Por - Publicado el 25-05-2014

1. El regreso del análisis de insumo-producto
Hasta los años ochentas una de las características consensuales de la economía peruana era su desarticulación sectorial. El análisis de insumo-producto propuesto por Leontieff y las tablas de insumo-producto (TIP) estimadas por el Instituto Nacional de Planificación (INP) eran claras en dar este mensaje. En el Perú había clusters industriales con pocos eslabonamientos entre sí.

Este análisis no despertaba mucho entusiasmo entre los economistas más neoliberales. Lo miraban por encima del hombro como un enfoque rígido, de coeficientes fijos, sin variaciones de precios y sobre todo como un enfoque propio de una visión económica basada en la planificación más que en la acción del mercado. Acaso estos sectores desconocían que la planificación económica llegó al Perú como parte de un paquete de reformas desarrollistas impulsadas por los Estados Unidos, como parte de la guerra fría. Ver 1962: Los orígenes americanos de la planificación económica en el Perú

Sin embargo, en los años noventas todo cambia. Resulta que la economía peruana presenta una mayor articulación sectorial. Los economistas neoliberales son ya muy vocales en apreciar el análisis de insumo-producto. Por más críticas que le tienen, acaban por usarlo. Ya no es el INP, sino el INEI la institución encargada del cálculo de estas tablas.

¿Qué ha ocurrido?

Pues que ante la inocultablemente pequeña creación de empleo de parte de las actividades extractivas, principamente la minería, hay la necesidad de afirmar una enorme creación de empleo indirecto de parte de estas actividades. Las consultorías de APOYO, IPE, Macroconsult, etc. se llenan de estimaciones de altísimos efectos indirectos de creación de empleo por la minería. Los avisos pagados de las organizaciones empresariales cacarean a los cuatro vientos la gran creación de empleo indirecto de parte de la minería.1

Hasta ahora se escuchan voces mediáticas altisonantes, destacando el gran efecto de arrastre de la minería en toda la actividad económica en el Perú.

2. La propaganda megaminera
En julio de 2011 veíamos este simpático aviso pagado por la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo:

Centrémonos en este detalle.

Nanocuatroempleos

“El comedor de la minera le compra quesos a Ana. Ana contrata más ayudantes, compra más leche….”.2

“Por cada empleo que da la minería al toque se crean cuatro empleos indirectos en su propia región.

Es decir tenemos un multiplicador de empleo de cuatro “en la propia región”. Se deja abierta la posibilidad de que haya una mayor creación de empleo en otras regiones.

Otro material de divulgación, de menor difusión, es la siguiente presentación del IPE:

IPEempleoindirecto
Presentación de Miguel Palomino del Instituto Peruano (IPE), septiembre de 2012.

Aquí se dice que el multiplicador sería de más del doble del dicho por el anuncio anterior, nueve, además de ser mucho mayor que multiplicador en el agro.

Hace algunos días también leíamos cosas como esta: El sector minero empuja al PBI pero no al empleo. Para nada era la minería la actividad económica que más empleo generaba:

“Los sectores que más generan empleo son (en orden) servicios, comercio y manufactura. Mientras que los que menos demandan mano de obra son minería, pesca y energía”, detalló [Jorge González] Izquierdo.

Y más recientemente aún, el fundador del IPE repitió públicamente lo que afirmó su colega del IPE hace dos años, que por cada empleo la minería crea nueve empleos indirectos, mientras que el agro sólo crea 1/6:

Durante su exposición en el XI Simposium del Oro y la Plata, Abusada aseguró que la minería sí ayuda a generar empleo en el país, contrariamente a lo que opinan sus críticos.

El economista explicó que por cada puesto de trabajo directo que se da en la minería, se crean nueve empleos indirectos. Cifras muy superiores a las que se observa en el agro, donde se necesitan seis empleos directos para crear un empleo indirecto.
IPE: En Perú se detuvo proyectos mineros por US$8,000 millones

Se vienen manejando diversas cifras con afán propagandístico y lobbista, pero ¿qué sabemos en realidad sobre la creación de empleo indirecto por la minería?

¿Cuán fiables son estos números?

3. 1950s-1980s: bajo arrastre de las actividades extractivas
La primera tabla de insumo-producto para la economía peruana data de 1955 y fue elaborada por la CEPAL en colaboración con el Banco Central de Reserva. fue publicada fue en 1959, como un documento de la CEPAL. La siguiente tabla data de 1963 y estuvo basada en el I Censo Económico Nacional. Fue publicada en 1968 por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de San Marcos y realizada por esta institución en colaboración con el Banco Central de Reserva, la Dirección General de Censos y Estadísticas , el Instituto Nacional de Planificación, el Instituto Nacional de Promoción Industrial y la Misión de la Universidad del Estado de Iowa-USAID.

