Por - Publicado el 13-10-2010

“…esperamos que el escarmiento sea como la rebelión, sangriento, muy sangriento y definitivo para terminar de una vez con este maldito partido aprista…. Sanción inmediata….sin esperar juicio y demás tonterías”.
Luis Aspíllaga, julio de 1932.
Citado por Gilbert (1982)

Hace sesenta años ocurrió en la hacienda Cayaltí, olvidada por la historia oficial peruana, pero que queda en el recuerdo de quienes la sobrevivieron y en los descendientes de los trabajadores: la masacre de Cayaltí.

La gente la recuerda. La memoria está ahí, latente. Es la otra historia, la historia social del país, tan excluída como sus protagonistas. Aparentemente olvidada, puede asomar en cualquier momento y lugar como ocurre en esta página de turismo de Lambayeque:

Un pueblo que ha sido escenario de sangrientas acciones de luchas sindicales contra la patronal de ese entonces, asi mismo la masacre del año 1950 de triste recordación.

¿El motivo para la masacre? Que en noviembre de 1950 los trabajadores de la hacienda se declararon en huelga por reclamos salariales y fueron reprimidos por la policía con un saldo de por lo menos 120 trabajadores muertos. Lo cuenta Gilbert (1982: 140):

Se generó una situación tensa cuando los trabajadores se declararon en huelga y los administradores de la hacienda llamaron más efectivos para reforzar el puesto de la Guardia Civil de Cayaltí. 15

Una confrontación inicial entre la policía y los trabajadores dejó como saldo un trabajador muerto. A ello siguieron una serie de arrestos. Singularmente, los huelguistas estaban al borde de capitular, cuando se produjo otro incidente más serio. Esta vez la policía no sólo abrió fuego contra un grupo de trabajadores reunidos en el puesto de la Guardia Civil, sino que los persiguió a través del pueblo, disparando salvajemente contra los trabajadores que intentaban escapar. Por lo menos murieron 120 (Plaza 1971: 10). Numerosos trabajadores huyeron hacia sus hogares en la sierra. Se prendió fuego a los campos de caña.

“Esa noche”, recordó un obrero años después, “mataron a cientos. Luego, en camiones de la empresa los recogían y muertos y heridos fueron transportados frente al cerro ‘La Guitarra’ donde se había cavado una zanja y ahi fueron arrojados”. Según este hombre, un amigo suyo manejó uno de los camiones y “se enfermó de lo visto, que nunca curó hasta que murió” (Plaza 1971: 11).

Otra información recuerda. “Después en calma todo. La Empresa tuvo apoyo de todos los organismos. Se amenazaba a la gente que reclamaba con botarla o fusilarla; los policías llevaban a los cabecillas y no se sabía más. Sólo se oía el lanto de muchas señoras, hijas, esposas, preguntando por sus seres queridos. Quedó una cosa como el terremoto: sin sentido. Había calma, pero sí había ese rencor” (Plaza 1971: 10).

(…)

[Nota] 15. En determinado momento se llevaron tropas de la Fuerza Aérea de una base cercana. La relación no deja claro el papel exacto que desempeñaron en estos acontecimientos.

Ahí quedó la cosa. No hubo “comisión de la verdad”, “comisión investigadora”, “defensoría del pueblo”, responsabilidad “política” o “penal”, debate en el congreso, condena de la prensa (no había congreso en los tiempos de Odría y la prensa era de la oligarquía). Y tampoco hubo “museo de la memoria” ni nada por el estilo. Sólo la tradición oral de los familiares y compañeros de los obreros muertos. Sin embargo, cuando llegó la reforma agraria en 1970 Cayaltí era la hacienda con peores relaciones laborales que cualquier hacienda azucarera del departamento. La bronca se había embalsado no sólo desde los cincuentas, sino desde antes.

La empresa de los Aspíllaga tenía una larga tradición de maltrato a los trabajadores, que quedaba siempre impune debido a su poder económico, político y mediático. Ántero Aspíllaga evitó la destrucción de la hacienda Cayaltí por los invasores chilenos pagando cupos, “mostrando documentos que mostraban que Cayaltí pertenecía a su principal acreedor, la firma estadounidense Prevost & Co.” (Gilbert 1982: 114), escondiendo el alcohol y los alimentos de los invasores. En esa circunstancia tres trabajadores chinos se fugaron.

