Por - Publicado el 19-09-2010

encuestas
“Le hacen decir lo que quieren como quieren y cuando quieren”. Encuestadora-marioneta confundiendo a entrevistados.
Tomado de “Nueva crónica del Perú. Siglo XX” de Pablo Macera, Santiago Forns y Miguel Vidal. 2000. Editorial del Congreso del Perú. Hacer click en la imagen para ampliarla.
Hasta un fujimorista como Pablo Macera, historiador autodegradado a político del tercer fujimorismo, reconoció que la manipulación de las encuestas floreció en el régimen del que formaba parte. Nadie los acusó de difamación, aunque el fraseo de las preguntas evoca la encuesta del golpe de Apoyo.

Como bien aporta Lucho Aguirre1 con las encuestas hay tres temas distintos:

  1. si se puede meter mano a una encuesta,
  2. que tan confiable o exacta es una encuesta como método, y
  3. si la encuesta influye.

La respuesta a lo primero es que sí. Lo más más trivial sería que simplemente se alteren las cifras, usualmente porque la empresa encuestadora quiere favorecer a tal o cual candidato o causa, por razones políticas (la encuestadora simpatiza con tal candidato) o llanamente económicas (tal candidato pagó por las cifras o la empresa encuestadora se verá beneficiada por ciertos resultados de las elecciones). En estos casos se aplican las reglas de transparencia comúnmente aceptadas: no debe haber conflictos de intereses. Por ejemplo, un funcionario o su familiar directo perteneciente a la empresa encuestadora no puede ser candidato él mismo. Un funcionario o familiar directo de la empresa encuestadora resulta estar allegado o ser beneficiado con algún contrato otorgado por un político que resultó favorecido por algún anuncio de la empresa encuestadora. La credibilidad de la encuestadora se vería definitivamente afectada por tal situación. Una situación de conflicto de intereses, ser juez y parte, no demuestra que exista dolo, estafa o delito, pero sí resta credibilidad a una empresa encuestadora. Poca gente verá cómo construyen sus cifras, usualmente se les cree porque gozan de una buena reputación, construída en gran medida gracias a los medios de comunicación.

En los últimos días se han hecho públicas declaraciones privadas, de la candidata Lourdes Flores, que indican que hay un mercado de cifras, acusando a una encuestadora en particular, la empresa APOYO. No es sólo que hubo “el intento –frustrado- de Barrón de influir en Ipsos-Apoyo para modificar el resultado y estafar al público” (Fernando Rospigliosi, El mito de las encuestas, ver enlace abajo). Resulta que se recurre como algo normal a hablar con Alfredo Torres sobre las cifras, siendo la bronca de Flores porque las cifras fueron situadas en contra suya.

Mauricio Múlder, vocero del partido de gobierno lo ha dicho clara y públicamente:

Mulder: “En el Apra nos consta que todas las encuestadoras ofrecen mover sus cifras”
El congresista aseguró que las empresas encargadas de sondeos de opinión juegan con los márgenes de error para favorecer determinadas candidaturas

Esto constituye un testimonio importante, pues estamos ante otro líder político de un partido grande, además en el gobierno, que ratifica que hay un mercado de cifras: las encuestadoras ofrecen mover las cifras para favorecer a determinadas candidaturas.

En las elecciones de 2006 también hubo denuncias en esta misma dirección, como comenté en al menos estos tres posts:

- El empate técnico trasciende

- Encuestas que sólo pueden divulgarse fuera del Perú

- ¿Encuestas manipuladas?

En este último post señalaba que en 2006, cuando Humala ya había alcanzado a Flores

los medios (y encuestadoras) ocultaron el empate técnico en el primer puesto de intención de voto entre Humala y Flores. Mantuvieron a Flores como puntera por dos semanas entre denuncias a las encuestadoras de parde de los humalistas, desacreditados éstos por los mismos medios. Supuestamente, las denuncias y los ataques de estos medios hacia Humala lo habrían hecho caer. Se comprobaría que no fue así, salvo en su cabeza. Muy curioso.

Pero claro, los políticos que hacen estas denuncias seguramente saben de lo que hablan2 .3 Hay métodos más sutiles como sugiere la viñeta de Macera, Forns y Vidal: “Le hacen decir lo que quieren como quieren y cuando quieren”, o lo que Wood llama “pastoreo semántico”, verlo en APOYO con el golpe de 1992: el fraseo y el contexto de la pregunta invita a una respuesta determinada. El contexto del golpe, con la ciudadanía sólo expuesta a la versión oficial del golpe sería un ejemplo de esta sutil manipulación. ¿Qué hubiera respondido la ciudadanía, con una constitución como la del 1979 que contemplaba la insurgencia popular, si un par de canales de televisión, radios y diarios se hubieran expresado en forma furibunda, agitadora y sensacionalista contra el golpe de Fujimori? Al día siguiente de golpe, el 6 de abril de 1992, Apoyo ya estaba en las calles haciendo encuestas. Muy sutil, pero efectivo. Para nadie es un secreto que APOYO colaboró con el régimen fujimorista.

