Por - Publicado el 28-08-2013

Es claro que los exfuncionarios de la CVR no van a intentar una defensa estadística de sus sobreestimadas extrapolaciones. Su discurso más bien apunta a evitar hablar de las cifras calculadas por las CVR o tocar el tema de manera tangencial. Y si hay que decir algo, se advierte que el discurso ahora va por decir que “los números cambian con el tiempo” y que sus extrapolaciones quedan corroboradas por el Registro Único de Víctimas, a pesar de la diferente composición de este regirstro, pues incluye víctimas mortales y no mortales, pero excluye víctimas catalogadas como terroristas. Con ello más bien, sugieren, la CVR se habría quedado corta en sus extrapolaciones.

En un reciente evento sobre la CVR, ver aquí, quedan muy bien expresados estos criterios.

1. “Método científico defendible”
El ex director del ICTJ Juan Méndez, ver aquí, se refirió al “método científico defendible” que usó la CVR para extrapolar el número total de víctimas. A diez años, la palabra “defendible” no puede revelar una actitud más defensiva de parte de los auspiciadores de la CVR. Ya no se habla de “método impecable”, como se escuchó a los pocos días de publicadas las cifras.

2. “Los números cambian con el tiempo”
El historiador peruanista Steve Stern a continuación, aquí, señaló que lo que se necesita saber cambia con el tiempo, citando los casos de Chile y la Argentina. En esos casos se necesita saber la masividad de las muertes, pero posteriormente se necesita “saber más”, y ahí vienen las extrapolaciones que comenzó a realizar Patrick Ball la CVR de Guatemala. Las extrapolaciones en las CVR, todas realizadas por el mismo equipo de Patrick Ball, serían según él un avance en la historia de las CVR.

Pero Stern va más allá y señala que “los números también cambian con el tiempo”, cosa que según él ocurrió en la Argentina y Chile1 sugiriendo así que las cifras de 69mil víctimas en el Perú fueran a ser corroboradas con el tiempo, cosa que no ha ocurrido en estos diez años

Stern comparte la narrativa de la CVR para sustentar sus inverosímiles extrapolaciones: los 45mil peruanos “no documentados”, extrapolados, sin cuerpos, familiares o testigos, serían peruanos excluídos, discriminados, habitantes de zonas rurales, desapercibidos por el estado y el Perú oficial. Incluso se recurre a conceptos de José María Arguedas como el “ninguneo” para justificar esta idea. A lo que se tiene que llegar por una mala aplicación de la estadística..

Si algo ha cambiado con el tiempo es que las extrapolaciones de la CVR se han caído. Por un lado, no se ha encontrado ninguna evidencia verosímil que las corrobore y, por el otro, se ha podido documentar claramente dónde está el error de aplicación estadística cometido por Patrick Ball y su equipo y, más aún, cómo los comisionados repetidamente adelantaron la cifra antes de comenzado el trabajo estadístico, cómo internamente de la CVR se sabía que el método traído por Ball era inaplicable a la totalidad de víctimas en el Perú

3. “No sabemos si no están de acuerdo porque se estimó poco o porque se estimo mucho”
Al respecto el sociólogo David Sulmont, co-autor de Ball en las extrapolaciones de la CVR, señala, aquí:

“Por lo general, salvo en el caso de las cifras, la gente está de acuerdo con las conclusiones de la CVR. Donde hay menores niveles de acuerdo es acerca de la estimación de las cifras, pero no se pregunto si pensaban que era más o menos. O sea que no sabemos si no están de acuerdo porque se estimó poco o porque se estimo mucho. En todo caso si es uno de los temas que ha causado más controversia en estos diez años”.

Qué manera de evitar discutir el rechazo de la opinión pública a las cifras. Sulmont podría haber reflexionado sobre este rechazo o decir algo así como “hay que explicar más las cifras a la opinión pública”. Nada de eso. Si el mensaje de la gente es muy claro en contra de las cifras de la CVR, Sulmont la baraja abriendo la muy remota posibilidad que la gente crea que la CVR “estimó poco”. Ni Apoyo.

Las encuestas sobre las cifras fueron hechas en 2007 por la Universidad Católica donde trabaja Sulmont. Él hubiera podido incluir la pregunta que dice que falta sobre si se estimó mucho o poco, si creía que era tan importante.

Todo indica pues que los ex-CVR insisten en la defensa a rajatabla de su principal pasivo. No hay autocrítica, más bien hay un manejo táctico del asunto.