En los años de 1880 los Aspíllaga siguieron dependiendo de los trabajadores chinos con los que habían trabajado en la hacienda antes de la guerra. En Cayaltí, al igual que en otras haciendas, se explotaba cruelmente, se les pagaba poco a los chinos y estaban sujetos al sistema privado de justicia que administraban los hacendados. Los Aspíllaga tenían una cárcel en la hacienda y se adjudicaron a sí mismos el derecho de encarcelar o azotar a los trabajadores Gonzáles (1978: 186-97) registra varias ocasiones en las cuales los miembros de la familia ordenaron ejecuciones por asesinato, y un incidente de 1875 en el cual un trabajador chino huído fue muerto por una partdia de búsqueda de mayordomos de Cayaltí enviada a recapturarlo.

Los Aspíllaga admitían que sus trabajadores chinos eran “semi-esclavos” y que “se les trataba muy mal”. Sin embargo, estaban dispuestos a justificar sus acciones caracterizando racistamente a los chinos de “bárbaros”, “demonios” y “semi-humanos” (Gonzáles 1978: 199-200).

Gilbert (1982: 115-6)

Para la década de 1890 la inmigración china estaba cerrada y Cayaltí recurrió al reclutamiento de trabajadores de la sierra norte mediante el enganche. Las condiciones de trabajo eran mejores, recurriendo a métodos más sutiles y paternalistas, pero con disposición a aplicar violentamente la fuerza cuando fuese necesario.
Ántero Aspíllaga fue dos veces senador por Lima y dos veces candidato presidencial civilista, perdiendo con el populista Billinghurst en 1912 y con Leguía en 1919. (Señor Aspíllaga (..) a wealthy planter. contaba el New York Times, January 12, 1922, el día de su muerte, y noticia aquí. En castellano en el original, calificado de “wealthy planter”, al estilo de los terratenientes confederados). Desde luego que la figura de Billinghurst soliviantaba a los trabajadores y a los Aspíllaga les preocupaba que la disminución de la jornada de trabajo a ocho horas y la presión por aumento de salarios llegara a su plantación de Cayaltí. A pesar de perder las elecciones, este incidente demuestra cómo así los Aspíllaga conservaban su poder:

En 1913 se llegó a una decisión final sobre una larga disputa de tierras entre Cayaltí y el pequeño pueblo de Zaña, el cual estaba completamente rodeado por la hacienda. La decisión, favorable a los Aspíllaga, motivó un ataque en el pueblo a la propiedad de la familia y a la quema de la tierra en disputa. A pedido de los Aspíllaga, Zaña fue ocupada por el ejército, que impuso el toque de queda y prohibió la venta de licor, la posesión de armas, y proscribió las reuniones públicas. El ejército restableció el orden, pero para ello mató a dos zañeros e hirió a varios otros. Subsecuentemente, el prefecto de Lambayeque archivó un informe sobre lo sucedido, describiendo la acción del ejército como una “masacre” y afirmando que todos los cerros circundantes a Zaña habían sido robados por las haciendas cercanas, especialmente Cayaltí. Ántero vio el informe, y le fue posible reemplazar al prefecto con alguien más favorable a los intereses de los Aspíllaga en menos de una semana (Gonzáles 1978: 74, en base a la correspondencia de los Aspíllaga de la CDA).
(Gilbert 1982: 123)

En 1919 luego del golpe del 4 de julio de Leguía hubo una huelga potencialmente violenta en Puerto Eten, donde los Aspíllaga tenían azúcar y alcohol almacenado para embarcar; les siguieron los trabajadores del ingenio azucarero, y en septiembre los cortadores de caña: pedían salarios más altos y precios más bajos para los alimentos. Los Aspíllaga estaban entonces de malas con el poder, pues se habían enfrentado a Leguía. Sin embargo, pudieron gestionar con el prefecto el envío de ochenta hombres armados a Eten con la amenaza de encarcelar a los trabajadores portuarios; concedieron aumentos de salarios a los trabajadores del ingenio y recurriendo, una vez más al prefecto respecto a los cortadores de caña: le pidieron veinticinco hombres armados, éste envío cincuenta y los trabajadores regresaron a trabajar.