Sobre el segundo aspecto, toda encuesta tiene que reportar un margen de error. Exacta no es. Sin embargo, en las últimas encuestas se aprecia un tamaño de muestra relativamente pequeño que sí conlleva una menor exactitud de la encuesta. La precisión de la encuesta depende de la variación de la población encuestada dividida por la raiz cuadrada del tamaño de la muestra. Una encuesta de opinión requiere entre 500 y 1000 entrevistados. Las encuestas para Lima tienen no más de 600 entrevistados, con márgenes de error autoreportados de 5 puntos porcentuales como desviación típica (asumiendo una desviación estándar de 1 para la población de Lima, que podría ser mayor). Desde luego que las mayores volatilidades de las encuestas son una excelente excusa para quienes no tienen ningún escrúpulo en cocinar las cifras.

Y sobre el tercer aspecto, recientemente Fernando Rospigliosi, desmereciendo denuncias a encuestadoras, afirma categóricamente lo siguiente:

Los políticos no sólo viven pendientes de las encuestas, sino les atribuyen un poder mágico, creen que son determinantes, que influyen fuertemente en el electorado. Eso es falso. Durante décadas, se han realizado estudios en muchos países y nunca se ha podido demostrar que las encuestas afecten decisivamente una elección.
El mito de las encuestas

Rospigliosi ratifica sus argumentos en Malditas encuestas, LR. El argumento central de Rospigliosi es que como “no se ha podido demostrar” que las encuestas afectan decisivamente una elección” por lo tanto las encuestas son un mito y no tienen tienen efecto alguno en las elecciones. Fijémonos en las palabras que usa Rospigliosi “poder mágico”, “determinantes”, “fuertemente”, “demostrar”, “decisivamente”. No es él quien va a demostrar que las encuestas no importan. Como, según él, no hay contundencia en la argumentación con la que no está de acuerdo, él sí es contundente en sentido contrario y proclama que las encuestas son un mito. Cae redondito en lo que comentaba en Certezas no creíbles en base al trabajo de Chuck Manski.

Y en realidad no es cierto lo que dice Rospigliosi, menos aún con la contudencia con que él lo pone. Tenemos este trabajo de Blais, Gidengil y Nevitte nos dice que las encuestas sí afectan las elecciones:

Do Polls Influence the Vote?

Y este otro, periodístico, de Roland Cayrol:

Do polls influence voters?

Y este otro, aquí, y las “cascadas informativas”, aquí, que en nuestro país hemos llamado “huaycos”, “tsunamis”, etc.

Ninguno de estos trabajos de investigación “demuestra” contundentemente ninguna afirmación. Así no es la cosa en las ciencias sociales, pues. Alguien con una agenda tan clara como Rospigliosi, asesor de Susana Villarán, podemos imaginar que no está en plan de hacer ciencia, sino propaganda. Se aferrará al “no está probado, por lo tanto es falso”. En realidad, Rospigliosi se contradice pues asegura que

Para lo que si sirven las encuestas es para recaudar fondos. Los candidatos que van adelante tienen mucho más donantes que los aparecen al fondo de la tabla.

Si sirven para recaudar fondos, ¿los fondos tampoco tienen ningún efecto en la votación del candidato? ¿Un candidato sin ninguna propaganda, porque no tiene con qué pagarla, recibe igual apoyo que uno que sí tiene recursos económicos? Incluso en la lógica de Rospigliosi, las encuestas afectarían, pero no directamente, sino a través del dinero que permitan recaudar.

En estas elecciones municipales de Lima es temerario afirmar que las encuestas no afectan el resultado. Gonzalo Alegría de Acción Popular no fue invitado a un temprano debate organizado por El Comercio por su baja intención de voto reflejada en las encuestas. ¿Qué hubiera pasado si Alegría se destacaba primero con un 5% de intención de voto anunciado por una respetable encuestadora? ¿No hubiera podido concitar la atención que necesitaba para despegar?

Habiendo cubierto los tres puntos, notemos ahora que hay voces interesadas en apuntalar las encuestas tal como se vienen llevando a cabo en el país. Rospigliosi está muy interesado en defender a las encuestadoras, en particular, a APOYO, a pesar de su trayectoria sospechosa, ya comentada arriba.