Jorge Torres Zorrilla en “Estructura Económica De La Industria En El Perú” de 1975 encuentra una “interdependencia significativa entre los sectores productivos” debido al procedo de industrialización por sustitución de importaciones. Las industrias extractivas a medida que se da el proceso de desarrollo van requiriendo un mayor eslabonamiento con las industrias manufactureras. Torres se refiere a una “estructura bloque triangular, lo que indicaba una casi completa interdependencia de los sectores en cada bloque mientras que entre bloques existe una interdependencia más bien jerárquica”. Efectivamente, Torres habla de diversos “complejos industriales” como el “complejo minero-metalmecánico”, que se caracteriza por tener a una minería que provee de insumos a la siderurgia, metalurgia, fabricación de productos metálicos, maquinaria eléctrica y no eléctrica, material de transporte. La producción de estas industrias estaba destinada el consumo interno o a la exportación.

El mensaje de Torres resaltaba así una cierta interdependencia inter-sectorial al menos en subconjuntos industriales de la economía peruana. A mayor grado de desagregación, sin embargo, predominaba la desconexión inter-sectorial y unos bajos efectos indirectos, principalmente en los sectores primarios.

4. Año 1998, TIP de 1990: el multiplicador es 4
El mismo Jorge Torres Zorrilla en Eslabonamientos y multiplicadores de la economía peruana de 1998, en base a las TIP de 1990 aportaba el siguiente cálculo de multiplicadores de empleo de los diversos sectores económicos. Notemos el multiplicador de la minería:

Torresmineria397

Alrededor de cuatro, un mutiplicador bajito, si se lo compara nomás con los que hemos destacado. El lector intersado puede ver todo el cuadro en el enlace. Es un multiplicador muy parecido al del agro.

Este número estaba en línea con las siguientes declaraciones de la Sociedad de Minería:

“De acuerdo con las estadísticas de la Sociedad de Minería, el sector minero provee empleo directo solamente a unas 51 mil personas, pero el impacto sobre el empleo directo e indirecto alcanza a 255 mil personas. Si adicionalmente se consideran los dependientes familiares (995 mil personas), se estima que 1.25 millones de personas son económicamente dependientes de la minería (Flury, 1999)”.

Una estrategia de desarrollo basada en recursos naturales: análisis cluster del complejo de cobre de la Southern Perú Jorge Torres-Zorrilla
Enero 2000

En este trabajo era evidente la simpatía de Torres con la megaminería transnacional a diferencia de lo que planteaba en su trabajo de 1975, más cuestionador de los grupos de poder y las transnacionales extractivas.

5. Año 2001, TIP de 1994: el multiplicador es 9
En marzo de 2001 el INEI publica los Mutiplicadores de la Economía Peruana en base a la Tabla de Insumo Producto de 1994. Un cuadro muy similar al publicado por Torres en 1998 es el siguiente:

INEI2001

Como se aprecia en una rápida inspección, los números cambian sustancialmente, sin un patrón claro. Ahora la minería tiene un mutiplicador de 9.581, casi 10, mientras el agro tiene uno de 1.582, casi 2.

Esta impresión puede ser corroborada numéricamente, pues se trata de exactamente los mismos sectores industriales que los analizados por Torres en el trabajo citado.

Multiplica9094

Se ve que hay una correlación muy baja entre los mutiplicadores para 1994 y para 1990, con cierta tendencia negativa: los mutiplicadores bajos aumentan y los multiplicadores altos se reducen. Se esperaría más bien una alta correlación positiva, que los multiplicadores bajos sigan bajos y los altos sigan altos, lo cual sugeriría persistencia. Si bien se trató de un periodo de grandes cambios en el país, difícilmente una economía cambia tan radicalmente en sólo cuatro años. Uno números tan inestables invitan a ser tomados con pinzas y no como datos totalmente creíbles.

6. Año 2011, TIP de 2007: el multiplicador es 8
Según el documento Ceplan: Teoría y Aplicaciones de la Tabla de Insumo-Producto a la Planeación Estratégica de Víctor Palomino y Julio Pérez, del año 2011, el multiplicador de empleo indirecto de la minería es 8:

CEplan2007

Aparentemente el multiplicador es menor que el visto para 1994. Sin embargo, la agrupación sectorial de estos autores nocoincide con la de Torres para la TIP de 1990 y el INEI para la TIP de 1994, por lo que no es evidente hacer una comparación entre multiplicadores de sectores para diferentes años.

7. 2014: una comparación entre las TIPs de 2007 y 1994
José I. Távara, Efraín González de Olarte y Juan Manuel Del Pozo en Heterogeneidad estructural y articulación productiva en el Perú:
evolución y estrategias
, trabajo de 2014, sostienen que entre 1994 y 2007 en el Perú se produjo una desarticulación productiva: los efectos intra-sectoriales se redujeron en la mayoría de industrias. Estos autores se refieren a los coeficientes de producción e importaciones, no a los de empleo, pues sostienen que sus cálculos no son confiables:

De acuerdo con la explicación ofrecida por José Robles Franco, Director de Cuentas Nacionales del INEI, la estimación del empleo que se registra en el cuadro de insumo-producto 2007 es más rigurosa y exhaustiva que la realizada en 1994. Es decir, en términos comparativos, las cifras registradas en el cuadro de insumo-producto 1994 en realidad subestiman el empleo sectorial. Esto implica que las mediciones de la productividad sectorial a partir de dicho cuadro sobreestiman esa productividad. De hecho, la comparación de productividades sectoriales entre 1994 y 2007 arroja resultados inconsistentes.