Para 1930 el surgimiento del APRA estaba presentado problemas a los terratenientes. Desde los periódicos locales se les atacaba duramente. Los Aspíllga lo sabían: “en Zaña son todos absolutamente apristas” aparecería en una correspondencia. Luis Aspíllaga escribía a Lima en junio de 1931, previo a las elecciones de ese año: “un pretendido asalto por parte de la peonada de Tumán y Patapo-Pucalá, que repelieron fuerzas bajo el prefecto a la entrada de Chiclayo, con una descarga cerrada de la que dicen hay 11 muertos y otros tantos heridos”. Todo esto, sumado al encarcelamiento de los “cabecillas” y la censura de “El Trabajador”, un periódico de los trabajadores que circulaba en las haciendas, contó con el apoyo de los Aspíllaga.

Y en realidad los Aspíllaga, y la clase terrateniente en general, tenían un férreo control de la prensa “que manejamos desde la Sociedad Nacional Agraria”. “Tenemos hasta dos periódicos, La Crónica y La Prensa”, escribía Ramón Aspíllaga en 1934. Aparecían artículos anónimos defendiendo el punto de vista de los hacendados o hacían entrevistas con los periodistas de publicaciones que les eran favorables. Y desde luego, censuraban a quienes tenían puntos de vista opuestos. “La Hora”, periódico lambayecano de tendencias izquierdistas, publicaba artículos de un periodista español que criticaba a los hacendados, particularmente a los Aspíllaga. Éstos hicieron que el prefecto ordenara el cese de la publicación y que el periodista español abandonara la zona (Gilbert 1982: 131).

Pero la contribución más importante que hizo el gobierno a la supervivencia económica de los Aspíllaga y otros hacendados fue ciertamente la represión al APRA y otros elementos radicales que amenazaban el control que estos ejercían sobre la fuerza laboral.
(Gilbert 1982: 131)

La criminalización de apristas, comunistas y anarquistas no era sólo ideológica o por “seguridad”, sino fundamentalmente económica.

Pero lo tiempos cambiaron. El corto periodo democrático de Bustamante conlleva un resurgimiento de la actividad sindical. El sindicato de Cayaltí se forma 1945 y es reconocido en el Ministerio de Trabajo gracias a la presión del representante aprista por Lambayeque. Los terratenientes tienen que aceptarlo. “Un mal a tono con la época política y social que atravezamos” (Gilbert 1982: 137). Sin embargo, los Aspíllaga están en la primera de la resistencia a Bustamante. Cayaltí era la sede de la Alianza Nacional en Chiclayo. Apoyan a Odría en el golpe de 1948, en su gobierno, en la candidatura única de Odría en 1950. Los Aspíllaga aportan trabajadores (700) de “portátil” para formar parte de las manifestaciones de la Alianza Nacional. Es en este contexto que se da la masacre de Cayaltí de 1950. Como diría Martín Adán, con la dictadura de Odría el Perú vuelve a la normalidad, y también, y sobre todo, para los trabajadores. Los terratenientes les iban a dar una lección y mostrar que eran éstos quienes seguían mandando. Que los trabajadores no se ilusionaran con la democracia, las elecciones, sindicatos, o representantes en el congreso.

Hay pues toda una historia de lucha de los trabajadores de Cayaltí por liberarse de los abusos de los terratenientes, quienes no dudan en restringir derechos como la libertad de expresión, a la sindicalización y a la vida. Y estos terratenientes son los abanderados de lo que en el Perú pasa por liberalismo.

Hoy poca gente recuerda a los terratenientes, salvo El Comercio, que hace dos días decía que Los ex hacendados aún esperan. Ven los avances de los fonavistas y se suben al carro, pidiendo compensaciones por la reforma agraria de 1969.

Pero bueno, todo esto sería el pasado. Supuestamente el Perú ha cambiado mucho y en 2010 ya no pasa nada de todo lo que pasaba en el siglo pasado, ¿o sí?