Con la revelación surgida a partir del espionaje telefónico a Lourdes Flores, inmediatamente surgen los encargados del “control de daños” o “control de crisis”. En este caso, los partidarios de Villarán, como Rospigliosi y Tuesta tienen todo el incentivo del mundo para desmerecer las denuncias contra las encuestadoras y presentarlas como resultado de algún desorden psicológico, inseguridades, o cuadros peores de algún candidato. Lo mismo APOYO que tiene precisamente alguna gente especializada en esos menesteres, que pasan por llamadas telefónicas, emails especialmente a la gente amiga de los medios, pues se requiere de un gran despliegue mediático, incluso en tono de amenaza:

Ipsos Apoyo: Lourdes Flores debe aclarar si quiere ser alcalde de Lima
Alfredo Torres manifestó que Flores Nano debe dar hoy mismo una ´muy buena explicación de lo que siente respecto a la Municipalidad´, tras la difusión del audio.

Y El Comercio:

‘Chuponeo’ mafioso a Lourdes Flores refleja su frustración
Audio, aparentemente editado, difundido por Jaime Bayly confirma vigencia de interceptaciones. Alfredo Torres, director de la encuestadora, niega influencia en cifras que favorecieron a Villarán. Conversación revela afán de Xavier Barrón por manipular encuesta de Ipsos Apoyo.

Fernando Tuesta:

“Declaraciones de Lourdes Flores llegan en el peor momento de su campaña”, aseguró Fernando Tuesta

Y Caretas apuntala a las encuestadoras, todas ellas desprestigiadas,

Encuestas: ¿Cuál es su Cau Cau?.

Ni las alturas de un cerro de piedra en Villa María del Triunfo detiene el trabajo de hormiga de los encuestadores. Aquí Diana López del Instituto de Opinión Pública de la PUCP.

Algo parecido a lo que hizo hace década y media, durante el fujimorismo.

El Espejismo de las Encuestas
(…)
Las encuestas de la última semana han provocado como es natural una ola de comentarios adversos. No hay por qué satanizar a las encuestadoras pero sí recordar que, manejadas por seres humanos y no exentas de simpatías políticas, pueden errar. No sería la primera vez. Lo preocupante es que fallaron en los últimos cinco comicios y por porcentajes muy grandes.

Las encuestas se ponian seriamente en duda. Rospigliosi entonces escribía en Caretas. Antes eran “espejismo”, hoy son “mito”.4

Pero el apoyo a APOYO más obvio, abierto y parcial fue el de Rosa María Palacios, investigadora asociada de APOYO con este video:

Palacios, que propaló los audios de espionaje telefónico, dice que el chuponeo no debió pasarse, sin referencia a sí misma. Ahora quiere “matar de una buena vez este tema” y sostiene que “las encuestas de APOYO son absolutamente creíbles”. Fue prácticamente un aviso político pagado, como de los que venden fotocopiadoras o los que venden adminículos para enderezar la nariz. Todo un teatro. Una entrevista complaciente que contrasta con la accidentada entrevista que le hizo a dos dirigentes indígenas después del 5J en Amazonas.

Sin embargo, curiosamente en El Comercio, donde más de un ex trabajador de Apoyo integra o ha integrado la plana periodística de este diario, encontramos lo siguiente:

Después de Lourdes, ¿quién será la próxima víctima?
Por: Martha Meier M Q
(…)
El apretadísimo final la llevó a conjeturar que le hicieron la camita para robarle el triunfo en mesa. Y esa idea, sin duda, la ayudó a pasar mejor el amargo trago de la derrota. Ocurrió que ni bien llegado a Palacio, el doctor García Pérez nombró como embajador en Estados Unidos al brillante economista Felipe Ortiz de Zevallos, FOZ, ni más ni menos que presidente del grupo al que pertenece la encuestadora de las pesadillas de Flores. Ese nombramiento debe haber tenido una lectura muy distinta para ella que para el resto de ciudadanos. En ese contexto de desconfianza (de allí el “no me la vuelven a hacer”) se da ahora, por esas cosas de la vida, un vertiginoso crecimiento de Susana Villarán, tras la reciente incorporación a su equipo del arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos, (vinculado con Apoyo). Cabe mencionar que en una entrevista a Federico de Cárdenas el arquitecto comentó: “Creo que los alcaldes son casi irrelevantes”.

Y el toledista Juan Sheput comenta al respecto:

¿Terminará la relación entre Apoyo y El Comercio?
(…)
A pesar de tratar a los comprometidos de manera indirecta, no deja de sembrar en sus lectores la idea que podría haber una relación entre los resultados de la encuestadora Ipsos Apoyo y el compromiso político de Felipe Ortiz de Zevallos con el gobierno de García o técnico de Augusto Ortiz de Zevallos con Susana Villarán. Inteligentemente lo insinúa, pero no lo afirma, lo cual no quita en absoluto seriedad al asunto ya que Martha Meier es una de las accionistas principales del respetado diario nacional.

Entonces, la parcialidad de las encuestadoras, y de APOYO en particular, si bien no ha sido probada, no ha sido totalmente descartada; siguen surgiendo indicios y voces que expresan su distancia y desconfianza hacia la empresa encuestadora.

