esfuerzo de salir y desarrollar vínculos con la gente nueva y emergente de Accion Popular.
Nominé a varias personas para becas a lideres (leader grant). Una de ellas tenía el famoso apellido de Mariátegui. Y como debe Usted saber o no, José Carlos Mariátegui es uno de los nombres más famosos en la política peruana. Tanto los apristas como los comunistas lo reclaman como su fundador. Sus “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana” son un trabajo fundamental aquí. Su hijo, Sandro Mariátegui, un muy cercano asesor de Belaunde, era visto por algunos en la embajada como un comunista. Era una de las personas que yo recomendé para una beca a líderes. Cuando su nombre apareció ante la Sección Consular, me dijeron que no había forma en que ellos podrían mandar a esta persona a los EEUU. Decían que era un comunista. Les dije, “¿qué prueba tienen de que este hombre es un comunista?” Inmediatamente me soltaron el hecho de que había hablado en varias manifestaciones comunistas. Rápidamente señalé que esas manifestaciones eran, en efecto, manifestaciones de homenaje a su padre, José Carlos Mariátegui, y que era perfectamente normal para un hijo, en una ocasaión en que se honra a su padre, pararse y decir algunas palabras en honors de su padre. Eventualmente, se resolvió en favor de su viaje en una beca a líderes, y fue el primer ministro de economía en el primer gobierno de Belaúnde. Hubo algunas batallas burocráticas por, no sólo Mariátegui, sino por varios otros que propusimos como líderes becarios porque eran vistos como peligrosos izquierdistas en el esquema político peruano en este tiempo.”
CURTIS C. CUTTER, Political Officer, Lima (1962-1965)

14. 1960s: “La tan progresista CIA en el Perú”
“Pregunta: ¿Cómo se sintió sobre el rol de la CIA en ese momento en el Perú?
Respuesta: Usted sabe, la gente que estaba ahí, que yo conocí, en la Agencia — y no sé cuánto podemos…
Pregunta: Bueno, esto es INCLASIFICADO, pero…
Respuesta: Bueno, la gente que conocí era muy profesional y probablemente comprendían cuáles eran las causas fundamentales del desorden político en el Perú, tanto como nosotros. Mientras que su principal misión allí era vigilar a la izquierda más radical y militarizada, había un claro entendimiento de su parte que el cambio social y económico era necesario. Los elementos de la sociedad que estaban dispuestos a hacer esto por un camino democrático serían animadas, aún cuando fueran bastante radciales en su enfoque. Mientras estén dispuestos a quedarse en los marcos constitucionales, eran personas a ser consideradas seriamente. Esto no siempre era el caso en América Latina. Creo que la Agencia había tenido una reputación que se ganó por apoyar elmentos que eran muy reaccionarios”
CURTIS C. CUTTER, Oficial Político, Lima (1962-1965)

15. 1960s: Robert Kennedy pone como obligatorio el “curso de contrainsurgencia” para los funcionarios de los EEUU en el extranjero
Despues de asistir al curso de contrainsurgencia mandado por Bobby Kennedy en el Instituto de Servicio Exterior, llegué a Lima a comienzos de octubre, 1963.
(…)
(esa fue una extraña intervención del Fiscal General, pero así fue). La razón era que la Alienza para el Progreso estimulaba un cambio social acelerado y aliviaba la opresión bajo las cuales las masas eran mantenidas. En su lugar las expectativas podían superar rápidamente cualquier posible satisfacción a través del un progreso económico que las acompañe; así éstas podían ser presas fáciles para manipuladores extremistas y marxistas inspirados en Castro. Hay que recordar que Castro apuntaba alto en esos días y qu eera considerado como una real amenaza subversiva. Por esa preocupaciones se desarrolló la idea de ofrmar en el Perú una fuerza de constrainsurgencia especialmente entrenada que pudiera manetner contactos beneficiosos con las masas indígenas a través de proyectos de acción civil, financiados en parte por ayuda de los EEUU y programas militares de “accion civil”.
ERNEST V. SIRACUSA, Deputy Chief of Mission, Lima (1963-1969)

16. 1960s: Por vuelo gilero Sinchis de Mazamari estrellan costosa aeronave proporcionada por los EEUU
“Cuando propusimos por primera ez el programa hubo competencia en el Perú por quién lo controlaría. Los EEUU, atentos al potencial intervencionismo de los militares y deseando darle una imagen diferente al programa, favorecieron ponerlo en la Guardia Civil que estaba más cercana al pueblo. Como los militares no los tendrían, al final se decidió dearrollar esa fuerza con la menos conocida Guardia Republicana, esencialmente un cuerpo de frontera y aduana.
Una vez se dedició esto, se hizo rápido progreso en la sede trans-andina de Mazamari y el entrenamiento comenzó hecho principalmente por expertos boinas verdes tipo de la CIA. Se adoptó el nombre “Sinchis” para el cuerpo y se hicieron de conocimiento público cuando sorpresivamente marcharon como unidad en el desfile del 28 de julio, día nacionak, portando sus boinas estilo australiano. Creo que esto fue en 1967, pero ellos no estuvieron listos para actuar contra la guerrilla que ya había ocurrido como se temía, y el ejército tuvo que ocuparse.1
(…)
pilatusPilatus Porer. Imagen tomada de aquí.