Hubo una época en el Perú en que a los trabajadores rurales no les pagaban el salario en dinero, sino en monedas producidas por el terrateniente, ver El Perú Feudal. Era una moneda que carecía de valor fuera de los dominios de la plantación. Así también ocurrió en la Hacienda Cayalti de los Aspíllaga. AAHSA significa “Aspíllaga Anderson Hermanos S. A.” El terrateniente era así su propio banquero central, con política monetaria privada. Y hasta con su propo sistema de justicia. Hacía lo que quería. Imágenes tomadas de aquí y aquí.


Casa Hacienda de Cayaltí, en la actualidad. Imagen tomada de aquí

Cerro “La Guitarra”. Allí estaría la fosa común de los cadáveres de los trabajadores de la hacienda Cayaltí, asesinados en noviembre de 1950. Imagen tomada de aquí.

Bibliografía

Gilbert, Denis (1982) “La oligarquía peruana: historia de tres familias”. Lima Editorial Horizonte.

Gonzáles, Michael (1978) “Cayaltí: The formation of a Rural Proletariat on a Peruvian Sugar Plantation. 1875-1933”. Tesis doctoral. Universidad de California, Berkeley [citado por Gilbert].

Plaza, Orlando (1971) “Historia del Sindicato de Cayaltí”. Tesis de Bachillerato. PUCP [citado por Gilbert].

-

Enlaces a este artículo

  1. Tweets that mention 1950: La masacre de Cayaltí » Gran Combo Club -- Topsy.com
    13-10-2010 - 13:36
  2. Tweets that mention 1950: La masacre de Cayaltí » Gran Combo Club -- Topsy.com
    14-10-2010 - 11:09
  3. Combitos anticorrupción corrupta » Gran Combo Club
    07-11-2010 - 0:10
  4. Valle de Chicama 1912: la rebelión de los braceros » Gran Combo Club
    12-01-2011 - 20:11
  5. Historia de Cayaltí, por Nivardo Córdova S. « Cudelio Córdova
    16-07-2012 - 16:21
  6. 1924: la masacre de Parcona » Gran Combo Club
    04-04-2014 - 23:10

Comentarios a este artículo

  1. anónimo dijo:

    Lo cierto es que hay deuda y debe ser honrada, por lo demás todos, todos los terratenientes eran tan despreciables como los referidos o habran algunos que si merezcan la compensación por el despojo, de que se trata? de justicia histórica o sólo justicia?

  2. Fernando Velásquez dijo:

    Cuando murió en 1967, Ciró Alegría dejó inacabada “Lázaro”, una novela que él creía iba a superar a sus anteriores libros. Se trata de la ficcionalización en clave heroica de una huelga en una hacienda azucarera del norte del país. Lástima que quedó inconclusa, porque el fragmento que fue publicado por Losada en 1973 es sólido y está muy bien narrado. Lo que no quiere decir que haya muchos problemas con él (el tratamiento del género y la raza, por ejemplo, así como su voluntarismo nacionalista). Alegría empezó a escribirla en 1953, por lo que se me ocurre (especulo, no he leído nada al respecto) que debe haber estado inspirada por los eventos de Cayaltí. ¿Cuál habría sido su final de haberla terminado? El final de “El mundo es ancho y ajeno” es profundamente trágico, elegíaco. En entrevistas Alegría señaló que le era muy difícil mantener el entusiasmo por la escritura debido a la piratería, que no le permitía vivir como escritor profesional. Me parece una explicación floja. ¿No será que, tal como Arguedas en los Zorros, Alegría no supo muy bien cómo enfrentar ficcionalmente la proletarización en la costa y el nuevo país que estaba apareciendo ante sus ojos? En fin, gracias a tu post se me aparecen de nuevo estos temas que trabajé en la tesis. Magnífico post.

