Por Ricardo Alvarado - Publicado el 14-09-2009

Reina clavada

Quienes han practicado el ajedrez con cierta constancia han pasado por la tremenda situación de tener una pieza clavada: amenazada por el enemigo, pero que no se puede mover, porque hacerlo implicaría perder otra pieza que está detrás y cuyo valor -intrínseco o estratégico- es mayor. De ello se deduce que es muy problemático tener una reina clavada, ya que salvo que se tenga el triunfo al alcance de la mano, la pérdida de la reina es casi imposible de compensar.

Dentro del enrevesado ajedrez que es la política nacional, Lourdes Flores cumple a cabalidad con el rol de reina clavada. Hace buen tiempo que ella no determina la agenda política, sino que se ve superada y a veces rebasada por los hechos. ¿Tiene Lourdes el triunfo al alcance de la mano? Son numerosos los signos que nos indican que no. ¿Vale la pena que la reina se inmovilice para proteger a los peones de su Partido Popular Cristiano? Veamos.

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    14-09-2009 - 21:10

Comentarios a este artículo

  1. That's me dijo:

    Los peones, caballos, alfiles y torres dan lo mejor de si para cuidar y/o “salvar” a la reina; y ésta, en reciprocidad por ser el centro del espectáculo, corresponde blindándolos con su poderío. Sucede que en la partida que planteas todas las fichas, desde “papita amarilla” José Barba Caballero y su club Cambio Radical, o el actual ministro de Defensa, Rafael Rey Rey también con su club de monaguillos, o los tránsfugas de Solidaridad Nacional, a la primera pestañada de la dueña del aguadito, la abandonaron dejándola literalmente en medio tablero tirando… cintura completamente sola..!
    En la partida Lourdes más se perfila como una torre deseosa como peón de “coronar”

  2. Ricardo Alvarado dijo:

    Como digo en el post, el valor de la pieza o piezas que se defienden puede ser intrínseco o estratégico. En este caso, es subjetivo, y Lourdes se esfuerza por proteger un partido y unos aliados a los que cree valiosos, pero que no valen dos centavos.

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