Una año después de la inauguración formal de estos comandos, el embajador Jones voló a Mazamari a presenciar la primera ceramonia de graduación, completada con escenificaciones de incursiones, saltos en paracaídas, etc. y volvió diciendo que se eran muy impresionantes, capaces y bien entrenados, como en realidad lo eran. Pero algo inevitable iba a ocurir. Al día siguiente nos enteramos que después de la cermonia, el comandante y varios de sus oficiales volaron al pueblo vecino para celebrar y putear(whoring around). Para este propósito usaron una sofisticada aeronave STOL que les proveímos, un Pilatus Porter. Una vez acabada la celebración decidieron impresionar a los lugareños volando bajo, posiblemente también para impresionar a las mujeres dispuestas (obliging females) y pavimentar el camino para visitas futuras. Casi predeciblemente, sin embargo, volaron hacia el asta de la bandera local y se estrellaron con total destrucción de la costosa aeronave y muerte de todos a bordo. Entonces, tuvimos que ir de vuelta a la pizarra de diseño (back to the drawing boards).”
ERNEST V. SIRACUSA, Deputy Chief of Mission, Lima (1963-1969)

17. 1960s: Bedoya presidente en 1969, con el apoyo del Apra.
“La gran tragedia fue que los militares intervinieron en un momento en que le Perú había pasado por una esperanzadora experiencia de democracia de cinco años y se estaba preparando para elecciones al año siguiente, que en nuestra opinión eran muy atractivas, pues candidatos bien preparados habrían sido electos. Un ex alcalde de Lima, Luis Bedoya Reyes, era un abogado, un demócrata-cristiano y un político calificado. Él habría sido largamente elegido presidente con el apoyo del fuerte APRA, cuyo líder, Haya de la Torre, nunca habría sido aceptado por los militares. Pero Bedoya tenía una relación con ese partido que funcionaba y ese gobierno habría gobernado bien, continuando la tradición democrática establecida por Belaunde.”
ERNEST V. SIRACUSA, Deputy Chief of Mission, Lima (1963-1969)

siracusaErnest Siracusa, fue expulsado del Perú por Velasco con Frank Ortiz más, ver aquí. El asunto llegó a lo personal. Sin embargo, coincidentemente con lo que declaró Siracusa, Nixon mismo barajó la carta del desprestigio personal contra Velasco, presentándolo como un Don Juan que había tenido un hijo con una amante, una ex Miss Perú, ver aquí.
Imagen tomada de aquí.

18. 1960s: Las maledicencias de Siracusa contra Velasco
“Velasco mismo, siempre un bebedor y un Don Juan, perdió una pierna en sus años mayores. Hay un rumor no confirmado que dice que le disparó su hartada esposa, quien aparentemente lo habría sorprendido in flagrante.
ERNEST V. SIRACUSA, Deputy Chief of Mission, Lima (1963-1969)

19. 1960s: Operación de protección a los belaundistas después del golpe de Velasco
“varios de los miembros del gobierno de Belaúnde estaban escapando del país y viniendo a los EEUU. Entonces yo estaba a cargo de una operación de alojamiento de refugio con inmigración por la puerta trasera a la vez que trataba con el presente gobierno.
Algunas de las personas que dejaron Perú eran gente extraordinaria. Un tipo llamado Pedro Pablo Kuczynski, que ahora es co-presidente del First Boston International, era uno de los tipos del Banco Central que salió por esos años. Ahora es reconocido probablemente como la autoridad líder en deuda externa en el hemisferio. Ese es el calibre de persona que estaba escapando en ese tiempo”.
WILLIAM P. STEDMAN, JR., Oficial Económico y Deputy Mission Director, USAID, Lima (1966-1968)

20. 1960s: “La CTP era muy pobre y recibía bien el apoyo organizativo”
“había muchos ataques de la prensa por los comunistas alegando que la CTP se había convertido n no otra cosa que un títere manipulado por los estadounidenses. La verdad era que la CTP y casi todos sus sindicatos, con quizá la excepción del Sindicato de Trabajadores Azucareros y el Sindicato de Trabajadores Empleados, simplemente eran pobres y aceptaban a bien cualquier apoyo financiero y la oportunidad de tener gente que supiera sobre organización sindical y montar organizaciones que venga y les impartiera seminarios”.
JOHN T. DOHERTY, Labor Attaché, Lima (1967-1969)

21. 1960s-1970s: El clasismo-racismo limeño
“la actitud de clase que caracterizaba al Perú, la maldición de Lima, en realidad una herencia de sus días de ser un virreinato con un clasismo extremo, que parece racismo, pero que en realidad de clasismo-racismo, porque las clases bajas usualmente son de piel más oscura, lo que automáticamente le confiere ser de una clase más alta a una persona de piel más clara”
GEORGE A. MCFARLAND, Oficial Político, Lima, Peru (1968-1973)