  3. Silvio Rendon dijo:

    GCC: 1950: La masacre de Cayaltí
    http://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  4. Boris T. Tucto Bello dijo:

    RT @rensilvio: GCC: 1950: La masacre de Cayaltí
    http://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  5. Juan Arellano dijo:

    RT: @rensilvio: GCC: 1950: La masacre de Cayaltíhttp://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  6. Aysa Cordova dijo:

    RT @Cyberjuan: RT: @rensilvio: GCC: 1950: La masacre de Cayaltíhttp://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  7. Daniel A.Juffre Vega dijo:

    RT @rensilvio: GCC: 1950: La masacre de Cayaltí
    http://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  8. Silvio Rendon dijo:

    Gracias, Fernando. No estaba al tanto de la novela inconclusa de Ciro Alegría. Mi única reacción al respecto es que si antes nuestros escritores no enfentaron nla ficcionalización del nuevo país que estaba surgiendo, tal vez ahora sí lo puedan hacer. Cuestión de volver al tema.
    Muchos saludos,

  9. Julio Gómez dijo:

    RT @rensilvio: GCC: 1950: La masacre de Cayaltí
    http://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  10. Aysa Cordova dijo:

    RT @rensilvio: GCC: 1950: La masacre de Cayaltí
    http://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  11. Jaime Del Castillo dijo:

    Excelente trabajo Silvio … que las nuevas generaciones sepan como se manejó el Perú por las familias oligárquicas que de la mano de EL COMERCIO, LA PRENSA y la PRENSA-BASURA de esa época hacían hilo, cera y pavilo del pueblo llano, y para regresar a ese sistema están ahora: LFN Y EL PPC, ALEX KOURI, CIPRIANI Y RAFAEL REY, JOSE BARBA, LUIS CASTAÑEDA LOSSIO, KEIKO FUJIMORI, ALEJANDRO TOLEDO Y MUCHOS MAS ESPECÍMENES DE LA DERECHA, Y POR CIERTO CONSIDERANDO A AGP COMO EL NUEVO FACTÓTUM DE LA NEO-DERECHA-OLIGÁRQUICA.

  12. Durán dijo:

    Una vez pregunté en este blog si era posible sacar cuentas, hacer un cálculo para saber cuánto deberían los hacendados a los comuneros que explotaban, qué sé yo, quizás contando los años de posesión de la tierra y la cantidad de trabajadores a través de todas las generaciones que trabajaron en las haciendas, asumiendo un sueldo mínimo y seguro social correspondientes.

    Lo pregunté medio en broma. Ahora lo pregunto medio en serio. ¿Es posible?

    A mí me late que los hacendados saldrían debiendo.

  13. pepe mejia dijo:

    la masacre de cayalti de 1950, de trabajadores obreros por reclamar sus derechos laboral, salarial fueron acribillados
    por el poder oligarquico de esa fecha,es una pagina olvidad en la historia del Peru.la historia se repite siempre se da la explotacion del obrero, quien tiene el poder economico, politico maneja todo.Hoy que estamos a las puertas de cambiar el destino
    economico hagamos las cosas bien para que el
    trabajador, su familia logren su desarrollo personal, social una vida digna .

  14. Nivardo Córdova Salinas dijo:

    Soy cayaltiño y mis abuelos y mis padres me habían relatado la masacre, siempre en un tono de lamento y quizás como si lo hubieran extraído de una leyenda. Muchas gracias Sr. Rendón, nos da usted pistas para hacer un repotaje informativo y así poder realizar la exhumación de los cadáveres, la investigación y posible juicio histórico contra los responsables de esta barbarie.

    Nivardo Córdova Salinas, periodista.

  15. Nivardo Córdova S dijo:

    Sobre la masacre de Cayaltí en 1950 ¿habrá museo de la memoria? ver más en http://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  16. Julio Gómez dijo:

    RT @nivardocordova: Sobre la masacre de Cayaltí en 1950 ¿habrá museo de la memoria? ver más en http://grancomboclub.com/2010/10/1950-la-masacre-de-cayalti.html

  17. Eduardo Rodriguez dijo:

    Interesante articulo, soy Cayaltiyano y no me sorprende lo que narras, pero creo que hubiese preferido vivir en cayalti en el tiempo de la Hacienda que en un Cayalti pobre como lo ha sido despues de la reforma agraria, con una emigracion parcial de las familias mas progresistas y educadas y una inmigracion de mucha gente de la sierra, llevandolo a un nivel de pobreza y baja educacion, Con sindicatos que se peleaban por gobernar y poder robar, nos dejaron años sin servicios basicos. Eso lo vivi muchos años, al menos la condicion economica de mi familia me pudo dar una mejor calidad de vida, pero he visto como mucha gente (amigos y conocidos)con alto potencial de estudio que tuvieron que conformarse con trabajar en el campo o emigrar a lima. Asi que pienso que al menos en el tiempo de los Aspillaga la gente tenia trabajo y un techo donde vivir.

