Por Silvio Rendon - Publicado el 29-11-2009

A cuatro días del baguazo, el columnista de La República Mirko Lauer escribía Bagua: no se puede manejar el tema con vaguedades:

El 5 de febrero de 1975 nació una leyenda urbana según la cual el Ejército había asesinado a cien, y hasta cientos de policías. Nunca apareció un solo cadáver policial ni un solo deudo, pero la versión (en ese tiempo el Apra estaba del otro lado del mostrador) siguió dando vueltas, probablemente hasta hoy, sin la menor preocupación por los hechos. Hasta hoy no ha aparecido el investigador de ese tema.

Aquí Lauer suelta categóricamente a lo más una posible verdad a medias. Durante el 5 de febrero es controvertido que hubiera muertos policiales, posiblemente sólo hubo policías heridos (aunque hay versiones que afirman que sí hubo policías muertos). Sin embargo, que hubo muertos civiles, que recibieron disparos durante los saqueos, es incotrovertible, y Lauer lo oculta en su texto.

Los sucesos del 5 de febrero de 1975 no sólo fueron protagonizados por policías, sino también por civiles. Cuando Lauer tilda de leyenda que “el Ejército había asesinado a cien, y hasta cientos de policías”, sin mencionar a continuación que sí hubo muertos civiles, y muchos, deja la impresión de que no hubo ningún muerto durante esos eventos. Juega con la ambigüedad y con acabar diciendo:

“Yo no dije que la leyenda urbana era que hubo muertos, sino que hubo policías muertos”.

Tramposo, pues. Una treta muy burda. Y muy oportuna para tempranamente calificar de “leyenda urbana” y “vaguedades” a la matanza de Bagua, amparando así a su amigo presidente (la falta de distancia de Lauer con el actual gobierno es tal que ya van como tres o cuatro veces que cede su columna de La República al controvertido ex-ministro alanista Hernán Garrido Lecca).

Y no es cierto que no haya habido investigación sobre el tema. Por ejemplo, el politólogo Aldo Panfichi lo ha hecho, con el siguiente recuento:

86 muertos,
155 heridos,
1012 detenidos y
53 policías enjuiciados.

Panfichi, Aldo (1983) “La crisis y las Multitudes: el 5 de febrero de 1975″. En: Debates en Sociología, No 9, pp 31-63. Lima.

(Notemos la relación entre muertos y heridos: por 155 heridos hubo 86 muertos. En la Amazonas, según la versión oficial corroborada por Defensoría del Pueblo, por 157 civiles heridos hubo sólo 9 civiles y 23 policías muertos.)

Enrique Zileri, de Caretas, publica también un recuento sobre el tema en El limazo, con fotos de heridos y de un saqueador que muere desangrado:

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Caretas: Un saqueador pierde un pie.

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Entrando y saliendo en el saqueo nadie ayudó al herido, que se desangró.

Fotos y texto de Caretas,

En este artículo, Zileri afirma que hubo 30 muertos en Radio Patrulla y que luego el gobierno redujo la cifra a 6. En esta página, Guardia Republicana, también se habla de varios muertos policiales.

Años después el Coronel EP(r) Justo Jara Ugarte que comandó la toma de Radio Patrulla aseguró, también en Caretas, que no hubo policías muertos, como afirmaba Zileri, ver aquí.

Gerardo Cailloma cuenta cómo se produjeron algunas muertes en los saqueos, aquí.

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Las Fuerzas Armadas, por orden de Velasco, se demoraron en hacer algo en contra de los saqueos. Ordenó sí que tomaran muchas fotos. El 5 de febrero de 1975 salió de su propia casa, al parecer por intervención de su cuñado Luis Gonzales Posada, hermano de su esposa, Consuelo Gonzales, quien alguna vez habría formado parte de las juventudes apristas. El cuñado habría trabajado para la CIA según vimos aquí.

Imágenes tomadas de aquí, donde hay más fotos.

Y un video de TVPiura.