22. 1970s: Los acomodados también buscando visa para un sueño
“Hubo una revolución socialista en curso en el Perú en esa época. El presidente era un dictador militar llamado Juan Francisco Velasco Alvarado, que aspiraba aun rol de lider en el Movimiento No-Alineado. La gente con propiedad, normalmente, buenos casos para darles visado, estaba intentando irse, junto con las usuales hordas de migrantes económicos. Era difícil distinguir los solicitantes de visados de no inmigrante bona fide de los no bona fide. El estándar era que tenías que estar convencido en tu mente que no estaban intentando inmigrar. Muchos de los que tenían recursos y tenían aparentes razones prima facie reasons para volver al Perú, en realidad estaban intentado reubicarse en los EEUU. Era fácil identificar a los inmigrantes económicos. Ellos eran esos tipos de áreas pobres de Lima, como el Rímac, diciendo que querían visitar Disney World. Les preguntabas si estaban casados. Decían, “Sí, y tengo dos hijos, pero ellos no quieren ir”. Esos eran los ccasos fáciles. Lo difícil era saber sobre los relativamente acomodados (well-to-do).
Recuerdo, cuando Bill Devlin fue el cónsul, le dije, “No sé cómo hacer esto excepto adivinando”. Me dijo, “Eso es todo lo que puedes hacer. Francamente, puedes tomar un paquete de solicitudes y pasar por ellos a ciegas dándole visado a uno de cada tres, y probablemente con eso aciertas tan bien como mediante el proceso de entrevista”. Era como el mono que lanza dardos a los cuadros de acciones acertando tan bien como los brokers.”
DAVID N GREENLEE, Rotation Officer, Lima (1974-1976)

23. 1970s: Un funcionario consular ayuda a que Mario Vargas Llosa viaje a los EEUU
“Uno de los casos más interesantes fue con el novelista Mario Vargas Llosa. Era un socialista autoproclamado que estaba listado en el libro “look-out” como no elegible para un visado sin una aprobación de Washington. El agregado cultural, Frances Coughlin, me preguntó si yo podía ayudar. Lo hice. Le di el visado. No sé si estrictamente seguí el procedimiento, como escuché luego que otros funcionarios consulares lo habían rechazado. Ese era sinsentido de la era de la Guerra Fría. Frances después me invitó a una recepción en honor de Vargas Llosa y me identificó como la persona qu ele había dado el visado. No hice lo correcto, sino me excedí en mi autoridad. Tampoco por última vez.”
DAVID N GREENLEE, Rotation Officer, Lima (1974-1976)

MoralesKissinger1976eneroKissinger con Morales Bermúdez en Lima, en enero de 1976. Imagen tomada de la revista Equis.

24. 1970s: Militares deslumbrados por Kissinger
“Tuvimos también la visita de Henry Kissinger cuando era Secretario de Estado. Trabajé mucho en eso, en el nivel de planificación básica, con el ministro de exteriores peruano. Me imaginé que con todo el ruido de ambiente (background noise) sobre los imperialistas de los EEUU — “Ustedes no nos gustan, somos no alineados, mira lo que le hicieron a Vietnam, etc.— podría ser una visita accidentada. En realidad, el Perú llegó incluso a botar a los Cuerpos de Paz. Pero cuando se enteraron que Kissinger venía en realidad, los peruanos estaban complacidos. Hubo grandes titulares en la prensa. Y pensé, bueno, me he perdido de lago aquí. Estaba escuchando mucho a esa cháchara y no al pedido de una conexión real con los EEUU a un alto nivel. Y vi respeto real a Kissinger como una persona que podía movers cosas, impactar en el mundo. Él ejemplificaba el poder de los EEUU.”
DAVID N GREENLEE, Rotation Officer, Lima (1974-1976)

25. 1970s: Chile: “Si los peruanos recuperan Arica, no hay mucho que podamos hacer para impedirlo”
“Los chilenos veían el asunto y decían – recuerdo hablar con gente del ministerio de exteriores – “La idea que seamos atacaod por Perú es loca, pero al mismo tiempo, como han señalado nuestros militares, si somos atacados por Perú, no hay mucho qque podamos hacer allá arriba”. Eso era arriba en el desierto de allá arriba. “No tenemos equipo para manejar a modernos tanques de batalla. No tenemos fighters para combatir a los jets rusos”. Y estaban desesperadamente buscando equipo militar. Nosotros no les íbamos a vender; no podíamos. Ellos se acercaron a los países europeos, por supuesto, y no consiguieron ninguna ayuda. Estaban realmente preocupados sobre qué iban a hacer para defenderse si los peruanos decidían venir abajo, por ejemplo, y capturar la ciudad de Arica, que habrían podido hacer fácilmente. Era un punto de negociación. Al final no pasó nada, pero hubo preocupación genuina y legítima. Entonces nos ocupamos de ese tipo de cosas, hablamos con los peruanos y con los otros”
ROBERT S. STEVEN, Chile Desk Officer, Washington, DC (1977-1979)

  1. En esta versión, que fue el ejército el que se ocupó de la guerrilla de 1965, y no ningún cuerpo formado por los EEUU, coinciden declaraciones de Velasco. []
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