    Esta de mas decir que los mejores recuerdos de Cayalti o historias, estan en el tiempo de la hacienda, con los grandes equipos de futbol como Baldomero, participabamos en la liga de chiclayo, nuestros caballos de paso eran de lo mejor en el peru, teniamos un linea ferrea hasta Puerto Eten, exportabamos, la fabrica era moderna. La casa hacienda grandiosa y opulenta,Etc.

  18. karen amrzano dijo:

    a mi parecer lo que devena hecer es acomadar la casa hacienda cayalty ya que es una reliquia. y constuyendo un museo para aquellos trabajadores quien murieon lastimosamente x solo pedir un poco mas de salario. todo loq ue sucecio en esa epoca me importa ya que mi famila son de alli y ya que mi abula vivio ese masacre del 50

  19. samuel contreras dijo:

    He leido este articulo y me da mucha pena y tristeza con los acontecimientos que han sucedido en mi tierra natal de cayalti,especialmente con los trabajadores antiguos que lucharon por causas nobles y justas, muy pronto se estara ampliando aun mucho mas acerca de la historia fundacion vivencias idiocincracia folklore cultura de cayalti para que sepan sus pobladores tanto para los que viven en cayalti y en el exterior se que sera de mucha ayuda esperemnos seguro qure nos volvoremos a encontrar y de seguro que mi pueblo natal que me vio nacer esta progresando cada dia por el esfuerzo de sus autoridades y pobladores os saluda su servidor samuel contreras castillo desde la TIERRA DULCE Y GENEROSA DE CAYALTI. la cual vivira por siempre.

  20. Silvio Rendon dijo:

    La Primera de hoy tiene un rebote a este post del GCC sobre Cayaltí: http://bit.ly/cEoOuA

  21. Boris T. Tucto Bello dijo:

    RT @rensilvio: La Primera de hoy tiene un rebote a este post del GCC sobre Cayaltí: http://bit.ly/cEoOuA

  22. Julio Gómez dijo:

    RT @rensilvio: La Primera de hoy tiene un rebote a este post del GCC sobre Cayaltí: http://bit.ly/cEoOuA

  23. Manolo Lopez dijo:

    Hola Silvio, sabes donde puedo conseguir el libro de Gilbert Dennis “La oligarquía peruana: historia de tres familias”, tiene informacion que vale pena leerla y analizarla especialmente en estos tiempos que tanto se habla del agro y su vital importancia.

  24. Silvio Rendon dijo:

    En alguna biblioteca, en Quilca, o en la Avenida Grau, supongo. Suerte con ello. Saludos.

  25. edwar walter medina dijo:

    lo sucedido con cayalti es un tema desconocido por los pobladores q vivimos en dicholugar ya q nadie esta enterado de lo q paso en esos años, ami parecer tendriamos que preparar un libro con la verdadera historia y biografia e inculcar a las nuevas camadas q estan llegando

  26. asuncion becerra zamora dijo:

    es una historia muy triste por los hechos sangrientos; pero al mismo tiempo es un ejemplo de heroismo que nos da un ejemplo de lucha, estos trabajadores muertos deberian declarados martires de la lucha sindical.
    En mi condicion de secretario general de este glorioso y combativo sindicato rindo un merecido homenaje.

  27. Julio Gómez dijo:

    Masacre d Cayaltí http://t.co/dnZwAOk8 <- Antecedentes: tu vida vale menos que el oro, petróleo, azucar, etc #Cajamarca #Espinar Conga No Va

  28. Carlos Dedekind Marazzani dijo:

    Vivia en Chiclayo endesde 1946 y en el 50, ya con 11 años recuerdo que mi padre hacia algunos comentarios al respecto de la masacre. Llegue a conocer al Administrador de la hda. Cayalti de esa epoca, un señor de apellido Neumann.. Hay alguna referencia a la participacion del administrador en los echos de 1950..?
    He leido todos los comentarios, pero no veo nombres…! La historia la hacen los hombres y sus nombres no deben desaparecer !
    Gracias por darme la oportunidad de este comentario Amigo Rendon… A proposito, su nombre me suena conocido, estudie en el Pardo de 1948 a 1952. Seria alli donde conocia a un muchacho Rendon..?