Videos tu.tv

Mirko Lauer por esas épocas, junto con Guillermo Thorndike y Raúl Vargas, era periodista del diario la Crónica, recientemente estatizado por el régimen velasquista. Queda muy mal con su calificativo de “leyenda urbana”. Es de los que no dudan en anteponer sus simpatías políticas a las evidencias. Ha convertido artificialmente los testimonios contradictorios en una tan desafiante y descalificante como deshonesta e impostada seguridad. Lo hizo con el limazo y luego con el baguazo. Que haya sido velasquista, como ahora alanista, 1 no justifica que niegue la realidad y, peor aún, que descalifique como “leyenda urbana” las versiones existentes sobre acontecimientos que no fueron evidentes para todos. No hubo una “comisión de la verdad” para el régimen militar que se dedicara a investigar Huanta 69, Ayacucho 69, Cobriza 71, Lima 75, etc.. Es fácil, 34 años después, venir a sorprender a la gente, sobre todo a la más joven.

  1. Así como en los Estados Unidos había “los demócratas de Reagan”, en el Perú hay “los izquierdistas de García” como Lauer, López Soria (de “Adios a Mariátegui” a “Bienvenidos los faenones”), Delfín (anfitrión de fiestas de García y hoy en problemas en la ENBA), y otros. []
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Enlaces a este artículo

  1. Combitos patinada mediática » Gran Combo Club
    10-02-2010 - 13:46

Comentarios a este artículo

  1. Candido dijo:

    No sólo Mirko Lauer fue “velasquista” a sueldo. Su veletería izquierdista lo llevó a celebrar con enorme borrachera en el diario Expreso el golpe de Estado contra el general Velasco Alvarado. Los gritos estridentes del camarada Mirko Lauer, Paco Moncloa, Guillermo Thornike, Paco Landa, etc… dando vivas al “tacnazo”, hurras al “machote” Pancho Morales Bermúdez, a los generales “revolucionarios” Leonidas Rodriguez Figueroa y Fernández Maldonado se escuchaban hasta ‘Tamii’ el restaurante del frente en el jirón Ica. Del restaurante Almeyda salieron las botellas de ron y los piqueos hacia la redacción de Expreso. La celebración duró hasta altas horas de la noche.
    En lo referente al 5 de Febrero. Desde muy temprano corrió el rumor que en la madrugada anterior en el cuartel de Radiopatrulla de la Guardia Civil soldados de la Segunda Región militar habían dado muerte a “cientos” de policias atrincherados. Un tanque ruso al filo de la medianoche había arrasado el portón del cuartel de la avenida 28 de Julio dando muerte a policias. Ahora, -se decía- toda la policía se había sublevado. Decenas de jóvenes maleantes corrían por las arterias de Lima diseminando la noticia de la “masacre” en la Estación de Radiopatrulla. en otro lado de la ciudad ordas de apristas luego de incendiar el diario Correo-Ojo, intentaron hacer lo mismo en Expreso y El Comercio, los trabajadores de talleres de ambas publicaciones se lo impidieron. Otro grupo dirigido por motociclistas armados ccon armas de fuego se dirigió al Centro Cívico e hicieron varios disparos destrozando las ventanas, intentaron ingresar a las oficinas para incendiarlo pero al escuchar los disparos de dos o tres francotiradores desde lo alto del edificio, la orda se dirigió por el Paseo de la República al diario La Crónica en la avenida Grau. Todo el operativo estaba sincronizado con motociletas que daban las órdenes y transportanaban a instigadores armados con pistolas y con patas de cabra rompían los candados de los negocios céntricos que encontraban en su camino, luego empezaban a sacar las mercancias y lanzarlas al centro de la calle y se dirigían a otro objetivo motivando a saquearlos. Desde los pisos altos del diario La Crónica frente a óvalo del cruce del Paseo de la República y la Avenida Grau, con modernas cámaras con teleobjetivo los reporteros gráficos del matuitino fotografiaron a decenas de búfalos que al día siguiente, armados con bombas caseras, pirulos, cadenas, patas de cabra, otros subidos a las motocicletas, el célebre autor del “Año de la Barbarie”, Guillermo Tornike, los sacó en primera página de La Crónica que él admirablemente dirirgía.

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