4. Validando las extrapolaciones: fosas y RUV
Se ha recurrido a descubrimientos de fosas comunes o listas del registro único de víctimas para justificar las extrapolaciones, pero no ha funcionado. Lo que se viene descubriendo no cuadra con las extrapolaciones que hicieron.

Hace algunos años Salomón Lerner deslizó que el descubrimiento de fosas era la prueba que la CVR no exageró.

Lerner Febres: condena a Fujimori y fosas comunes reafirman a CVR
(…)
Manifestó que el reciente hallazgo de fosas en Virú, La Libertad, con los restos de los campesinos secuestrados y asesinados del Santa (Ancash), y la sentencia contra Fujimori, son la prueba de que no se exageró en el informe de la CVR.

Igualmente cuando se anunciaron las fosas de Putis se sugierió que éstas confirmarían que la extrapolación de la CVR era correcta:

PUTIS: LOS MUERTOS QUE FALTABAN

Las fosas que se vendrían descubriendo contendrían a “los muertos que faltaban, es decir, a las víctimas extrapoladas por la CVR. Se trataría de una evidencia corroboradora del supuesto acertado trabajo estadístico de la CVR.

Sin embargo, como señalo en este post ¿Confirma Putis las extrapolaciones de la CVR?, resulta que en los descubrimientos de fosas los victimarios son principalmente los agentes del estado, mientras que la CVR es muy clara en señalar que los victimarios son principalmente los senderistas. No cuadra. Estamos ante una apariencia de prueba; no cuesta mucho percatarse que no hay corroboración alguna.

5. Las cifras del RUV “superan largamente” a las cifras de la CVR
Según el RUV (no RUC), Registro Único de Víctimas, dirigido por la ex-comisionada CVR Sofía Macher, serían 182 mil víctimas, lo cual “supera largamente” las extrapoladas 70 mil de la CVR.

Se han registrado 182.350 víctimas de violencia política

“Huellas. Cifra supera la consignada en el Informe Final de la CVR. Defensoría encuentra defectos en las reparaciones.

El Registro Único de Víctimas (RUC) posee hasta el 2013 un universo de 182.350 víctimas individuales acreditadas, cifra que supera largamente las que emitiera hace 10 años el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), que en el 2003 estimó una cifra cercana a las 70 mil víctimas.”

Lo que no se precisa es que, a diferencia de las extrapolaciones de la CVR, que incluye sólo , el RUV incluiría a TODAS las víctimas, incluyendo las NO MORTALES.

Más abajo, en la “letra pequeña” recién se aclara que se trata de unas 106mil víctimas directas, el resto son familiares, por lo tanto, no son cifras comparables a las extrapolaciones de la CVR hechas por Ball y coautores hace diez años.

“Cabe mencionar que de ese número de personas, el 59% (106.919) son víctimas directamente afectadas por la violencia interna, mientras el otro 41% (75.431) son familiares de las propias víctimas directas.”

Y de las 106mil queda claro que se trata de víctimas no necesariamente mortales ni necesariamente desaparecidas. En cambio las víctimas extrapoladas por la CVR son solamente muertes y despariciones. Igual se sice que aquellas “superan largamente” a éstas.

“Y de este universo, 103.115 son víctimas civiles, mientras el resto se divide entre efectivos policiales, miembros de las Fuerzas Armadas e integrantes de los Comités de Autodefensa.
Las modalidades de afectación van desde violaciones sexuales, desplazamientos, secuestros y reclutamiento forzoso entre otros.”

Si fuera cierto que la cifra de 106mil víctimas cuadrara con las extrapolaciones de la CVR, en la guerra insurgente-contrainsurgente habría habido al menos 70mil víctimas mortales y no más de 36mil víctimas NO MORTALES, lo cual es inverosímil.

El número de muertes rara vez supera al número de heridos o victimados en una guerra.

Así, pues, se insiste en dar gato por liebre y validar las sobreestimaciones de la CVR. Definitivamente los números no son lo fuerte de los comisionados y funcionarios de la CVR. Los manejan con una gran ligereza e irresponsabilidad, subestimando la inteligencia del gran público.

  1. Ni en Chile ni en la Argentina se hacen extrapolaciones estadísticas. El aumento de las cifras de víctimas ocurrido con el tiempo se basa en la mayor disponibilidad de evidencias, no en extrapolaciones. []
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