  29. JOSE dijo:

    me parece muy interesante esta columna, referente a este sr. neumann, cuyo nombre era carlos, soy cayaltillano pero lamento mucho de que la casa hacienda que practicamente es un patrimonio de cayalti se encuentre en un estado de abandono, cuando es el principal atractivo de la ciudad para muchos que quisieran conocerla, pero lamentablemente ninguna autoridad se digna a su recuperación disculpenme pero solo entran a robar

  30. Emiliano Palacios dijo:

    Excelente texto de las luchas sociales en nuestro país que no deben quedar en el olvido. Ahora que tanto se habla de la memoria, se debe recuperar el registro de estos hechos sociales que dan testimonio de acciones de los trabajadores en su búsqueda por una vida digna. De pasado hago unas pequeñas observaciones de forma, cuando afirmas “(no había congreso en los tiempos de Odría y la prensa era de la oligarquía”, pero ya Odría en Julio de 1950 juramentó como Pdte. electo ante un Congreso (claro congreso sumiso).
    Otra pequeña observación cuando se dice “Sin embargo, los Aspíllaga están en la primera de la resistencia a Bustamante. Cayaltí era la sede de la Alianza Nacional en Chiclayo. Apoyan a Odría en el golpe de 1958”, y el golpe fue en 1948. Gracias nuevamente por el valioso aporte.

  31. Silvio Rendon dijo:

    Gracias, Emiliano. Corregido el error.

  32. Gran Combo Club dijo:

    Nov 1950: asesinato masivo d 120 trabajadores d Cayaltí. Así trataba la oligarquía terrateniente al pueblo peruano. http://t.co/zpyG7N3a

  33. Carlos Caballero dijo:

    Publicación en Gran Combo Club acerca de los muertos de la Hacienda Cayaltí, propiedad de los Aspíllaga. Un… http://t.co/RoifuYYj

  34. picaduro dijo:

    Nov 1950: asesinato masivo d 120 trabajadores d Cayaltí. Así trataba la oligarquía terrateniente al pueblo peruano. http://t.co/zpyG7N3a

  35. sonquo dijo:

    Nov 1950: asesinato masivo d 120 trabajadores d Cayaltí. Así trataba la oligarquía terrateniente al pueblo peruano. http://t.co/zpyG7N3a

  36. Julio Gómez dijo:

    Nov 1950: asesinato masivo d 120 trabajadores d Cayaltí. Así trataba la oligarquía terrateniente al pueblo peruano. http://t.co/zpyG7N3a

  37. Fernando Ostolaza Vidal dijo:

    Soy Chiclayano de nacimiento pero vivo en EEUU desde hace mas de 19 anos, me dedico a la Numismatica como aficion por la historia que puedo recolectar de los billetes peruanos, y este blog ha sido el mas interesante que he leido.

    He leido mucho sobre las massacres de la hacienda Cayalti de 1950 y de la de Chicama de 1912 justamnte buscando informacion sobre billetes peruanos

    Y aunque es muy lamentable las matanzas ocurridas hace mas de un siglo atraz y que nuestra historia este abandonada y sin contar, es tambien cierto que las haciendas azucareras, aun cuando habia explotacion, funcionaban y muy bien, los obreros tenian trabajo, techo y comida y el valle de Chicama y el departamento de la Libertad era zona con mucho auge.

    Es mas bien lamentable que este valle, que en una epoca fue el motor de la reconstruccion del Peru despues de la Guerra del Pacifico, este abandonado y con tan poco porvenir.

    Ojala pudiera hacer algo, se que es muy dificil pero seguro alguien algun dia reconstruira la grandeza de aquellas haciendas, y que esos nombres de Casa Grande, Roma, Cayalti y demas sean museos y puntos de interes para nuestras futuras generaciones

    Saludos

Comparte tu opinión respecto al tema tratado.

Importante: Existe moderación de comentarios. Si no te identificas con tu nombre y apellido, posiblemente no se publique tu comentario. Referirte al tema del post, identificarte y evitar ataques personales o lenguaje ofensivo aumentarán las probabilidades de publicación de tu comentario.