Hay problemas de datos, por lo que los autores no se animan a calcular multiplicadores de empleo.

Sin embargo, si hacen una comparación de otros multiplicadores, como los de producción, importaciones y valor agregado:

EgoTaDelPo2014

Se aprecia, en particular para la minería, una ligera reducción de los multiplicadores de producción y valor agregado, coincidentes con un fuerte aumento de los multiplicadores de importaciones. Aunque habría que hacer el cálculo aparte, estos tres cambios están en línea con una reducción del multiplicador de empleo indirecto.

8. Carnaval de multiplicadores de empleo
Veamos tres consultorías de tres organizaciones pro-empresariales.

APOYO en este trabajo de septiembre de 2007 para el IFC, co-propietario de Yanacocha calcula los empleos totales no sólo incluyendo a los empleados por minera Yanacocha, sino incluyendo a los contratistas. Una vez calculado este total para el periodo de 1995 a 2006, lo multiplica por 9.58, que es el multiplicador del INEI para 1994:
ApoyoYanacocha

Macroconsult, en este trabajo para la SNMPE de junio de 2012, para la serie de 2000 a 2011 utiliza un multiplicador de 4, recurriendo a la TIP del INEI de 2007.

MacroconsultSNMPE

El IPE en este trabajo para la SNMPE de agosto de 2012 recurre a un multiplicador de empleo de 9, en base a la TIP del INEI de 2007. Más aún, se dice lo siguiente:

El aumento de los encadenamientos de la minería se refleja claramente en el hecho que, en 1994, cada empleo generado en la minería generaba a su vez cuatro empleos adicionales en el resto de la economía mientas que, como se indicó antes, en el 2007 esta cifra se elevó a nueve empleos adicionales por empleo en la minería.

IPESNMPE

Es decir, de 117,839 empleos mineros se crearían 1’162,742 empleos totales. Un gran efecto de creacion de empleo. Contrariamente a las evidencias de un menor efecto multiplicador de empleo de 1994 a 2007, el IPE en base a sus propios cáculos asegura que el efecto es mayor, más del doble.

Tenemos pues una gran variedad de multiplicadores: Apoyo usa 9 en base a la TIP de 1994, Macroconsult usa 4 en base a la TIP de 2007 y el IPE usa 9 en base a la TIP de 2007 (asegurando que el multiplicador de 1994 es 4).

9. Mutiplicadores dudosos y la necesidad de más y mejor investigación
¿Cómo puede ser que si el INEI reporta un multiplicador de 9 para 1994, el IPE venga a decir que éste es 4? ¿La cifra del INEI es equivocada y el IPE calculó una cifra más acertada? ¿No hay debate al respecto?

¿Cómo puede ser que Macroconsult reporte un multiplicador de 4 y el IPE uno de 9, ambos usando la TIP de 2007 y ambos de consultores de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo? ¿Cuál es el número correcto? ¿No lo debaten entre sí porque a sus contratadores mineros les da igual mientras coincidan en justificar grandes efectos indirectos de empleo, que acaso no estén muy claros?

¿Cómo así González et al. en el trabajo citado encuentran una ligera reducción del efecto multiplicador de la minería mientras que el IPE encuentra que éste se duplica? ¿No hay debate al respecto? ¿Los académicos ven una mayor desconexión intersectorial y los consultores de empresas ven lo contrario? ¿A quién creerle?

Mientras no exista un verdadero debate que esclarezca estas preguntas, bien haría la ciudadanía en tomar con desconfianza los numeritos que vienen propagandizando los grandes empresarios megamineros.

Las nuevas generaciones de economistas tienen ante sí la tarea de investigar mucho más este asunto, que es tratado con mucha ligereza y poca rigurosidad científica, con más ganas de justificar políticas a favor de grupos de interés que conocer la realidad. Muchas consultorías y pocas investigaciones que hagan una mínima revisión bibliográfica que aclare cuál es el estado de la cuestión. Ojalá que el presente post aporte un esbozo de lo que tendría que ser una investigación mayor.

  1. Este cambio en la visión de la economía vino acompañado de un cambio en la visión de la historia: la minería dejaba de ser vista como un enclave, para ser vista como una actividad de gran arrastre y capacidad de transformación del mundo rural. El enclave estaba en la extracción de petróleo, no de mineral. Ver Carlos Contreras y Marcos Cueto (2008), p. 210. []
  2. La verdad es que los comedores de las mineras tienden a trabajar con grandes empresas tipo Sodexo, no con pequeños concesionarios que le vayan a comprar los quesos de Ana. []
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