  1. Además de varios enlaces de este post, cuya exclusiva responsabilidad es mías. []
  2. Yo he escuchado también hace mucho tiempo de encuestadoras que cobran a candidatos a alcaldías distritales por ponerlos primeros en las encuestas. Es parte de la inversión que hay que hacer, tener portátiles, aparecer en las encuestas, figurar, sino se hace esto el candidato o la candidata no existe. []
  3. El libro Freakonomics de Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner se ocupa en uno de sus capítulos de maestros de escuela haciendo trampa, pues tenían todos los incentivos materiales para hacerla, verlo aquí. En la misma lógica, ¿acaso las compañías encuestadoras no tendrían todos los incentivos para hacer trampa? []
  4. Y hay el extraño caso de la encuesta que IDICE dice que no hizo:
    Gerente de Idice niega haber realizado encuesta para el Apra
    Víctor Díaz denuncia que han suplantado su esquema y su logo en un estudio, ya que no realizó encuestas para el Apra ni para el gobierno.

    []

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Enlaces a este artículo

  1. Encuestadoras » Globalizado
    19-09-2010 - 14:27
  2. Combitos electorales » Gran Combo Club
    03-10-2010 - 18:25

Comentarios a este artículo

  1. Silvio Rendon dijo:

    GCC: Encuestas no creíbles http://tinyurl.com/2uke5e9

  2. Luis Aguirre dijo:

    Hola Silvio:

    Gracias por la mencion y por rebotar algunos links que puse en mi FB. Un detalle, cuando dices:

    “Las encuestas se ponian seriamente en duda. Rospigliosi entonces escribía en Caretas. Antes eran “espejismo”, hoy son “mito”.3″

    Me parece que en ambos casos “espejismo” y “mito”, que son palabras más o menos sinónimas, se usan en distinto sentido. La nota de Caretas de 1995 no intenta rebatir los argumentos en contra de las encuestas. Al contrario, justamente intenta decir que pueden ser un espejismo, justamente porque pueden sufrir muchas distorsiones, es decir, que no reflejan el estado real de las cosas. Las cifras en ese entonces favorecian en mucho a Fujimori. Es decir el probable “espejismo” es en el tema 2) que planteé, sin son confiables o no como método.

    Para Rospigliosi, en cambio, el “mito” está, en el tema 3). Para FR las encuestas no influyen, asi de tajante. Esto va de la mano a otra idea que circula por ahí, que los “medios no influyen” en una eleccion. Por ejemplo:

    http://www.desdeeltercerpiso.com/2010/03/los-medios-y-las-elecciones/

    Yo no sé de dónde vienen esas ideas, la verdad, porque si es verdad que ni encuestas ni medios influyen, entonces tendríamos que concluir que la guerra sucia tampoco influye y que no tiene sentido estarse quejando de ella. Estamos ya en el reino del nada influye, el votante, sabio y mágico, elige a pura conciencia.

    saludos

  3. Aysa Cordova dijo:

    RT @rensilvio: GCC: Encuestas no creíbles http://tinyurl.com/2uke5e9

  4. Izquierda Perú dijo:

    Encuestas no creíbles: “Le hacen decir lo que quieren como quieren y cuando quieren”. Encuestadora-marioneta confu… http://bit.ly/9zXfHE

  5. Harry Pizarro dijo:

    @Tuesta Ud. apoya a Villarán o es una suposición de @rensilvio? http://bit.ly/bRb3L5

  6. rrrogelio dijo:

    Encuestas no creíbles http://trunc.it/b8bva

  7. Silvio Rendon dijo:

    Encuestas no creíbles: http://grancomboclub.com/2010/09/encuestas-no-creibles.html

  8. rensilvio dijo:

    Encuestas no creíbles: http://grancomboclub.com/2010/09/encuestas-no-creibles.html

  9. JAIME DEL CASTILLO dijo:

    RT @rensilvio: Encuestas no creíbles: http://grancomboclub.com/2010/09/encuestas-no-creibles.html

  10. Quentin Quiroga dijo:

    RT @rensilvio: Encuestas no creíbles: http://grancomboclub.com/2010/09/encuestas-no-creibles.html

  11. Julio Gómez dijo:

    RT @rensilvio: Encuestas no creíbles: http://grancomboclub.com/2010/09/encuestas-no-creibles.html

  12. Daniel A.Juffre Vega dijo:

    RT @rensilvio: Encuestas no creíbles: http://grancomboclub.com/2010/09/encuestas-no-creibles.html

  13. Silvio Rendon dijo:

    GCC: Encuestas no creíbles http://t.co/qTHwSPk

  14. Moises dijo:

    GCC: Encuestas no creíbles http://t.co/qTHwSPk

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